Review Super Smash Bros. Ultimate: poné los fideos, no falta nadie

Super Smash Bros, el juego de lucha de Nintendo lleno de estrellas, está de regreso con la que sin duda es su mejor versión hasta ahora. ¿Querés saber qué hay de nuevo? ¡Seguí leyendo!

Si hablamos de ambición en el mundo de los videojuegos, pocos juegos encarnan a la perfección este aspecto como Super Smash Bros. Ultimate. El juego de lucha de Nintendo regresa con su quinta edición (sexta si contás a la DS y Wii U como versiones separadas), y es el más grande, el que mejor se ve, y el que más personajes tiene en la historia de la franquicia. Este nuevo exclusivo de Switch llega cargadísimo de personajes de Nintendo, pero también de varios de los héroes más queridos del gaming a traer su estilo de combate único con potencia para torneos.

Super Smash Bros. debutó como uno de los grandes exclusivos de la Nintendo 64 y desde entonces, cada consola hogareña de la gran N tuvo su versión. La propuesta era simple: poner a los héroes y villanos más icónicos de Nintendo (Mario, Bowser, Link, Kirby, Samus, etcétera) a pelear uno contra otro, cada uno con un estilo de combate diferente basado en el juego del que salen. La propuesta fue un éxito y ahora la Switch tiene su versión con todo lo que soñabamos de chicos.

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Vamos a lo básico. Super Smash Bros. Ultimate es un juego de pelea donde hasta cuatro personajes se enfrentan en enormes escenarios en 2D con diferentes reglas. El modo de combate más usual hace que mientras más golpeas a algún personaje, un número de porcentaje crece en el sector inferior de la pantalla que va desde 0 hasta 300%. La idea es que mientras más alto sea este número, más lejos volará el personaje cuando se lo golpee, y querremos hacer esto cada vez que tengamos la oportunidad dado que sacarlo de la pantalla es lo que nos da puntos para ganar el encuentro. Esto se puede jugar por tiempo, por cantidad de vidas, y con montones de variaciones más que podés ajustar a gusto.

La gracia de estas reglas diferentes, donde no hay barras de vida, y los encuentros no se ganan por KO es que permiten un estilo de juego más caótico y hasta imprudente, pero donde además cada uno de los más de 70 personajes jugables tienen su propio estilo. Por ejemplo, Mario pelea con sus puños y lanza bolas de fuego, pero Link tira flechas por todo el escenario, y Samus de Metroid deja bombas a medida que pasa. A esto se suman personajes que van más allá de Nintendo como Cloud de Final Fantasy VII, Solid Snake de Metal Gear, Bayonetta, Mega Man, Richter Belmont de Castlevania y muchos, muchísimos otros en un roster que simplemente será la envidia de todo aquel que no tenga una Switch – cada uno.

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Un aspecto que no se puede pasar por alto es el amor y pasión puesto detrás de cada detalle. El juego es fan service del bueno y está lleno de detalles y homenajes a los héroes que controlamos, desde los movimientos que realizan en combate hasta los taunts, donde podés “provocar” al rival y hacer que luzca más la personalidad de tu héroe de elección. A esto se suman los mixes y remixes de canciones de cada juego donde por lo general se combinan los más icónicos sonidos con ritmos como punk rock, metal, y hasta ska en una soundtrack que es pura adrenalina. El fan service de Super Smash Bros. Ultimate no es gratuito, sino respetuoso y fundamentalmente entiende por qué amamos a cada uno de estos personajes.

Uno de los grandes errores de la versión de Smash para Wii U / 3DS fue que tenía solo combate. Super Smash Bros. Ultimate toma un camino diametralmente opuesto, y presenta un extenso modo aventura con un mapa enorme que podremos explorar. En este arrancamos el juego solo con Kirby y podremos recorrer diferentes áreas, desbloquear más personajes jugables y hacernos camino hasta un boss final. En cada una de las batallas hay condimentos de RPG con “espíritus” que podremos equipar en nuestros personajes y nivelar para que nos den variaciones en nuestro estilo de pelea, o nos aporten ventajas. Cada enemigo puede tener preferencia en ataque, defensa o agarre que forman un triángulo estilo piedra-papel-tijera donde diferentes ataques tienen ventaja o desventaja contra otro, y se pueden sumar “soportes” que modificarán el curso de los duelos.

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Ahora, si lo que te gusta es una propuesta más tradicional, Super Smash Bros. Ultimate sigue siendo un juego de Smash. Ni bien entrás al título, tenés acceso a los 8 luchadores clásicos del primer juego, y tenés que desbloquear a cada uno de los personajes a medida que juegues. Este es el verdadero corazón de Smash, y lo que te va a hacer regresar una y otra vez a ver qué más hay oculto. El roster es tan grande que constantemente te va a sorprender con lo que aparezca. La idea es que una vez que termines un combate contra otro jugador o la computadora, puede sonar una alarma y tendrás que enfrentarte a un héroe – si le ganás, podrás controlarlo, pero si no, tendrás que seguir jugando de nuevo hasta que aparezca otra vez.

El otro modo que tiene Super Smash Bros. Ultimate es un modo arcade donde podés elegir desde qué dificultad empezar y tratar de superar 8 batallas cada una más complicada que la anterior con un boss final temático para cada personaje que es más un puzzle que una pelea. Por ejemplo, Link deberá enfrentar a Ganon gigante y usar diferentes movimientos para desplazarse, evitar sus enormes espadas y posicionarse detrás de él para golpearle la cola, donde está iluminado. ¿Te suena conocido? Sí, es un homenaje al duelo final de The Legend of Zelda: Ocarina of Time. A esto nos referimos exactamente con el cariño y atención al detalle, cada héroe puede acceder a este modo y enfrentarlo a su manera.

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Super Smash Bros. Ultimate, como todo juego de pelea, no sólo permite modos contra la computadora, sino que podés separar los joysticks de tu Switch y jugar contra otro jugador, o “enlazar” varias consolas y hacer duelos de hasta 8 jugadores. A esto se suman además modos online (donde notamos un poco de lag, no todo son rosas), y modos torneo que podemos armar con las reglas que queramos. Una vez más, Smash es ese juego ideal para jugar en fiestas, con amigos, o familia. La variedad de tonos y personajes permite que sea una cosa bastante cómica, pero también podés usar héroes más serios para que tenga épica. Cada uno de ellos viene con un stage, un escenario, por lo que el juego se ajusta al jugador no solo en las preferencias de jugabilidad sino también en lo visual.

La Switch como consola recibió muchísimos ports, remakes, y nuevas versiones de títulos de la Wii U, y uno de nuestros miedos era que Super Smash Bros. Ultimate sea demasiado parecido a la versión anterior. Nintendo simplemente probó que estamos equivocados con un juego que tiene tantos modos de jugarse como personajes, y es indudablemente la mejor versión de Smash hasta ahora porque tiene algo para cada jugador sin obligar a nadie a pasar por ningún modo que no le interese.

El talento y pasión son innegables, pero el roster también es supremo – cuando dijeron que “todo el mundo está aquí” era literal, no falta ningún personaje que haya estado en la historia de la franquicia. Super Smash Bros. Ultimate es no solo un triunfo para Nintendo y su Switch, sino una pieza fundamental del gaming que celebra todo lo que más nos gusta de nuestro hobby, como entre amigos. Eso sí, y con esto quizás nos estemos quejando de llenos, pero ¿para cuándo vamos a poder controlar a Goku? Ojalá sea un personaje del DLC.

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