The Adventures of Elliot: The Millennium Tales, la más reciente IP de Square Enix enfocada en la acción y la aventura, llega con algo más que una cara bonita. Y acá te contamos por qué.

Hace ya buen tiempo que el estilo visual HD-2D se popularizó dentro del género JRPG. Una técnica que desde sus inicios busca evocar la nostalgia de los clásicos de la era de los 16 bits. Un estilo que hoy en día cuenta con la potencia de los motores gráficos actuales. Para así alcanzar un equilibrio casi armonioso entre personajes en pixel art y entornos recreados en 3D. El HD-2D nació como un concepto experimental que, sumado al uso del desenfoque en las distancias de dibujado. Transformó los entornos 3D en pequeños dioramas vibrantes.
Amado por algunos y odiado por otros. Con el paso de los años, no se ha podido negar que el HD-2D es una técnica de diseño que llama mucho la atención, sobre todo dentro del rol japonés. Ya sea en sagas contemporáneas como Octopath Traveler o en remakes clásicos como los más recientes relanzamientos de la saga Dragon Quest.
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales es una nueva IP que combina acción, aventura y mecánicas de JRPG, desarrollada por el estudio nipón Claytechworks, responsable de la saga Bravely Default. El proyecto también estuvo supervisado por el equipo creativo de Team Asano, una división interna de Square Enix liderada por el productor Tomoya Asano y responsable de la creación y el diseño de la tecnología HD-2D. La distribución, por último, corre por cuenta de Square Enix. Una entrega con un sólido equipo por detrás, que llega este 18 de junio a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC a través de la plataforma Steam.
Un estilo visual nacido del JRPG por turnos con mucho más que ofrecer.

Un estilo visual con ADN retro
La tecnología detrás del HD-2D fue creada y patentada por Square Enix, bajo la supervisión del Creative Business Unit II (CBU2). Se trata de una técnica de diseño visual que desde sus inicios propone combinar los sprites en 2D con escenarios tridimensionales modernos, sin dejar de apostar por la innovación. Ya sea a través de técnicas de iluminación o de profundidad. Vio la luz con la primera entrega de Octopath Traveler, en 2018, y hoy se reconoce como un referente de identidad del JRPG de corte clásico dentro de Square Enix.
Un estilo visual con opiniones divididas, pero aun así una de las marcas más distintivas de Square Enix.

Los hijos del HD-2D
Desde los inicios de este peculiar estilo visual, siempre estuvo ligado a los JRPG tradicionales de combate por turnos. Sin embargo, con el paso de los años también llegó a expandirse poco a poco hacia otros géneros. Mientras que con Octopath Traveler se mantuvo dentro del JRPG clásico. Con Triangle Strategy apostó por el estilo más táctico del género, valiéndose de entornos verticales y diseños de escenarios 3D más complejos. Y más tarde llegó Live A Live, una entrega clásica donde el equipo de desarrollo apostó por fortalecer la narrativa por medio de capítulos independientes. Tambien historias en distintas épocas y el uso de la ciencia ficción.
Todas estas entregas conformaron una serie de escalones evolutivos previos a la llegada de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales. Una IP independiente a cualquier saga desarrollada antes por Square Enix o Team Asano. La cual utiliza la misma fórmula visual HD-2D pero enfocada en la acción y la aventura en tiempo real. Está se encuentra inspirada en los clásicos de exploración cenital de la generación de los 16 bits. Tal como los recordados Secret of Mana o Illusion of Time, joyas de la época. Donde la principal materia prima era la aventura y la exploración.
Un nuevo héroe que evoca las aventuras y la exploración propias de la época de los 16 bits.




