Marvel’s Wolverine llega con una aventura hack’n slash protagonizada por el solitario Logan. ¿Logrará el X-Men más famoso estar a la altura de Spider-Man de Insomniac? Te lo contamos todo en esta review.

Desde sus orígenes en los cómics, Wolverine siempre se ha caracterizado por ser un personaje “filoso” dentro del universo de Marvel. Siempre con un estilo oscuro, rebelde y provocador. Un “superhéroe” (o antihéroe) prácticamente inmortal que llegó a hacerse conocido dentro del equipo de los incomprendidos X-Men. Y que poco a poco fue sobresaliendo como uno de los personajes más populares y destacados entre los fanáticos de la Casa de las Maravillas. Sobresaliendo tanto en el cine como en los cómics, y llegó al mundo de los videojuegos con entregas que también llegaron a ubicarlo como protagonista de sus propias historias.

Muchos recuerdan a Wolverine como uno de los personajes favoritos de las salas de arcade a finales de los 90, dentro de la recordada Marvel vs. Capcom; otros, como uno de los protagonistas más versátiles dentro de la recordada X-Men: Mutant Apocalypse de la mítica Super NES. E inclusive por las películas protagonizadas por el actor australiano Hugh Jackman que tras décadas sigue dándole jugo a Hollywood. Sin dudas, hablar de Wolverine comprende tocar la historia de un personaje que debutó como antagonista dentro de los cómics del Increíble Hulk en 1974 y que poco a poco fue ganándose un estrellato propio. Y todo ello no por su carisma o simpatía, sino por su fiereza, traumas y conflictos internos entre conflictos animales y una furia casi ciega por sus enemigos.

La bienvenida de Logan a la PS5
Marvel’s Wolverine pertenece al género de acción y aventura en tercera persona con mecánica de combate hack’n slash, desarrollado por Insomniac Games en colaboración con Marvel Games, producido y distribuido por Sony Interactive Entertainment, lanzado el 15 de septiembre de 2026 en exclusiva para PlayStation 5. Con modo de juego para un solo jugador y con clasificación para mayores de 17 años.
Desde sus orígenes en los cómics y posteriormente en los videojuegos, Wolverine siempre ha ganado buena popularidad dentro de los fanáticos de los X-Men y superhéroes en general.

Del adamantium a la rabia
Desde hace más de 30 años que Wolverine ha tenido una presencia destacada en el mundo de los videojuegos. En 1991 se lanzó Wolverine para la mítica NES; años antes el mutante ya había llegado dentro de los X-Men en The Uncanny X-Men de 1989 también para la recordada NES. Y no fue sino hasta la entrega del 91 en la que Wolverine fue el protagonista principal e inició con una serie de pequeñas apariciones ya separado del equipo de mutantes de Charles Xavier.
Luego, otro de sus primeros títulos en solitario fue Wolverine: Adamantium Rage, lanzado en 1994 para las míticas SNES y SEGA Genesis, con la particularidad de que ambas versiones llegaron al mercado de manera simultánea, pero con propuestas muy distintas, desarrolladas por dos compañías diferentes. Un dato curioso dentro de la recordada guerra de consolas de los 90.
Posteriormente, Logan pasó a formar parte de los títulos de X-Men, con apariciones en distintas entregas y adaptaciones. Entre ellas, y muy destacable, la recordada X-Men Origins: Wolverine, del año 2009. Una de las propuestas más sobresalientes y comparadas. Sobre todo por situarse dentro de la época compartida con el universo cinematográfico de las películas de Fox y protagonizadas por Jackman. Una entrega recordada sobre todo por sus escenas de acción y brutalidad desenfrenada. Una firma clásica cuando de este iracundo mutante se trata.
En aquella entrega no solo predominaba el factor curativo de Logan o las escenas de acción de un solo hombre contra un ejército, sino que también se sentaban las bases de un estilo de combate centrado en la acción directa, con un enfoque de hack’n slash puro y duro. Construido sobre todo mediante el uso de combos de ataque al utilizar las afiladas garras de Adamantium.




