Pragmata es la nueva y valiente propuesta de Capcom, que llega en una época donde los remaster y remake parecen haberse convertido en la alternativa más habitual de la industria. Enterate todo lo que propone la nueva IP, en esta review.

Capcom es un estudio ícono en el mundo de los videojuegos, que por muchos años marcó la pauta con entregas de lo más creativas. Hubo una época en la que este icónico estudio de Osaka no temblaba a la hora de desarrollar nuevas franquicias. Apostando por mecánicas descabelladas, donde la personalidad e identidad propias resaltaban por encima de muchos estudios que solo buscaban desarrollar secuelas.
Con entregas como Onimusha, Viewtiful Joe, Okami o Chaos Legion, por citar a algunos. Capcom se consagró como un estudio que siempre apostó por la experimentación e innovación. Y sobre todo colocándolo en la lista como uno de los estudios más creativos del medio en aquel entonces.

Pragmata y las ganas de mostrar algo experimental en un mundo de repeticiones
Luego de lanzamientos como Resident Evil Requiem o Mega Man Star Force Legacy Collection en este 2026, Capcom no solo demuestra encontrarse con buena racha dentro de sus franquicias insignia, sino también que hoy en día puede probar algo distinto con nuevas IP con la misma innovación que lo coronó durante la época de la PlayStation 2.
Pragmata constituye la nueva y más reciente IP de Capcom perteneciente al género de acción y aventura de ciencia ficción y con mecánicas de shooter en tercera persona y un giro tan estratégico como arriesgado basado en el hackeo en tiempo real.
Desarrollado y producido por la misma empresa para la PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2 y PC a través de Steam, se encuentra a cargo de Cho Yonghee, artista conceptual de Capcom. De nacionalidad coreana y con una amplia trayectoria que lo llevó a participar en entregas como Resident Evil 3 Remake, Metal Gear Rising: Revengeance, NieR: Automata, donde se desarrolló tanto en el departamento de arte conceptual como en el diseño de armas y personajes.

Bienvenidos a la Luna
El arco narrativo de Pragmata sitúa la Luna como escenario principal. El astronauta Hugh Williams, auditor de sistemas, llega con tres técnicos a La Cuna (Cradle), una estación lunar de la Corporación Delphi, para inspeccionar sus sistemas tras la pérdida de comunicación con la Tierra y la misteriosa desaparición de todo su personal.
Una vez dentro de La Cuna el equipo de astronautas es separado y es Hugh quien llega a encontrarse con un androide conocido como Pragmata. Y con la apariencia de una niña pequeña que se presenta a sí misma como D-I-0336-7, la cual decide bautizar con el nombre de Diana.
De esta manera y luego de una serie de ataques por parte de androides hostiles dentro de La Cuna, Hugh descubre que la pequeña Diana tiene la habilidad de poder hackear los sistemas de la estación como asi como también a los enemigos. Ambos protagonistas proponen mantener una sociedad de trabajo mutuo con la finalidad de descubrir qué sucedió con la población de La Cuna, así como posteriormente enfrentar a una inteligencia artificial llamada I.D.U.S o Intelligent Direction Unification System.
Hugh y Diana inician su aventura ayudándose mutuamente y poco a poco irán conociéndo sus secretos.

Las IAs e impresoras 3D
Uno de los conceptos de Pragmata es la capacidad de moldear un nuevo mineral lunar, Lunum. Este material puede refinarse hasta convertirse en una materia prima o fibra de impresión 3D llamada Fibraluna.
La Fibraluna o Filuna es un material capaz de replicar cualquier textura y propiedad, aunque requiere impresoras avanzadas e infraestructura para su procesamiento, refinado y reciclaje.
Este material se convierte en la principal materia prima y fuente de desarrollo de la Corporacion Delphi en la luna. De esta manera es interesante ver esta propuesta y visión futurista con respecto a las impresiones 3D. Y sobre todo al uso de la inteligencia artificial para el diseño de objetos impresos.
El concepto de la impresión 3D y el uso de inteligencia artificial proponen una idea interesante y sobre todo una vista un tanto incierta del futuro.




Buscando archivos
Con respecto a la historia que propone Pragmata, esta no se presenta tan profunda y compleja. Pero aun así el desarrollo de la aventura se va guardando algunas sorpresas a lo largo de los diferentes escenarios. Un detalle por tomar en cuenta radica que la mayoría de los hechos se irán narrando a través de archivos escritos y hologramas que el jugador deberá encontrar, siendo necesario leer gran parte de estos para poder comprender la historia en su totalidad. En este aspecto hubiese sido más interesante contar con algunas cinemáticas a modo de flashbacks con la finalidad de aterrizar mucho mejor los acontecimientos dramáticos y asi lograr mayor impacto con su arco narrativo.
A lo largo del centro de investigación lunar se encuentran archivos y hologramas, los cuales son necesarios para comprender en su totalidad la historia.

