Shapefarm nos demuestra que un co-op obligatorio para dos puede ser, además, un anime jugable. Nuestra review de Orbitals, el exclusivo de Switch 2.

Orbitals es el nuevo juego de Shapefarm, editado por Kepler Interactive, que llegó en exclusiva a Nintendo Switch 2 el pasado 3 de septiembre. Este co-op obligatorio para dos jugadores con vista en tercera persona y con un arte muy a lo anime ochentero o la película de Daft Punk Interstella 5555, nos lleva a una aventura plataformera donde nuestros protagonistas, Maki y Omura, tienen la misión de salvar a su colonia de una devastadora tormenta que casi les cuesta la vida cuando eran niños.
Desde Cultura Geek terminamos la aventura de nuestros héroes y te contamos, sin spoilers, cómo es la experiencia animesca de este título exclusivo para Nintendo Switch 2.
Review Orbitals: el co-op de Switch 2 que sí termina de cerrar
Desarrollado por Shapefarm con sede en Tokio, Japón, Orbitals nos recuerda a títulos indie aclamados como It Takes Two, Split Fiction o A Way Out, y obviamente esto es a propósito. Dentro de sus filas, el director del juego, Jakob Lundgren, es ex trabajador de Hazelight Studios, creadores del GOTY 2021, donde su misión era el diseño del juego, y se nota cuando está aportando esa experiencia. El director creativo es Marcos Ramos.
En algunas ocasiones, la acción desenfrenada te hace un switch en el cerebro y termina ocasionando una diversión que hacía mucho tiempo no disfrutamos en esta clase de juegos. Si bien Split Fiction intenta recrear la fórmula de It Takes Two, no termina de cerrar del todo como sí lo hace Orbitals.

Una experiencia audiovisual impecable
El espacio se presenta como un mundo brillante e infinito que invita a ser explorado, y el estilo de los fondos de cada nivel baila y se fusiona con la belleza de los personajes. Las transiciones del gameplay a las cinemáticas son algo que debería ser estudiado, ya que podríamos tener este nivel de calidad si más de una empresa lo hiciera y quedaría más que perfecto.
Es impresionante la sensación que el equipo de Studio Massket logró para capturar a la perfección la sensación de estar controlando un anime clásico, como Dragon Ball, Evangelion o incluso Ranma 1/2. Es un claro nominado para los GOTY de diseño y lo más probable es que lo veamos en más de una terna a finales de 2026 en la gran gala de los juegos.

La acción desenfrenada te hace un switch en el cerebro y termina ocasionando una diversión que hacía mucho tiempo no disfrutamos en esta clase de juegos.
La jugabilidad eleva al título
En las casi diez horas que dura el título si venimos tranquilos con nuestro copiloto, la acción se divide en dos en cada pantalla, como es típico en este género. Uno agarra un objeto y lo lleva para que el otro pueda seguir en su pantalla y así superar cada prueba. Activar botones, palancas, limpiar el suelo de lava con agua y el otro pasar antes que se vuelva lava nuevamente. Todo tiene un sentido y es divertido.
Por lo general, las cosas funcionan bastante bien para ambos, aunque ocasionalmente hay momentos en que uno de los jugadores simplemente espera a que el otro resuelva algo, ya que el ritmo permite a uno relajarse un rato. Esto pasa muy pocas veces en todo el juego, pero si somos muy rápidos y nuestro copiloto no tanto, toca esperar un ratito hasta que se resuelva el puzle.

Las herramientas a nuestra disposición en las pantallas de exploración y plataformas son un cañón de agua, un láser, un gancho y un rayo donde poseemos entidades. Estas serán las que iremos desbloqueando a lo largo de la aventura, pero no son las únicas decisiones que tomamos para poder jugar.
Por ejemplo, cuando tenemos que viajar con nuestra nave, uno de los dos jugadores va a tomar el control de la nave, mientras que el otro se va para los cañones a derrotar enemigos o romper asteroides que nos permiten seguir en nuestra aventura sin perder nuestra vida.

En las casi diez horas que dura el título, si venimos tranquilos con nuestro copiloto, la acción se divide en dos en cada pantalla, como es típico en este género.
El punto flojo del título, la dificultad
Es importante destacar, antes que nada, que controlar a los personajes es más que satisfactorio e intuitivo, lo que seguramente es una buena noticia para los jugadores mayores que quieran compartirlo con los más jóvenes o con las personas que nunca tocaron un joystick en su vida. Las secciones de plataformas son excelentes, aunque algunos puzles ponen a prueba el limitado abanico de movimientos. Controlar la nave en equipo también es una experiencia maravillosa, especialmente en las batallas contra los jefes.
Sin embargo, a veces da la sensación de que la dificultad aumenta de forma arbitraria, centrándose más en disparar láseres que en resolver el patrón del jefe. Aun así, es una queja menor. Se complica un poco más si a tu copiloto le cuesta identificar patrones: ahí el error puede costarte la partida y mandarte de vuelta al punto de inicio del escenario.

En conclusión: si querés pasar un día disfrutando de una aventura co-op, este es tu juego
La nueva experiencia de pantalla dividida es una de las más satisfactorias en el mercado al día de hoy, donde la estética retro anime, la música y los controles básicos pero simples de aprender se llevan todo el protagonismo. Aunque tengamos dos personajes que son carismáticos, el atractivo principal no es su relación, sino el cómo se juega y lo fácil que es entrar a este mundo sin saber nada sobre videojuegos. La dificultad puede variar demasiado rápido en esta aventura de casi diez horas, pero el viaje en compañía siempre es mejor.
Si estás armando la biblioteca de la consola, te dejamos también nuestra review de Elden Ring Tarnished Edition en Switch 2.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 3 de septiembre de 2026 |
| DESARROLLADOR | Shapefarm |
| DISTRIBUIDOR | Kepler Interactive |
| PLATAFORMA | Nintendo Switch 2 (exclusivo) |
Si te sirvió esta nota, marcanos como fuente preferida y vas a ver más de Cultura Geek cuando busques en Google.Sumá
como fuente preferida en ![]()