Un antihéroe que carga con su pasado
Ahora, con casi 17 años de distancia, Wolverine vuelve a protagonizar un videojuego basado enteramente en una aventura propia, que busca explorar partes de su pasado y ya no como un personaje más bajo la sombra de los X-Men.
Una de las características de este lobo solitario que más ha predominado no solo se encuentra en el uso de las garras de adamantium o su factor curativo: muy por detrás de todo existe un guerrero que ha renunciado a morir y lleno de rabia.
En el mundo de los videojuegos siempre se ha buscado retratar la brutalidad de Wolverine en combate, pero pocos han tratado de ahondar en su rabia e impotencia de tener que seguir adelante a pesar de todo lo vivido.
El regreso de Wolverine
Como parte del desarrollo de Insomniac Games, Marvel’s Wolverine mantiene mucho del ADN propio del estudio californiano, responsable actual de traer de vuelta a los superhéroes de la casa Marvel.
Insomniac inició esta etapa creativa dentro del mundo de los superhéroes en el año 2018 con Marvel’s Spider-Man, luego continuó con Marvel’s Spider-Man: Miles Morales en 2020 y Marvel’s Spider-Man 2 en 2023, para finalmente presentar Marvel’s Wolverine en 2026.
Sin dudas, toda una secuencia ininterrumpida de títulos que a primera impresión deberían demostrar el aprendizaje constante y, sobre todo, la evolución de la casa desarrolladora frente a lo aprendido con Spider-Man y ahora lograr adaptarlo de forma sobresaliente al amargado Logan.
Hay que tomar en cuenta que el equipo de Insomniac Games también es el responsable de franquicias como la saga Ratchet & Clank, Spyro the Dragon e, inclusive, de la olvidada trilogía de FPS Resistance, un juego imprescindible dentro de la PlayStation 3. Con todo ello detrás se puede entender que el brazo fuerte de las aventuras que plantea Insomniac se encuentra en su narrativa. Desde Ratchet & Clank hasta Resistance, la esencia de esta casa desarrolladora siempre se ha edificado a través de sus propias historias. Muchas de aspecto cinematográfico, al tocar la acción, el drama y la comedia. Aspectos que se desencadenaron brutalmente con las entregas de Marvel’s Spider-Man.
Insomniac Games siempre ha destacado por ofrecer un gameplay fluido y acompañado de potentes narrativas y situaciones dramáticas, y acá no es la excepción.

El estilo cinematográfico de Insomniac
Marvel’s Spider-Man desde sus inicios siempre demostró un desarrollo muy notable dentro de secuencias animadas previas a cada enfrentamiento. Escenas dramáticas y secuencias de acción con cámara al hombro. Este estudio siempre buscó generar una experiencia más inmersiva y dramática. Y con el paso de los años logró madurar este enfoque cinematográfico. A tal nivel que mezcla de manera tan imperceptible secuencias en tiempo real e introducciones al gameplay, de una forma muy orgánica y sin cortar el hilo conductor de la propia historia. Una serie de aspectos que se han convertido en la propia marca de la casa del equipo de Insomniac Games.
En este sentido, Marvel’s Wolverine no representa la excepción a la regla. La narrativa de esta entrega construye el núcleo jugable, manteniendo las mecánicas de acción y hack’n slash propias del personaje y, sobre todo, de los superhéroes de la Casa de las Maravillas. Aunque, en comparación con Marvel’s Spider-Man, se aprecian ciertas libertades y hasta adaptaciones.
Los títulos previos del universo de Spider-Man le enseñaron a Insomniac a perfeccionar su fórmula cinematográfica, aunque requiera de ingredientes nuevos.