Una nena en la luna
La relación entre Hugh y Diana constituye el eje del arco dramático, no solo por el aspecto físico de la joven androide sino por sus conversaciones e interacciones. A lo largo de la aventura ambos se van conociendo: Diana, inexperta en el mundo humano, pregunta a Hugh sobre objetos cotidianos (televisor, globo, fogata) y luego plantea cuestiones filosóficas como la soledad, el amor y la libertad. Su vínculo actúa como catalizador para generar empatía y construir un arco dramático más complejo que también involucra al jugador.
Durante las primeras horas de juego Hugh le comenta a Diana que no tiene hijos y que fue un joven rebelde y aventurero. Esto hace que en todo momento entienda cada cuestionamiento proveniente de la joven androide y así explicarle cada concepto con paciencia y ternura. De esta manera queda claro que Hugh se presenta como un trabajador promedio, optimista y sobre todo empático frente a una Diana con una habilidad inherente para sentir y expresar su afecto a otros tanto física como verbalmente.
Este detalle convierte a Pragmata en una aventura que propone mucho más que acción y disparos. Una pareja de protagonistas que guardan sinergia entre sí. Y que, a su vez, conectan la exploración y el misterio dentro de un contexto narrativo tan dramático como particular.
Hugh y Diana no solo se complementan bien, sino que elevan la historia a algo más que exploración y disparos.




Un Shooter de hackeo: la base de Pragmata
Pragmata de alguna manera busca reencontrarse con esas raíces valientes y pioneras que destacaron a Capcom en los 2000´s. Una nueva IP que no solo busca destacar por su historia o personajes. Sino que busca integrar de una manera arriesgada dos mecánicas de juego que a primera impresión no parecen ser compatibles. Moverse, disparar y hackear en tiempo real.
La mecánica principal de Pragmata se encuentra edificada sobre la sinergia de sus dos protagonistas. Hugh Williams representa al típico protagonista de un shooter en tercera persona. Hugh dispara, se mueve, salta y esquiva. Mientras que del otro lado la pequeña Diana que viaja en su espalda, tiene la habilidad de hackear en tiempo real. Este hackeo se representa como un pequeño minijuego que sucede en el HUD de apuntado. Y que requiere que el jugador supere un pequeño laberinto mientras busca brincar nodos a través de una cuadrícula desde el inicio hasta el fin.
Mientras sucede este minijuego, Hugh deberá moverse, esquivar sobre todo no dejar de apuntar para no perder el hackeo. Una vez completado el hackeo de Diana, el enemigo habrá expuesto sus puntos vulnerables. Y se encontrará susceptible a recibir mayor daño por parte de Hugh. Caso contrario el arma del astronauta no haría nada de daño. Siendo necesario y vital hackear con Diana antes de ejecutar cada ataque armado.
Sin la habilidad de hackeo de Diana el daño de disparo con Hugh sería prácticamente nulo.

Riesgo y Recompensa
Este equilibrio de mecánicas entre moverse y hackear es lo que origina que Pragmata brille por lo alto. Representado por un sistema de riesgo y recompensa con un gran nivel de experimentación y variantes interesantes, pero sobre todo desafiantes.
A lo largo del juego y con cada nuevo enemigo o situación las cuadrículas cambiarán en dimensión, complejidad, interferencias en los nodos. Detalles que obligan al jugador a no solo adaptarse, sino también a ganar mayor destreza en resolver cada cuadrícula de hackeo. Todo ello mientras el juego bombardea al jugador con variantes de lo más desafiantes. Que van desde un mayor número de enemigos en pantalla, escenarios de combate angostos, verticales o limitados. Desafíos que no solo quedan ahí, sino también requieren que el jugador evolucione y adquiera mayor número de habilidades. Las cuales le permitirán desde reducir la cuadrícula, aumentar el daño con nodos ofensivos, conectar cadenas. Y una infinidad de habilidades que dependen de una serie de chips que Hugh debe encontrar, adquirir o desbloquear a lo largo de la aventura.
Durante esta especie de danza que se construye entre el hackeo en tiempo real y los movimientos ofensivos/defensivos de Hugh. Diana se encarga de brindar apoyo advirtiendo de los ataques enemigos provenientes de los puntos ciegos del jugador. De esta manera es recomendable prestar atención a Diana para así poder esquivar ataques enemigos con mayor efectividad y antelación.
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La curva de aprendizaje
Una de las primeras preguntas que pueden surgir se encuentra en el desafío que propone su gameplay. Sobre todo, la curva de aprendizaje que exige el combinar los movimientos de Hugh y el hackeo en tiempo real de Diana. Una serie de movimientos que deben realizarse mientras que el jugador es constantemente atacado por oleadas de enemigos. A través de diversas arenas de combate, que van desde corredores angostos hasta escenarios verticales con múltiples plataformas. Y la respuesta es que la curva de aprendizaje es lo suficientemente holgada como para que el jugador vaya adquiriendo la destreza necesaria para el desarrollo de sus mecánicas. A esto se suma que en el escondite el jugador podrá hacer uso de un simulador de entrenamiento que dispone de un total de 30 desafíos. Que van desde el uso de armas, las mecánicas de hackeo, el plataformeo y combinaciones de lo más divertidas y didácticas.
Adicionalmente a ello y dentro de cada sector que comprende la cuna, se encuentran áreas bloqueadas que requieren de una llave de acceso llamada “llave escarlata”. La cual contiene arenas de combate con los desafíos más intensos que propone Pragmata. Estas áreas representan los exámenes finales dentro de cada escenario.
La mecánica de disparos y hackeo en tiempo real presenta un inicio un tanto complejo para el jugador. Detalle que se logra superar e inclusive evolucionar.