Un reino y un milenio
El arco narrativo de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales se centra en las aventuras de Elliot, un joven aventurero huérfano del reino ficticio de Huther, ubicado dentro del continente de Philabieldia.
Este continente está dominado por una gran diversidad de razas, conformadas por tribus de bestias que se enfrentan constantemente por el dominio territorial. La humanidad, por su parte, se refugia dentro de las murallas del reino de Huther, una ciudadela fortaleza que se protege del exterior gracias a una barrera mágica proporcionada por la princesa del reino: una encantadora e inexperta joven llamada Heuria.
Más adelante, y debido a una serie de acontecimientos, el aventurero Elliot es convocado por el monarca de Huther (y padre de Heuria) para que investigue unas extrañas ruinas en los exteriores del reino. Así se descubre un infame complot que lleva al joven protagonista a cruzar un misterioso portal del tiempo y recorrer mil años de la historia de Philabieldia, divididos en cuatro periodos históricos. Todo ello con la finalidad de salvar a la princesa Heuria de una extraña maldición que la mantiene envuelta en hielo.
El objetivo será salvar a la princesa y descubrir quién o qué se esconde detrás de la maldición, mientras recorre cuatro épocas, conoce a los antepasados del reino y busca el origen de las fuerzas del mal que atentan contra el propio continente.

La compañía del explorador
En esta cruzada Elliot no estará solo: para explorar el continente y sus diferentes épocas lo hará en compañía de Faie, una pequeña e inquieta hada que solo él puede ver y escuchar.
Así da inicio la aventura de Elliot, un héroe optimista y valiente que ve más allá de su propio beneficio y que, desde el primer minuto de juego, planta cara a la adversidad, resaltando en todo momento las virtudes propias de cualquier protagonista de la fantasía heroica.
En este sentido, la historia que propone The Adventures of Elliot: The Millennium Tales presenta un inicio típico de aventura heroica, con una serie de acontecimientos sorpresivos que se van revelando conforme el protagonista avanza en la exploración. Un detalle interesante de esta entrega es que el desarrollo de la historia y la exploración están fuertemente conectados.
Elliot representa el típico arquetipo del héroe, pero la propia historia se encarga de ponerlo a prueba.




Distintas Eras interconectadas
La travesía de Elliot a lo largo del continente de Philabieldia también transcurre a través de cuatro épocas históricas. Para ello, el joven héroe deberá descubrir una puerta del tiempo que le permite viajar a la era anterior. Esta mecánica aparece al comienzo de la aventura, ya que más adelante el aventurero podrá valerse del viaje rápido para trasladarse entre los distintos poblados e incluso entre eras.
Estas eras se dividen en: la era de la protección, la era de la reconstrucción, la era de la magia y la era del despertar. Cuatro épocas con personajes distintos, muchos de ellos descendientes entre sí, en las que cada periodo presenta diferentes contextos, diferentes problemáticas e incluso diferentes males. Es un detalle interesante, porque le muestra al jugador lo pequeños que se ven los problemas cuando se evidencia el paso de los años. Por ejemplo, la era de la reconstrucción evoca un pasado oscuro e invernal, donde se encuentran las ruinas de una población extinta proveniente de la próspera era de la magia. Descubrir cómo llegó a extinguirse esa civilización es también parte de la aventura.
En este aspecto, The Adventures of Elliot: The Millennium Tales vuelve a destacar un detalle importante: el diseño de mapas y escenarios. Si bien cada era retrata distintos periodos de un mismo territorio, este varía en topografía y en diseño. Esos detalles reflejan perfectamente el paso del tiempo y cómo una fortaleza puede convertirse en ruinas o un templo derrumbarse tras el paso inclemente de los años.
Cuatro Eras distintas de un mismo continente, pero con muchos cambios en su interior.