¿Insomniac creó a un Spider-Logan?
La respuesta a esta pregunta presenta algunas aristas. Dentro de la estructura base y los sets de movimientos que componen a Wolverine se encuentran movimientos de ataque y desplazamiento tanto horizontales como verticales. Es cierto que los videojuegos de Marvel’s Spider-Man gozan no solo de dinamismo en el combate, sino también en el movimiento y la exploración del entorno omnidireccional. En este sentido, Logan se encuentra mucho más limitado en movimientos. Sobre todo por un detalle que no se puede pasar por alto: Marvel’s Wolverine no es un juego de mundo abierto. Aunque presenta arenas de combate cerradas al estilo Doom de 2016 o ciertas bifurcaciones en el camino para esconder coleccionables. Con todo ello, Insomniac se las ha ingeniado para dotar a Guepardo de movimientos y ataques más centrados en un combate omnidireccional, pero con las limitaciones propias del personaje.
Para empezar, hay escenas donde Logan es posicionado en la parte más alta de una estructura o árbol sobre un grupo de enemigos, en modo de una incursión sigilosa. Un aspecto que para el trepamuros es pan de cada día, pero que, en el caso de Logan, se siente algo extraño. Pensar que en el caso de Spider-Man basta con hacer uso de sus telarañas desde una posición segura. Con Logan no funciona así: podrá abalanzarse contra los enemigos en sigilo, pero rápidamente deberá regresar y trepar hasta su posición inicial si lo que busca es mantener el anonimato.
Otras situaciones vuelven a retratar el sigilo, y si bien es cierto que Wolverine goza de instintos salvajes como el olfato o el oído para detectar enemigos, aun así, se sabe que el sigilo no es lo suyo.
En el caso de los combates también se aprecia cierto parecido o una adaptación limitada frente a Spider-Man.

Logan, un tanque con alas
Y aunque Logan utilice las garras para ascender a través de superficies e, inclusive, presente un movimiento donde se abalanza contra los enemigos a cierta distancia, todo ello compone movimientos enfocados enteramente en cerrar distancias y sobre todo mantener las cadenas de ataque. En estos movimientos queda claro que no utiliza la telaraña de Spidey para desplazarse más rápidamente. Pero basta con recordar que el protagonista es un tanque de un metro sesenta de altura provisto de más de 135 kilogramos de hueso, músculo y adamantium en su haber. Otro detalle que recuerda a los movimientos del amigable vecino, pero con evidentes limitaciones.
Ver volar a Wolverine dando golpes por toda la pantalla recuerda mucho a las entregas de Spider-Man; aun así, Logan no deja de ser un pequeño tanque de adamantium mucho más pesado y robusto que el amigable vecino Spidey.
Limitaciones aéreas para un lobo canadiense
En este aspecto, Wolverine se siente muy ágil y dinámico en el suelo, pero presenta sus limitaciones aéreas. Aunque, con la progresión dentro del juego, los rangos de ataque vertical llegan a ser más amplios. Como sucede con el Stagger Leap o salto aturdidor, una especie de tackle aéreo que acorta distancias y busca afectar a los enemigos aéreos.
Insomniac sigue ubicando a nuestro malhumorado protagonista en situaciones donde lo vertical no es lo suyo, mucho menos en persecuciones de estilo parkour o en el uso de las garras de adamantium a través de una tirolesa.
Detalles como el uso de motocicleta o atacar convoyes en plena carretera van más con las características del protagonista y no se sienten tan forzados.
Sin lugar a dudas, son aspectos de física que, en cierto punto, llegan a ser algo cómicos e, inclusive, justificables dentro del universo de los superhéroes.
Un detalle resaltante se encuentra en que el diseño de movimientos está calibrado de tal manera que, al ejecutar el ataque con salto, Logan se abalanza automáticamente contra el objetivo más cercano sin necesidad de marcarlo.
Esto permite, al spamear el botón, ampliar los saltos o atacar directamente al enemigo más cercano, aun cuando este no sea el objetivo seleccionado.
Un detalle que se ejecuta en automático y que ayuda durante el plataformeo y facilita los combates. Un aspecto que, al carecer de capas adicionales, tiende a notarse repetitivo tras unas horas de juego.
El plataformeo es básico en este tipo de juegos, aunque el set de movimientos de Wolverine no se encuentre totalmente diseñado para ello.

El científico victoriano a cargo del Equipo X
La historia inicia con un desorientado Logan encontrado en un estado salvaje por un joven Nathaniel Essex y posteriormente reclutado como miembro del Equipo X, un grupo que lleva a cabo misiones clandestinas que inicialmente van en contra de las maquinaciones del empresario y antimutante Bolivar Trask y que posteriormente irán desenvolviéndose hasta llegar a darle un significado más amplio a la historia en torno a Logan y a los demás miembros de su grupo de compañeros mutantes.
El Equipo X, creado por Essex, se encuentra conformado por Wolverine, Mystique, Sabretooth y el propio Essex. En este aspecto, esta entrega juega con la amnesia de Logan frente a su pasado y su relación con los miembros de su equipo. Posteriormente aparece en la historia una pequeña comunidad de mutantes marginados llamados los Morlocks, así como una joven e inexperta Jean Grey.

Lugares que visitar
Al estar estructurado como una aventura lineal, Marvel’s Wolverine permite que la historia lleve a Logan a recorrer diferentes misiones y partes del planeta. Desde la selva de Telambang hasta las heladas tierras de Canadá, Madripoor y Japón. Una serie de ambientaciones interesantemente recreadas y que, de por sí, siempre constituyen la firma de la casa de Insomniac Games.
En este apartado la historia se toma su tiempo para profundizar un poco la relación e interacción entre personajes, al igual que tratar de darle forma poco a poco al pasado de Logan, sus motivaciones, traumas y, sobre todo, cargas del pasado.
Nuevamente vuelve la pelirroja debilidad de Logan, y esta vez bajo un contexto mucho más cercano y personal. Detalle que podrá ser del agrado de muchos fanáticos, aunque al final se sabe de quién llega a enamorarse Jean Grey.
Es en el arco narrativo donde el juego se toma algunas libertades narrativas con respecto a algunos personajes: detalles como la pareja romántica de Mystique, el rediseño estético de algunos personajes e inclusive los propios vínculos de dependencia emocional que demuestran ciertos compañeros y que a su vez se alejan un poco de lo leído en los cómics.
Esta entrega propone ciertas libertades creativas en torno a su narrativa, incluyendo algunos momentos tensos y nostálgicos entre Logan y Jean Grey. Y otros nuevos que tal vez generen polémica.

Entre los recuerdos y la Rabia
El arco narrativo de Marvel’s Wolverine cumple con su cometido. La historia mantiene ese hilo de cómic respecto a la vida y las situaciones que vive Logan y, a su vez, se da el tiempo de profundizar en su historia, sus amistades y sus vínculos pasados, presentes y futuros.
No llega a ser una aventura especialmente compleja en su desarrollo, pero sí una propuesta simple y prometedora, con algunos giros inesperados y un potente hilo dramático en cada revés que busca retratar.
La Rabia constituye el elemento que conecta la historia y el gameplay. Así como es este oscuro sentimiento el que impulsa los objetivos y miedos de Logan, es esta misma rabia la que gestiona su propio factor curativo y secuencias dramáticas durante los combates.
De esta manera, Marvel’s Wolverine apuesta por la historia como una de sus características más potentes, frente a un diseño de juego mucho más complejo y ambicioso.
El juego también inspecciona y juega un poco con el pasado de Logan a través de viajes oníricos, recuerdos y traumas que poco a poco deberá ir desbloqueando. Siendo un protagonista con tantos años de vida, ha cargado con muchos recuerdos y culpas, aspectos que, a diferencia de su factor regenerativo, no se curan del todo.
La Rabia constituye el principal motor de Logan en esta entrega. Por encima de las garras o el factor curativo, Insomniac busca darle profundidad y propósito a este sentimiento.

Logan, el centro de la atención
Los otros miembros del Equipo X también llegan a conectar directamente con Logan, pero ahí la historia no profundiza más. Por ejemplo, el juego no propone situaciones entre Mystique o Sabretooth, Essex e inclusive muestra a un solitario Trask, quien comanda a un ejército de mercenarios biónicos llamados Reavers con uno que otro aliado que pasa sin pena ni gloria.
De esta manera, el mapa de afinidades que propone esta aventura ubica a Wolverine al centro de todo y no propone relaciones o vínculos adicionales dentro de los miembros del equipo.
Las relaciones entre Essex y los demás miembros del Equipo X también se notan un tanto disfuncionales e inclusive inexistentes. Al operar como líder científico no llega a cumplir con ese rol de mentor o protector. Esto sumado a que sus interacciones con los demás miembros del Equipo X son más que limitadas.
Desde el minuto uno queda claro que Nathaniel Essex no es un Charles Xavier y, aunque lo mueve el mismo sentimiento de amor y protección de los mutantes, la historia se encarga de definir los intereses de Essex y Trask. Representantes de ambas facciones en disputa, la humana y la mutante.
Todos los personajes conectan con Logan, pero entre ellos se percibe cierta distancia, siendo Wolverine el centro de la atención en todo momento.




Liberar el potencial de Logan
El desarrollo de la historia dentro de Marvel’s Wolverine limita la progresión del personaje. Esto se da porque la propia aventura desbloquea movimientos y habilidades de Logan sin necesidad de limitarse a la gestión de progresión por niveles.
Un aspecto mecánico de juego que busca que el jugador avance constantemente para alcanzar todo el potencial de Logan.
Además, Wolverine está provisto de un árbol de habilidades que no solo permite desbloquear habilidades y ataques con su respectivo cooldown, sino también una serie de atributos pasivos que mejoran notablemente sus aspectos y que requieren del cumplimiento de desafíos dentro de la cabaña de Logan. Un espacio onírico que representa los recuerdos y potencial del superhéroe de mallas amarillas.
La progresión de Logan se irá liberando conforme se avance en la historia. Aunque la progresión se da por niveles, muchas habilidades no se desbloquean desde el inicio.
¿Marvel’s Wolverine es realmente lineal?
Esta pregunta es muy fácil de contestar y la respuesta es sí. A diferencia de las entregas de Peter Parker o Miles Morales, la estructura jugable de Marvel’s Wolverine se encuentra diseñada a través de pasillos con enemigos, zonas de emboscadas, áreas amplias de cacería o sigilo y espacios más extensos con secciones de plataformeo y enfrentamientos contra hordas de enemigos. Y aunque la ruta permita algunos caminos adicionales, estos se encuentran limitados por paredes invisibles o simplemente bloqueos.
Otro detalle también se encuentra en la navegación. Aunque se presenta como un título lineal, Marvel’s Wolverine cuenta con una serie de ayudas de navegación a modo de los sentidos de Logan. Esto le permite oír u oler a los enemigos, lo que le deja seguir una estela de color azul en pantalla. Un detalle que se percibe un tanto anticlimático y que ya fue blanco de burlas entre los jugadores.
El jugador mediante el menú puede modificar una serie de opciones de accesibilidad que van desde la velocidad del juego, la automatización de quick time events, los puzles o inclusive los tiempos de esquive. Un detalle que permite que Marvel’s Wolverine pueda ser disfrutado por cualquier tipo de jugador. Incluyendo filtros de gore o texto inapropiado. Una serie de aspectos que no solo buscan atraer a más audiencias, sino que también hacen que este videojuego sea mucho más fácil de jugar.
La historia, la estructura jugable y el diseño del mundo son lineales; hay ciertos espacios de recorrido y exploración, pero muy limitados al final.

Garras y destrucción
Los enemigos que enfrenta Logan van desde aquellos que se pueden abatir con ataques simples hasta otros provistos de un escudo que requieren un paso previo para desestabilizarlos y poder restarles salud. Todo esto se mantiene hasta el final de la aventura.
Las mecánicas de combate obligan a Logan a atacar sin parar, tomando en cuenta que casi siempre se encontrará rodeado de enemigos, ya sea a través de una emboscada o al ingresar a espacios con objetivos resguardados. De esta manera, los ataques constantes no solo le permiten avanzar, sino que también frenan los ataques enemigos.
Y aunque el factor curativo del mutante requiere de tiempo para funcionar, es precisamente ese tiempo el que el juego se encarga de extender o contraer para mantener a Logan atacando constantemente. De esta manera, se reducen considerablemente las ventanas de curación.
Una mecánica similar a la vista en los títulos más recientes de la franquicia Doom, donde la única forma de sobrevivir es seguir luchando, con la diferencia de que Logan solo gestiona dos barras: la de salud y la de furia.
La barra de furia funciona mediante un sistema de tres niveles, los cuales se llenan durante los combates, ya sea al ejecutar desvíos o remates. De esta manera, el estado 1 permite curar a Logan luego de perder la totalidad de la barra de vida, mientras la segunda barra aumenta el daño y la tercera activa una especie de modo Berserker, que permite una invulnerabilidad temporal, ejecuciones instantáneas e inclusive una vista diferente que resalta a los enemigos en rojo mientras mantiene un fondo gris. Un efecto visual que busca representar el modo máximo de furia al que puede llegar el gran Guepardo.
La barra de furia se encarga de darle profundidad al combate, no solo por la estrategia, sino también por el propósito de golpear a todo lo que ataque a Logan.

