Es simple: Capcom es la gente que más sabe de acción, estilo y terror, y Resident Evil Requiem es un manjar (casi) perfecto. Te contamos por qué tenés que jugarlo, ¡acá!

La música y el cine tienen un truco bajo la manga que ayuda a potenciar cualquier obra: la contraposición. Pensá en The Pixies o Audition de Takashi Miike: si te guardas el momento más potente y lo liberás en contraposición a algo suave, cuando llega es recompensa, dinamismo y un jugoso contrapunto de tensión-explosión. Capcom tomó nota de lo que funciona y aprendió las lecciones correctas de una de sus sagas más históricas para traernos Resident Evil Requiem. Se trata, ni más ni menos, de uno de los mejores títulos que hayan hecho hasta ahora y una de las citas obligadas que tenés este año. Te contamos qué esperar después de haberlo jugado en PlayStation 5, pero acordate que también lo podés jugar en PC, Switch 2 y Xbox Series X|S.
¿Cuán bueno está Resident Evil Requiem?
Estamos frente a un survival horror en la longeva saga de Capcom. No es ni primera ni tercera persona (ni segunda, no te hagas el vivo), sino que cuando abrís por primera vez te pregunta “ey, tenés estos dos personajes, ¿qué cámara querés con cada uno?”, y ahí elegís. Te recomendamos muchísimo que hagas caso a los consejos: una de las que vas a controlar es a Grace, la chica “nueva” en la saga. El mismo juego te recomienda jugarla en primera persona para enfatizar los elementos de terror. El otro es el ya legendario “papito” Leon Kennedy, el as de espadas de verse fachero con y sin mugre. Acá sugieren agarrarlo en tercera persona para enfatizar la acción. De eso se trata el juego: avanzar mientras vivís la historia. Vas a meterte de lleno en su mundo y en ciertos puntos te van a hacer cambiar de personaje para progresar.
No es ni primera ni tercera persona (ni segunda, no te hagas el vivo), sino que cuando abrís por primera vez te pregunta “ey, tenés estos dos personajes, ¿qué cámara querés con cada uno?”, y ahí elegís.
Lo de cambiar de personajes en estas historias no es una novedad: el criticadísimo Resident Evil 6 destacaba por tener 3 (4, jeje) campañas donde cambiabas de héroes dependiendo del mood, mientras que en otros tantos tomabas control de algún personaje particular por alguna secuencia temporal. Sin embargo, este título es la primera vez desde Code Veronica que tiene una trama pensada en torno a dos puntos de vista, y más importante, donde cada sección está creada en torno a un ambiente y estilo de juego diferente que encaja con lo que quieren contar. No es caprichosa la contraposición terror-acción – está cuidadosamente calculada para tensionar, relajar, avanzar y dar distintas vibras. Ahí tiene Requiem su mejor característica: te crea un todo consistente donde cada héroe se siente único y siempre te tira algo nuevo para que nunca te sientas cómodo y aletargado.





Las secciones de Grace son más parecidas a un juego de exploración y puzzles ligeros. Te tenés que mover entre áreas, intentando esquivar enemigos porque la piba pesa 55 kilos mojada y hasta disparar sus armas puede resultar difícil. El combate más fácil de ganar es aquel que no se pelea, entonces tomás refugio, te agachas detrás de macetas, usas botellas vacías para hacer ruido y distraer y te moves con cautela matando a los enemigos justos porque todo recurso escasea. Leon, en cambio, es un psicópata que porta un arsenal, una máquina de muerte, plomo y fuego cuidadosamente preparada para seducir a quien se le ponga delate. En sus secuencias no solo variás tus estrategias balanceando las balas que tengas, sino que te desplazas por todos lados, recoges cosas del piso, calculás los tiros en las rodillas para hacer trastabillar y derrotar de un hachazo… lo que viste en Resident Evil 4, pero con más estilo.
No es caprichosa la contraposición terror-acción – está cuidadosamente calculada para tensionar, relajar, avanzar y dar distintas vibras. Ahí tiene Requiem su mejor característica: te crea un todo consistente donde cada héroe se siente único y siempre te tira algo nuevo para que nunca te sientas cómodo y aletargado.
Leon y Grace son el yin y el yang, completamente diferentes pero complementarios. La fragilidad y tenacidad de Grace hará delicias con aquellos que disfrutaron de RE7 y su espectacular gore donde cada mordida tiene peso y cada bala puede ser la última. Cuando sientas que no puedas más, que la situación te supera, llega Leon y la descarga de adrenalina es explosiva, necesaria, calculada. Pero la acción sin contexto no sirve de nada, así que cuando vuelvas a Grace y te encuentres con la variedad de escenarios, puzzles y objetivos de navegación te va a rascar una parte totalmente diferente del cerebro. Está, hablando mal y pronto, balanceado como los dioses y es imposible cansarte. Solo hay una secuencia que se hace un poco larga y que no te vamos a spoilear, pero te vas a encontrar dando varias vueltas y preguntándote a dónde ir con nuestro amigo Leon. Nuestro consejo: se inteligente y no dudes de utilizar el mapa que está re bien señalizado. Usá los elementos que tenés para resolver las situaciones que te proponen.

La trama
Resident Evil Requiem arranca con Grace Ashcroft, la hija de Alyssa Ashcroft que a lo sumo conocen cinco tipos que jugaron los spin-offs Outbreak, en su trabajo como agente del FBI. Cuando le asignan el caso de una muerte de un sobreviviente de Racoon City, se da cuenta que la escena del crimen es efectivamente el hotel donde su madre murió. Leon, por su parte, también sigue una serie de pistas que hace que ambos se encuentren, se separen y deban explorar las mismas áreas en conjunto con consecuencias directas de lo que hace cada personaje para el escenario del otro. Por ejemplo, ¿mataste a un enemigo medio potente con Grace? Ok, Leon no va a tener que enfrentarlo. O si recorres el mapa con él y abrís puertas para las que Grace no estaba equipada, después cuando retomes control de ella vas a poder atravesarlas. Estas partes donde “se cruzan” son las mejores del juego, mientras que los escenarios más lineales donde controlas a uno solo es donde se profundiza más en su estilo individual.
Orgulloso de su historia
Cada Resident Evil trató de innovar con mayor o menor éxito. Que si más puzzles, que si más centrado en administrar recursos, jugar en primera persona, más énfasis en la acción y multiplayer, o más para el lado del terror. Incluso ya tuvimos juegos con dobles protagonistas como RE5 y RE6, o también RE0 donde un solo jugador podía cambiar entre dos personajes con diferentes habilidades. Todas estas parecen, a la distancia, instancias de aprendizaje que Capcom se tomó en serio para analizar qué funcionaba y qué no. Así, en esta ocasión lo que decidieron era que se iba a mantener el single player con un personaje nuevo (Grace) que tan bien funciona desde el “soft-reboot” que fue Resident Evil 7. A su vez utilizan a Leon no como una carta intercambiable o algo que seleccionas desde un menú aparte como campaña separada, sino para dar un condimento extra con gameplay totalmente diferente y guiado por la trama y esto es una mina de oro para dar variedad.

El modo en que jugás con él es una evolución natural de Resident Evil 4, y si bien no tiene el factor sorpresa que tanto nos sorprendió en 2005, si está claro que este es el gameplay que mejor le sienta. Cambiar de rifle a pistola a escopeta a granada sigue siendo igual de divertido, y mezclar ataques melée en el medio es super efectivo y satisfactorio. Pero ahora el hacha (que reemplaza al cuchillo) no se te disuelve en las manos, sino que la podés afilar como si fuera un recurso más a administrar, a la vez que tenés muchas más instancias de variedad cuando peleas con bosses, levantás explosivos del piso y tratás de usar el ambiente a tu favor para demoler a los enemigos. Es como si hubieran aprendido todas las lecciones correctas de qué funciona en cada variante de Resident Evil, y si bien cada uno podrá tener su juego favorito, no cabe duda que acá es donde más prolijamente las aplicaron.
El modo en que jugás con Leon es una evolución natural de Resident Evil 4, y si bien no tiene el factor sorpresa que tanto nos sorprendió en 2005, si está claro que este es el gameplay que mejor le sienta.
RE Engine no deja de sorprender
Los gráficos son una belleza y listo. En PlayStation 5 tenés 60 FPS en 4K con escenarios relativamente chicos (nada de mundo abierto, casi todo el juego toma lugar en pasillos o áreas semiabiertas más o menos chicas) pero que están llenísimos de detalles y texturas con ese efecto ojo de pez que le da su look único a los títulos modernos de la saga. Es una roca, anda perfecto y no vas a tener de qué quejarte. El sonido tridimensional ayuda muchísimo a la inmersión, especialmente cuando jugás como Grace y podés usar el ruido de los pasos para calcular distancias, o los aullidos para ubicar enemigos. El silencio es tu aliado; los enemigos reaccionan a tus acciones y cada cosa que hacés tiene consecuencias emergentes que resulta en que pelees más o menos. Una joya en menos de 80 gigas, inexplicable que ande así de bien.

En conclusión: Resident Evil Requiem es uno de los obligados de 2026
En un año en el que (capaz) estemos hablando de cosas como GTA6 (sí, justo) o Marvel’s Wolverine, no hay que dormir con Resident Evil Requiem. Capcom continúa con su racha de no equivocarse con los de Racoon City y nos trae una obra maestra llena de momentos memorables que ni bien los juegues vas a querer ir a contarle a alguien lo que acaba de pasar. El sistema de doble protagonista hace que la experiencia esté balanceada a la perfección entre tensión y explosión, jugabilidad y variedad. Prueba que no es un simple capricho, sino una experiencia calculada para sacar el máximo de diversión en cada situación que te proponen. Si te interesa el terror, estás obligado a probarlo… y si no, medio que también, porque es uno de los mejores Resident Evil de todos los tiempos.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 27 de febrero de 2026. |
| DESARROLLADOR | Capcom |
| DISTRIBUIDOR | Capcom |
| PLATAFORMAS | PlayStation 5, Xbox Series X|S, Switch 2 y PC. |
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