Armas y equipo
La estructura de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales es la de un videojuego de aventura y acción, pero con una interesante dosis de RPG. Y aunque este apartado no presenta un sistema de progresión basado en niveles o puntos de experiencia, lo resuelve por medio del equipo. A lo largo de la aventura, Elliot podrá descubrir diferentes armas. El dominio de la espada, una lanza, un martillo, una hoz con cadena para ataques circulares, un bumerang, un arco y las clásicas bombas. Una serie de armas que se gestionan con dos botones y que le permiten al jugador afrontar tanto combates multitudinarios como enfrentamientos contra jefes de área.
Al tratarse de un juego de aventura, el propósito de las armas no está solo en los combates, sino también en la exploración: muchas permiten acceder a áreas antes inaccesibles y, de esta manera, construyen una capa jugable basada en el backtracking. Es el caso de las bombas, que permiten destruir algunos muros fisurados para acceder a nuevas zonas, o del martillo, que retira los clavos que obstaculizan el camino.
Cada una de estas armas cuenta con una serie de características centradas en la personalización y la progresión, gracias a unas gemas llamadas Magicitas.
Siete diferentes tipos de armas con variantes ocultas en el continente y una progresión por medio de gemas mágicas más que interesante.

Las Magicitas
Son gemas repartidas por el mundo que, al igual que el dinero, constituyen el recurso que dropean los enemigos. Estas magicitas necesitan ser procesadas antes de utilizarse con las armas del protagonista. Para ello hay que reunir un número considerable de fragmentos y llevarlos a cualquier mercader de Huther. Este NPC procesa las gemas al azar y les otorga distintas características. Desde propiedades elementales, efectos tácticos y defensas hasta generación de críticos o expansión del rango de daño.
Cada Magicita se clasifica por niveles de rareza y debe colocarse en cajas para imbuir de magia el arma deseada. Cada caja tiene un espacio limitado y admite un número determinado de Magicitas. Y acá donde la progresión escala a un nivel adicional. Debido a que las cajas pueden ampliarse con dinero, lo que permite albergar más gemas por arma. De esta manera otorgarle más capacidad de ataque a Elliot.
Esta progresión no solo abre el abanico de movimientos del protagonista, sino que también extiende el bucle jugable, permitiendo mayor exploración y acceso a zonas más complejas dentro del mapa o de las distintas eras.
Las Magicitas son gemas mágicas que permiten no solo mejorar el ataque del armamento de Elliot, sino también acceder a nuevas áreas dentro del continente.




¡Hey Listen!
Faie es el hada que acompaña a Elliot en la aventura, y su papel no se limita a acompañarlo y hablarle: su función dentro del núcleo de juego es mucho más importante que eso. Esta pequeña y elocuente hada puede ser controlada por el jugador y, conforme se avanza, adquiere distintas habilidades. Estas van desde iluminar lugares e impulsar a Elliot hasta, más adelante, generar un duplicado del héroe que también puede atacar e incluso teletransportarlo hacia su ubicación. Así, Faie y sus habilidades aportan una capa adicional y, sobre todo, progresión al backtracking dentro de la exploración.
Otra característica de la pequeña hada, y no por ello la menos importante, es su capacidad de revivir a Elliot. Una habilidad que cuesta dinero del juego y que irá incrementando su costo hasta agotar por completo las arcas del héroe.
Por último, Elliot también podrá realizar viajes rápidos mediante una serie de hitos distribuidos por todo el continente, incluidos mazmorras, templos y mausoleos. Estos puntos, llamados señales del aventurero, permiten atravesar el continente en segundos, y no solo dentro de una misma era, sino también entre todas ellas. Eso le otorga gran versatilidad a la exploración a la hora de cumplir las misiones secundarias y completar el objetivo de salvar al reino de Huther.
Faie no solo se limitará a hablar con el héroe, pues también contará con una serie de habilidades tan funcionales como evolutivas.