Golpe vs. corte
Aunque Logan cuenta con garras de adamantium, las mecánicas de combate siguen manteniendo una estructura más parecida a la de un beat ‘em up que a la de un hack’n slash. En este aspecto, el uso de las garras como instrumento de corte habría sido interesante y habría agregado más capas adicionales a los combates.
Detalles como mecánicas que no solo incluyan los desmembramientos automáticos, fricción o daño de superficies, sino también la destrucción del propio escenario, ataques más específicos o contraataques más orgánicos con las garras.
Frente al uso de las garras, Logan se encuentra limitado solo a destruir cajas, cilindros o dañar equipos. Una serie de aspectos que las asemejan más a garras estéticas que a armas o instrumentos de ataque.
Un detalle que puede compararse con entregas como la recordada y polémica Metal Gear Rising, donde el corte y la destrucción de enemigos y escenarios se edificaban como una mecánica propia y adicional dentro de los combates y no como un instrumento para ejecutar los golpes con los puños.
Salvo en las escenas cinematográficas o ejecuciones en tiempo real, donde las garras sí toman el protagonismo, lo demás se ve solo como apuñalamientos o cortes muy predefinidos dentro de cada combate.
De esta manera, con Marvel’s Wolverine se podría haber buscado alejarse un poco más de la estructura típica de juego que propone Insomniac, sobre todo al tratarse de un juego mucho más lineal con respecto a un núcleo jugable de mundo abierto visto en las entregas de Marvel’s Spider-Man.
Marvel’s Wolverine pudo haber explotado más la función de las garras, pero se limitó a ciertos elementos estéticos y no tan funcionales dentro de la exploración.

El desvío y las ventanas de contraataque
El desvío es uno de los movimientos que añade esta entrega. Una especie de bloqueo que cumple la función de parry. Y que cumple con dos funciones: ejecutar contraataques o desestabilizar a jefes o enemigos más complicados. Todo ello administrado a través de una barra de aturdimiento.
La ventana de tiempo para este movimiento de desvío se limita a una serie de señales visuales enemigas que van desde patrones de colores hasta vibraciones específicas en el DualSense. Inclusive con la progresión dentro del juego estas ventanas pueden ampliarse y facilitar notablemente los contraataques y los bloqueos.
Con respecto al uso del DualSense, cabe mencionar que la tecnología de vibración háptica también tiene un notable protagonismo dentro del gameplay. Esto va desde el sistema de rastreo, los sentidos, la carrera y los saltos. Cada movimiento cuenta con determinadas vibraciones muy bien elaboradas y que no solo aumentan la inmersión del jugador, sino que también forman parte de las opciones de accesibilidad con las que cuenta.
El desvío es un movimiento de bloqueo y parry que permite contraatacar y obedece a ventanas de timing precisas que luego el juego se encarga de extender.
Algunas manchas grises en el traje
Con respecto a los combates contra múltiples enemigos, la cámara juega malas pasadas en espacios cerrados. También, al encontrarse limitado por ciertas paredes invisibles, el juego no puede escapar de ciertos glitches relacionados con espacios ocupados, esquinas y zonas cerradas.
Esto no llega a generar que se tenga que reiniciar la partida, pero, aun así, incomoda un poco y malogra la experiencia.
Inclusive, en algunas peleas, esta especie de glitches o inteligencia artificial de los enemigos se puede aprovechar para conseguir tiempo hasta lograr la entera recuperación de Wolverine.

Replay value y el platino
Marvel’s Wolverine tiene alrededor de 40 trofeos que, como ya es conocido dentro de las entregas de Insomniac Games, son relativamente fáciles de obtener. En especial porque el juego no presenta trofeos por dificultad.
De esta manera, pueden obtenerse todos en el modo fácil sin ningún tipo de limitación. Tampoco hay trofeos perdibles e, inclusive, mediante las opciones de accesibilidad se pueden activar indicadores visuales para los coleccionables en pantalla.
Por último, están las Pruebas de Pesadilla, que constituyen una serie de desafíos opcionales a los que se puede acceder con el Sr. Guepardo a través de su cabaña. Esta serie de desafíos pueden considerarse los topes de dificultad con respecto a los combates y gameplay. Pero tan solo necesitan la clasificación mínima de bronce para poder completarse al 100 % y solo un desafío superado como mínimo para obtener el rango Adamantium.
Sí, más fácil imposible.
Marvel’s Wolverine cuenta con un replay value basado en coleccionables y en desafíos, aunque ningún trofeo es perdible, en su mayoría pueden desbloquearse todos en el modo de dificultad fácil.

Gráficos y sonido
Con respecto al apartado gráfico, Marvel’s Wolverine denota ser un triple A en cada una de sus esquinas. También es muy evidente el nivel técnico alcanzado por Insomniac Games en los últimos años, así como el desarrollo de su propio motor gráfico, el Insomniac Engine, utilizado también en Marvel’s Spider-Man 2.
Desde la velocidad de carga por medio de transiciones, la fluidez de movimientos, el ray tracing e inclusive la física de desmembramientos dinámicos: se puede encontrar en este apartado uno de los puntos más robustos de Marvel’s Wolverine.
La captura facial también representa uno de los puntos más potentes dentro del juego, así como la opción de varios idiomas en el doblaje: se pueden disfrutar tanto las voces originales en inglés como las del español latinoamericano.
Otro aspecto resaltante se encuentra en las mecánicas de regeneración de Logan. Sin dudas, uno de los detalles más sobresalientes se encuentra en la destrucción de su tejido, uniforme y expresiones durante los ataques. Un detalle muy sobresaliente por Insomniac y su motor gráfico. Si a ello se le suman los desmembramientos en tiempo real, juntos hacen que el combate adquiera una capa visual adicional que se adhiere notablemente a lo antes visto.




La regeneración de Wolverine es uno de los aspectos visuales más sobresalientes del personaje. Sumado a ello los desmembramientos y expresiones, estos detalles respaldan notablemente al título de juego triple A.
Con respecto a la localización al español latinoamericano, cabe destacar la participación de Humberto Solórzano, un notable actor mexicano reconocido por ser la voz característica de Hugh Jackman como Wolverine en el cine, así como de muchos otros personajes de películas, series y anime. Por el lado de Jean Grey, el cast de doblaje cuenta con la participación de la argentina Nicole Apstein, conocida por darle la voz a Nitya en Saros y a la recordada jefa de seguridad de Vandelay, Korsica, en la recordada y desenfadada Hi-Fi Rush.
Según se contó en la presentación oficial que PlayStation hizo en Ciudad de México en la previa del lanzamiento, Jean Grey es el debut de Apstein en el personaje, mientras que Solórzano llegó a grabar jornadas de hasta ocho horas dedicadas solo a efectos de sonido, algo propio de un videojuego y no de una película. Quien juegue desde Argentina escucha esa versión latina; en España, en cambio, el juego se vende como Marvel: Lobezno.
Conclusión de la review de Marvel’s Wolverine: una buena aventura centrada en la narrativa, pero no para los más tradicionalistas de los cómics
Marvel’s Wolverine es un juego que a primera impresión puede generar controversias. Posee una interesante historia, pero carece de desarrollo de personajes. Cuenta con muy buen nivel gráfico, pero con un gameplay, progresión y combates algo repetitivos. Es un videojuego que propone una aventura apta para todos los jugadores, pero con algunas aristas frente a su dificultad y mecánicas de costo-recompensa. En resumen, Insomniac Games pudo haber convertido a Marvel’s Wolverine en la evolución natural más completa y ambiciosa de la fórmula Spider-Man. Pero se limitó en muchos aspectos. Siendo un estudio que siempre apostó por la narrativa, las secuencias de drama y una experiencia jugable fluida y brutal, ahora se enfocó más en hacerla accesible y apta para todos. Detalle que no es malo, pero que pudo alejar a los desarrolladores de ser más ambiciosos y buscar la cúspide técnica y narrativa de los juegos de Marvel hasta la fecha.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 15 de septiembre de 2026 |
| DESARROLLADOR | Insomniac Games |
| DISTRIBUIDOR | Sony Interactive Entertainment |
| PLATAFORMA | PlayStation 5 |
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