Review Yoshi’s Crafted World: fácil, relajante y divertido para toda la familia

Yoshi’s Crafted World marca el regreso del dinosaurio de la saga Mario en una nueva aventura en solitario, esta vez inspirada en las creaciones de cartón. ¿Qué tiene de interesante este juego? Leelo a continuación.

Yoshi, el ilustre compañero de Mario, tiene sus títulos en solitario desde hace tiempo con títulos como Yoshi’s Story, Super Mario World 2: Yoshi’s Island o Yoshi’s Wooly World. El dinosaurio ahora regresa con su primer aventura exclusiva para Switch, Yoshi’s Crafted World, que en vez de tomar la lana para crear sus mundos, usa pequeñas estructuras de cartón. Así, recorreremos mundos en 2.5 D mientras resolvemos puzzles, pisamos o comemos enemigos, y más.

Cómo se juega

Yoshi’s Crafted World es un juego de plataformas y saltos en 2.5 dimensiones. Esto significa que, si bien la mayor parte del tiempo recorremos niveles de perfil, de izquierda a derecha mientras sorteamos pozos y saltamos sobre enemigos, el camino también tiene desvíos hacia el fondo o contra-fondo que podemos (y deberemos) explorar para progresar. Además, este es un juego de Yoshi, no de Mario, por lo que más importante que llegar al final de cada nivel es explorarlo a fondo y develar sus secretos.

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En Yoshi’s Crafted World tendremos un mapa del mundo que es bastante lineal, y conecta los niveles. Lo interesante es que con “ganar” cada nivel no alcanza, sino que cada tantos escenarios nos encontraremos con alguna barrera. En esta se nos demandará que paguemos con flores a un guardián para que nos abra el camino. Justamente estas se encuentran escondidas en cada uno de los respectivos escenarios donde deberemos usar el pool de habilidades de Yoshi para encontrarlas.

Yoshi tiene sus habilidades de siempre: saltar, devorar enemigos para convertirlos en huevos y arrojarlos, y flotar por unos instantes. Por medio de estas habilidades deberemos superar los peligros de cada zona pero también interactuar con las creaciones de cartón en el ambiente para que revelen nuevos caminos, nos premien con monedas, y más. Por ejemplo, es común que haya flores detrás de algún bloqueo de cartón que debemos derribar con un huevo antes de poder agarrar.

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Fácil, pero dinámico

Un detalle a remarcar de Yoshi’s Crafted World es cómo funciona la dificultad. El juego incluye dos settings: mellow (“suavecito“) y normal. Cualquier persona de más de 6 años de edad estará más cómoda jugando en normal dado que mellow simplemente te quita la capacidad de morir. De cualquier modo, “normal” no es que sea un Dark Souls – se sigue tratando de un juego fácil donde llegar al final de cada escenario prácticamente no representa un desafío. Pero, ahí está la magia de Nintendo: no se trata de llegar al final sino de encontrar las flores. Algunas te las dan por explorar, otras por encontrar suficientes monedas, otras por llegar con el máximo de vida al final, y así sucesivamente. La dificultad real es la que vos, como jugador, impongas en tu juego, y de este modo es infinitamente personalizable.

La historia

La historia es más bien la excusa en este caso – en la isla de los Yoshi (sí, no hay un solo Yoshi, es una raza de dinosaurios) se encuentran una serie de gemas que muy a lo Dragon Ball, tienen la capacidad de cumplir deseos. Esto no se le escapa a Bowser Junior y Kamek, quienes intentan robarlas, pero tras tironear con los Yoshi estas salen volando. Ahí deberemos elegir si queremos jugar de a uno o dos jugadores, qué color de Yoshi queremos de varias opciones disponibles, y lanzarnos a la aventura. Durante el juego podremos cambiar de color, cambiar el número de jugadores, o lo que se nos ocurra.

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El arte es increíble

Lo mejor de Yoshi’s Crafted World es su espectacular apartado audiovisual. La alta definición le pegó muy bien al carismático dinosaurio, y el nivel gráfico no decepciona para nada. Cada escenario está lleno de vida y detalles, y no solo porque sea lindo sino por cosas en el fondo con las que podemos interactuar. Además, la música es increíblemente pegadiza y te vas a sorprender tarareando los temas después de jugar. Sin embargo, lo mejor es la variedad de escenarios y colores, dado que a veces el cartón representa pequeños poblados, estaciones de tren, pero otras veces son minas, cavernas, bosques, y más.

Poochy, el Yoshi de Yoshi

El último punto a remarcar que le da variedad al gameplay de Yoshi’s Crafted World es la presencia del perro Poochy (¡sí, como el de los Simpsons! ¡Era en serio que regresaba a su planeta!). Este es a Yoshi lo que Yoshi es a Mario en sus propios juegos, y podremos subirnos encima de él y recorrer niveles. Si bien no podremos controlarlo directamente, este correra en la dirección que estemos mirando, saltará por orden nuestra a lo que podemos saltar con Yoshi encima para ganar más altura, y es completamente invulnerable a los ataques de los enemigos. Además, a partir de la primera vez que lo vemos, podremos volver a recorrer cada nivel que ganemos para buscar a sus cachorros y así obtener más flores.

Conclusión

Yoshi’s Crafted World es absolutamente adorable, pero claramente es un juego más para familias y chicos que otra cosa. De dificultad sorprendentemente baja, el juego pide que el jugador se involucre para mantenerse activo y preste toda su atención pero lo cierto es que hay niveles más inspirados que otros y no todos son igual de estimulantes. Sin embargo, si la idea de un juego de plataforma que rebalsa de “cute” y resulta super relajante suena bien, te vas a encontrar con pocos productos con la suprema calidad de este título.

Ficha técnica

FECHA DE LANZAMIENTO 29 de marzo de 2019
DESARROLLADOR Nintendo
DISTRIBUIDOR Nintendo
PLATAFORMAS Switch

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