Un HD-2D mejorado
El apartado técnico de esta entrega es más que satisfactorio. Desde los tiempos de guardado hasta las distancias de dibujado, todo se comporta correctamente. Incluso The Adventures of Elliot: The Millennium Tales cuenta con una opción de ahorro de energía en su versión de PlayStation 5.
En cuanto al apartado visual, el HD-2D de esta nueva IP no se queda en las típicas mecánicas de acercamiento y desenfoque. Como el caso de la tecnología Depth of Field, que aumenta el foco de atención y elimina distracciones. Son detalles que aportan mayor profundidad de campo en las áreas abiertas y refuerzan la sensación de relieve o efecto diorama.
Esta nueva entrega, fruto del trabajo en equipo entre Team Asano y Claytechworks, sube todavía más el nivel técnico al aprovechar la tecnología Lumen del Unreal Engine 5. Una herramienta que habilita el uso del Ray Tracing y que destaca sobre todo en la iluminación artificial de espacios cerrados. Gracias a la Iluminación Global Dinámica del motor gráfico, el juego luce reflejos en tiempo real, destellos y brillos más naturales, rebote de luz dinámico, cambios entre el día y la noche y sobre todo, sombras proyectadas en alta definición. Son detalles que resaltan durante la exploración, en la luz que desprende Faie o en las antorchas y el fuego. Una calidad visual que no solo eleva el acabado gráfico de un diseño clásico, sino que también demuestra que el HD-2D tiene una gran capacidad de crecimiento dentro de su propio genero.
Tiempos de carga rápidos y herramientas de profundidad e iluminación dinámica del Unreal Engine 5 también forman parte de la aventura.




La orquesta detrás
El apartado sonoro tampoco puede pasarse por alto. Esta entrega cuenta con doblaje al inglés y al japonés. Siendo este último muy destacable por el uso de actores de doblaje conocidos dentro de la industria. Es el caso de Ryota Osaka como Elliot, conocido por dar voz a Naoto Tachibana en el anime de Tokyo Revengers. O el caso de Bennett en Genshin Impact. También Manaka Iwami como la princesa Heuria, reconocida por sus trabajos en la saga Fate, Guilty Gear Strive o Fire Emblem.
La música también cumple un papel muy destacable, ya que el núcleo de la banda sonora es profundamente instrumental y orquestal. A lo largo de la historia, cada uno de los arreglos evoluciona según su periodo temporal. Un detalle que transmiten tanto melancolía como esperanza en cada salto en el tiempo.
Esa identidad musical también se percibe durante la exploración. Desde el uso de sintetizadores y música electrónica en algunas mazmorras, hasta las guitarras eléctricas, hasta el rock progresivo durante los enfrentamientos contra jefes. La música acompaña además las secuencias dramáticas, y es ahí donde se vuelca toda la experiencia previa del equipo desarrollador.
Si en algo siempre destacaron las entregas desarrolladas en HD-2D fue en el manejo de las emociones. Cada escena dramática de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales causa un impacto emotivo en el jugador. Y a su vez, transmite empatía por cada personaje que el videojuego representa.
La identidad musical de esta entrega se encuentra en su banda sonora instrumental, coros melancólicos y guitarras eléctricas.

En conclusión: una entrega recomendada para los amantes del género
Adventures of Elliot: The Millennium Tales es una propuesta fresca dentro del género, que explota todo lo aprendido por el equipo detrás de éxitos como Octopath Traveler o Bravely Default. Su núcleo jugable se centra en la acción, en el diseño de niveles interconectados a través de cuatro épocas distintas. Por medio de un sistema de combate en tiempo real con progresión y equipo, y en una acompañante que es una verdadera navaja suiza.

Adventures of Elliot: The Millennium Tales propone una historia muy emotiva y dinámica, con personajes entrañables. A través de un arco narrativo que trae consigo muchos misterios, sorpresas y un replay value más que interesante. Pero, por sobre todo, Adventures of Elliot: The Millennium Tales transmite un mensaje valioso: no hay que olvidar el pasado.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 18 de junio de 2026 |
| DESARROLLADOR | Claytechworks, Team Asano, Square Enix |
| DISTRIBUIDOR | Square Enix |
| PLATAFORMA | PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC |
