Review Life is Strange 2: una mezcla de drama teen, racismo, amor y discriminación

Life is Strange 2 está finalmente entre nosotros con el primero de cinco episodios que nos cuenta historias de relaciones personales bastante complejas. Conocé todos los detalles de este debut de temporada, ¡en esta nota!

Life is Strange 2 al fin llegó a las bateas con un primer episodio de su segunda temporada oficial, ahora con nuevos protagonistas. La aventura narrativa de Dontnod y Square Enix nos lleva al noroeste estadounidense una vez más donde parece que cada vez más personas están en control de poderes que no entienden. Este título está disponible para PlayStation 4, PC, y Xbox One, con nuevos episodios que llegarán en los próximos meses.

Life is Strange 2 sigue mucho del camino que nos mostró en los primeros dos juegos de la saga, el original y su precuela. Sin embargo, aunque esta vez aún se trata de una historia sobre amor, no habla tanto de amistad y romance, sino más bien de familia. Nuestros protagonistas son dos adolescentes, Sean Diaz y su hermano Daniel – ambos étnicamente latinos pero culturalmente chicanos (hijos de inmigrantes latinoamericanos pero nacidos y criados en EEUU). Lo que empieza como la precuela de un fin de semana increíble rápidamente toma un giro complicado por un golpe bajo y pone a los dos hermanos en la ruta, donde intentarán escapar de la ley y su vida previa.

RELACIONADO: Life is Strange 2 estrenó un misterioso teaser con una fecha al final

Life is Strange 2 es una aventura gráfica con foco en la narración y no en el puzzle – si jugaste los títulos anteriores, sabés qué esperar, pero también lo podrías comparar con los juegos de Quantic Dream (Heavy Rain, Detroit) o Telltale Games, que en paz descansen. El juego nos pone en control de Sean, el mayor de los hermanos, y podremos explorar áreas largas y vastas donde encontraremos personas con quienes hablar, objetos para interactuar y más detalles que hacen progresar la trama. La historia es relativamente lineal con un par de decisiones que dan color a la aventura, pero el gran diferencial es que Life is Strange tiene mucho más foco en las emociones y lo inmediato.

Gran parte del juego es ver cómo Sean atiende las necesidades de su hermano Daniel. Por ejemplo, uno de los primeros escenarios es que estás en la ruta y Daniel te dice que está cansado. ¿Qué hacés? ¿Cómo buscas refugio? ¿A donde vas? ¿Qué haces para comer? Ese es el tipo de preguntas que se te plantean constantemente, y la recompensa es que la historia se mantiene en movimiento. El factor que complica todo es que nuestros protagonistas son chicanos y bastante seguido se enfrentan a racismo de varias formas, y con distintos grados de intensidad. Por suerte, algunas almas caritativas en el camino te van a dar una mano, y tenés varias posibilidades para resolver cada situación.

RELACIONADO – Life is Strange: gratis el primer capítulo para todas las plataformas

Sin hacer spoilers, Life is Strange 2 es un título profundamente político, donde cosas que no podés controlar (tu color de piel, la nacionalidad de tus padres) afectan directamente la historia. El juego no es tímido al respecto y lo deja en claro desde la primer secuencia de eventos. Eso sí, por momentos es bastante melodramático y exagerado con algunas cuestiones y acciones de personajes que terminan simplemente en “ah, sí, es un/a racista” como justificación. Esto es particularmente notorio con el caso de la apertura donde se ve racismo abierto y obsceno en los suburbios de Seattle, una de las ciudades más liberales de Estados Unidos y del mundo, pero si disfrutas del shock del momento más que de entender el motivo no es un gran problema.

Otra diferencia enorme de Life is Strange 2 respecto a su predecesor es que al no haber ports de generación anterior de consolas, los escenarios son mucho más grandes e interactivos. Esto es ideal para los jugadores que se toman su tiempo y gustan de analizar cada cosita que encuentran mientras los hermanos hablan de la vida, de su familia, de su futuro lejano y su futuro inmediato. En este sentido, vale la pena remarcar que los hermanos tienen buena química entre ellos, y es fácil dejarse llevar por las charlas que mantienen, que son las que le dan todo el color y ritmo a la aventura. A la vez, otra gran diferencia es que Sean (el hermano mayor) no tiene poderes como Max del game anterior por lo que acá cada decisión que tomes es permanente. Los poderes sobrenaturales esta vez son estilo Eleven de Stranger Things, están en el juego, y tienen un rol clave.

RELACIONADO – Vampyr: lo nuevo de los creadores de Life is Strange

Life is Strange 2 es un juego hecho para personas sensibles antes que el gamer de acción, y el foco está puesto en lo emocional, no en la habilidad como el joystick. La historia de por sí es super entretenida y permite interactuar bastante seguido con diálogos y acciones sin caer en los QTE. Es noble y loable el enfoque en querer contar una historia con el racismo como uno de sus componentes claves más allá que por momentos parezca exagerado o inverosímil pero quizás se explique porque los dos escritores son hombres blancos y el racismo o sexismo de verdad suele ser más sutil. Sin embargo, desde una perspectiva efectista funciona todo muy bien y deja claro desde el minuto uno quienes son las víctimas de las circunstancias y quienes perpetradores.

A fuerza de puro carisma, encanto, y sensibilidad, Life is Strange 2 apunta al corazón del gamer sensible y espera hacerse un hueco. Lo mejor es que la mayoría de sus ingredientes funcionan tan bien que tiene altas oportunidades de lograrlo. Eso sí, hasta ahora vimos un capítulo de 5 y habrá que esperar al final de la temporada para ver si se logra mantener el excelente nivel donde, más allá de algún detalle que hace ruido, te saben llevar a la perfección por un camino que explora la relación de dos hermanos de uno de los modos más realistas que vayas a ver en un videojuego.

Comenta!