El diseño de niveles
Pragmata es un título estructurado a través de diferentes escenarios; estos representan cada uno de los niveles y recorrido de los protagonistas a lo largo de La Cuna. Estos niveles representan diferentes biomas y representaciones de lugares del planeta Tierra, e inclusive una exploración de la propia superficie lunar.
El diseño de niveles tiende a ser lineal, pero aun así con suficientes caminos secundarios, bifurcaciones y áreas ocultas como para mantener ocupado al jugador y sobre todo incentivar la exploración.
Cada incursión de Hugh y Diana se gestiona desde un HUB central llamado Escondite. Este entorno desbloquea habilidades, armas y coleccionables (archivos, datos y trajes). Además, cada nivel incluye compuertas que funcionan como viajes rápidos y conectan con el Escondite, que, al ser la única área de guardado, debe visitarse con frecuencia para guardar la partida y reabastecerse sin límite ni costo adicional.
Otro aspecto por destacar se encuentra en que tras perder la partida el jugador retorna inmediatamente al escondite, y es ahí donde deberá volver a seleccionar armas, equipo, chips y nodos. De esta manera hay algunos puntos donde el jugador deberá recorrer cierto tramo y volver a hacer frente a enemigos antes de repetir algunos enfrentamientos contra jefes tras una derrota.
La verticalidad también representa un factor muy llamativo e interesante ya que Pragmata es un shooter de acción y aventura. Este también cuenta con áreas de plataformeo, donde el jugador no solo debe desplazarse en entornos verticales sino dominar el uso del impulsor del traje, la fuerza de gravedad de la estación y de la propia luna.
El escondite es el HUB central donde se gestionan tanto las armas como las habilidades y viajes rápidos.



Las armas su la estrategia
Al presentarse Pragmata como un título de disparos en tercera persona, las armas constituyen la base del sistema de ataque y defensa de Hugh. De esta manera las armas se distribuyen en cuatro tipos: las armas principales o estándar, las unidades de ataque o alto calibre, las unidades tácticas con efecto de área y por último, las unidades de defensa. Así cada tipo de arma representa un elemento que debe ser adaptado estratégicamente dentro de cada situación en el juego.
El concepto de cada arma indica que estas son impresas por unidades y con una munición invariable; de esta manera, tras agotar la carga del arma esta es desechada. Por tal motivo es necesario recoger un arma dropeada por un enemigo o en su defecto recogerla de una impresora encontrada en campo. Así, la administración de armas no se limita al inventario, sino a la gestión de estas en el propio campo de batalla.
Mientras que el arma estándar permite atacar al enemigo, la unidad de ataque genera rotura y daño masivo. Y en cambio las unidades técnicas permiten paralizar, retrasar o acortar el hackeo, para poder pasar a la defensa o ataque. Y por último, las unidades de defensa permiten desde crear señuelos o desplegar barreras, hasta utilizar drones ofensivos.
Cuatro tipos de armas con sus variantes que pueden mejorarse mediante el uso de unidades de Fibraluna, las cuales permiten desarrollar mediante la impresión 3D.
De esta manera la combinación de diferentes tipos de armas constituye una capa adicional al game feel que propone la mecánica de hackeo. No solo por la cantidad o tipo diferente de enemigos que presenta la situación. Sino también por el espacio de combate, el respawn y la administración de cada arma o nodo.
Con cuatro tipos diferentes de armas impresas con munición limitada, Pragmata propone convertir al equipamiento básico de un shooter en simples recursos consumibles.

En ADN del diseño mecánico de Pragmata
Pragmata también cuenta con la participación de Shoji Kawamori, el icónico creador, director y diseñador mecánico japonés. Reconocido por crear la franquicia Super Dimension Fortress Macross y de los míticos Valkyries, en esta nueva IP, Kawamori ha estado a cargo de la narrativa y cinemáticas, como artista afiliado de la compañía japonesa Vector Vision inc.
El diseño mecánico a cargo de Cho Yonghee muestra gran parte de su experiencia previa como artista. Y sobre todo el diseño del traje espacial del protagonista Hugh Williams, el cual se aprecia muy sobrecargado, funcional y muy robusto. También se observan estos aspectos estéticos en el diseño de las armas, los entornos y sobre todo, los enemigos.
Un detalle que salta a la vista se encuentra en el uso constante de placas geométricas conectadas por uniones mecánicas visibles, pistones y mangueras hidráulicas. Una serie de diseño mecha que equilibra muy bien la ingeniería funcional y el militarismo futurista, sin perder ese enfoque industrial creíble. Una serie de detalles mecánicos que se encuentran en cada esquina. Y que aportan una identidad que transmite ese branding corporativo futurista de una forma bastante directa y potente.
El diseño mecánico de Pragmata equilibra muy bien la ingeniería funcional y el militarismo futurista, sin perder el branding corporativo futurista.
El RE Engine de Capcom
Con relación al apartado técnico, Pragmata se encuentra desarrollado con el motor propio de Capcom, el RE Engine. Una herramienta de construcción y desarrollo gráfico que ya se ha utilizado en entregas como Monster Hunter Wilds, Dragon’s Dogma y que fue desarrollada para la franquicia Resident Evil.
Este motor gráfico ha demostrado un gran desempeño en el procesamiento, tanto en texturas, iluminación, materiales, físicas. Inclusive el trazado de rayos, reflejos, iluminación y sobre todo soporte para múltiples consolas, incluyendo la reciente Nintendo Switch 2. Aun así, su punto más débil radica en su adaptación para mundos abiertos. Donde las distancias de dibujado y carga de texturas han jugado más de una mala pasada. Y este es el punto que más se nota dentro de Pragmata. En las áreas abiertas como lo son la superficie lunar o la recreación de New York. Estas áreas muestran cierta debilidad dentro del aspecto gráfico.
Aun con todo lo anterior expuesto el RE Engine logra mantener un buen desempeño en los ambientes cerrados, manejando una gran cantidad de materiales, enemigos y cambios dentro de una misma pantalla. Una serie de detalles que no interfieren significativamente dentro de la experiencia final que propone esta entrega, y aun así no dejan de sorprender los tiempos de carga rápidos y el aspecto volumétrico de la iluminación y diseño 3D de sus escenarios.
El RE Engine es un motor espectacular, pero con algunas caídas en áreas abiertas donde las texturas tardan en cargar.

La soledad lunar
Con respecto al apartado sonoro, el desarrollo audible dentro de Pragmata logra retratar de una manera muy realista cada uno de los sonidos que representa: desde las pisadas de High, el impulso del propulsor, hasta el vacío y silencio del espacio exterior. Cada uno de estos componentes sonoros destaca con mucha naturalidad y aporta inmersión a la experiencia general de juego.
Las piezas musicales también destacan notablemente, conformadas por tonadas que van desde el piano melancólico hasta tonadas electrónicas más vivaces durante cada enfrentamiento. En todo momento el juego sabe muy bien dónde colocar cada pista musical y sobre todo lograr ese aspecto dramático y melancólico cuando lo propone. Sobre todo, a la hora de retratar la soledad del espacio.
Nuevamente Capcom trae la localización al español latino con doblajes muy satisfactorios, que incluyen a Ale Graue en la voz de Hugh Williams y a Arelys González como Diana.




Conclusión: de los imprescindibles del género para este año
Capcom sigue manteniendo la racha positiva de buenas entregas, y sobre todo lo hace con una nueva IP, demostrando una vez más que no tiene miedo a la hora de innovar y experimentar con nuevas propuestas. Pragmata es una entrega de ciencia ficción que mezcla las mecánicas de disparo en tercera persona con un minijuego de hackeo en tiempo real. Todo ello como parte de una única estructura que requiere del dominio completo del jugador para poder progresar en la aventura.
Una serie de mecánicas ambiciosas y experimentales que logran su cometido de una manera muy interesante y atractiva a lo largo de las horas de juego. Y aunque su historia no se muestra tan profunda o única, la construcción de personajes sí lo hace. Una nueva IP sólida, interesante y con buen porcentaje de backtracking y Replay value. Sobre todo, con un New Game + y desafíos extra post game que complementan una bella y conmovedora historia que narra la amistad entre un astronauta solitario y una niña androide.
FECHA DE LANZAMIENTO 17 de abril de 2026 DESARROLLADOR Capcom DISTRIBUIDOR Capcom PLATAFORMAS Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.
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