From Software lanza una mezcla extraña con Elden Ring Nightreign, dándole por primera vez a sus “soulslike” un giro arcade. Pero, ¿era esto lo que querían los “souleros”? Leé más, ¡acá!

¿Qué harías vos después de inventar un género, iterar sobre la fórmula con 6 o 7 secuelas y variantes, y finalmente encontrarte con que lanzaste uno de los juegos más aclamados de todos los tiempos? From Software arribó a una conclusión curiosa con Elden Ring Nightreign, un juego exclusivamente multiplayer que lleva la clásica fórmula “soulslike” a un espacio donde nunca fue antes. Eso sí – como si fueras un tarnished/tiznado, hay una cierta tristeza en la gracia que perdiste en el camino en tu regreso a las Tierras Intermedias. Tras jugarlo en PlayStation 5 y camino a su lanzamiento el 30 de mayo, esto es lo que deberías saber.
¿Qué es Elden Ring Nightreign?
A esta altura, te gusten o no, seguramente sabés qué es un “Soulslike”: estos juegos de acción en tercera persona donde explorás un mundo peleando con un combate lento y metódico, más de “aguantar” hasta el final del nivel que en una fantasía de poder. Elden Ring, el primer soulslike de mundo abierto, ganó todos los premios habidos y por haber. Pero, después de un DLC con sabor a poco, el equipo de From Software nos sorprendió con que su secuela, más que una “continuación”, sería una suerte de spin-off. Así, Elden Ring Nightreign se parece al original y si los ves lado a lado capaz hasta te los confundas pero ni bien arranques a jugar te vas a dar cuenta que las diferencias son muchísimas y es una bestia completamente nueva.
Elden Ring Nightreign es un juego donde controlamos a un héroe (no hay “creación de personaje” per se) y caemos en las tierras intermedias. El primer tutorial nos muestra que podemos correr más rápido, sin gastar stamina/resistencia, que podemos saltar contra las paredes y treparnos, y que en vez de personalizar stats ahora podemos ir a una hoguera y subir de nivel rápido. Pero, al término de este mini tutorial llega la parte que más sorprende: te llevan a una especie de base o nexo donde vía matchmaking te unís en grupos de 3 jugadores y entre los tres lanzan una “expedición” para ir a pasar algún nivel juntos, más como un Monster Hunter que otra cosa.

El juego trata de no complicartela: ni bien arrancás, elegís un par de arquetipos dependiendo de si te gusta ir a melée, con magia o a rango, y es más un selector de personaje que otra cosa – todo bien arcade. Cada clase que elijas tiene una progresión predeterminada y la idea es que recorras niveles buscando al boss, subiendo de nivel en las hogueras y llegues a este lo más preparado posible. Pero, como si fuera el Fortnite, el tiempo no es ilimitado: a medida que te demores, el mapa se comenzará a achicar y si no te dirigís al área del centro en cuestión vas a morir. Por supuesto, al medio te espera un encuentro climático con algún boss.
Como si fuera el Fortnite, el tiempo no es ilimitado: a medida que te demores, el mapa se comenzará a achicar y si no te dirigís al área del centro en cuestión vas a morir.
Así, juntos o separados con el grupo, hay que volverse lo más poderoso posible, conseguir equipamiento y armas en poco tiempo y llegar listo para tener el duelo mencionado previamente. Tenés vidas infinitas durante el juego, pero cada vez que mueras vas a perder un nivel y si morís en el medio del duelo final, el grupo se disuelve y volvés a arrancar. Lógico, como si fuera un roguelike, hay algunas mejoras permanentes que podés agarrar pero no te va a cambiar la gran cosa: si jugas bien ganas, y si no, volvés a empezar. Corta.
Como decían Wisin y Yandel, Sexy movimiento

Elden Ring Nightreign está pensado desde las bases para que juegues partidas cortas, tipo 20 minutos, media hora, y te vayas a hacer otra cosa. Tus personajes corren rapidísimo sin gastar energía, trepan superficies (ojalá hubiéramos tenido esto en Dark Souls) y hasta hay un botón de salto que te permite recorrer una cierta distancia. Se mueven como atletas, a pesar de cargar kilos de armadura, porque acá no hay límites de peso o nada. Tenés espacio para tres armas, y tres escudos, y si encontrás otra opción, tenés que tirar algo pero la idea es que no te frenes, no leas, no pierdas tiempo: avanzar, avanzar, avanzar. Es lo más cerca que estuvo un juego de From Software de ser un hack & slash, y es una decisión de diseño, pensada así a propósito.
La idea es que no te frenes, no leas, no pierdas tiempo: avanzar, avanzar, avanzar.
Los gráficos están ok, el estilo de arte se luce, la interface no tanto
Le vamos a dar crédito donde corresponde: Elden Ring Nightreign en PS5 corre a 60 FPS en modo performance y se ve precioso. Si te ponés analítico en los detalles quizás encuentres algo raro, pero como juego de acción es una roca y nunca te deja a pie. A medida que progreses por las diferentes expediciones, que se desbloquean una a la vez, vas a ver ambientes bastante variaditos bien a lo From, de áreas semiabiertas que es una pena que no puedas parar a revisar más minuciosamente. El modo 4K, por su lado, anda muy bien pero no lo recomendamos: un soulslike se juega a 60 FPS o nada. Eso sí: tenemos críticas para la interface que muchas veces no está muy explicada, cuando está explicada es medio críptica, y que siendo que es un juego multiplayer debería haber un buen chat de voz con tu equipo para poder organizarte mejor.




Nada de esto suena a un Souls
Elden Ring Nightreign se parece tan poco a Elden Ring que parece que lo hubiera hecho otra empresa, y acá viene el problema de las expectativas. From Software inventó un género, y creció a base de no repetirse aunque mantenerse consistente. Para esta entrega, lo cierto es que solo se cumple que no haya repetición porque consistencia no tiene y no nos imaginamos a quien haya disfrutado de Demon’s Souls o Bloodborne particularmente involucrarse en esta aventura. El miedo, el terror, la belleza y lo contemplativo no existen para nada en un mundo que constantemente te está apurando y quitando la libertad de explorar y experimentar. Es como si el juego te gritara “men, jugame bien y listo”, y te demanda un cambio de chip donde tu experiencia previa no es compatible para nada.
Por otro lado, si venís de Fortnite o Monster Hunter, dos sagas de donde toma muchísima inspiración en el planteo del esqueleto y misiones, te vas a encontrar con un juego de fantasía que te va a hacer dudar de qué tenía de especial salvo que los golpes y flow de cada pelea son un poco más lentos. No decimos que no hay diversión ahí para tener, pero sí que vas a estar exigido a jugar con cierta fórmula y que será mejor con amigos, como un juego de servicio tradicional.

No queda muy claro a qué público está apuntado esto exactamente, o si es más una especie de propuesta intermedia para que el “soulero” traiga a sus amigos a jugar algo que le gusta a él, pero lo más probable es que ambas partes se queden con las ganas a menos que le pongan mucha onda. Si superan esa barrera de las expectativas, el juego es competente… y no mucho más.
En conclusión: para fans
Elden Ring Nightreign es la versión más ágil de la fórmula de From Software, pero lo cierto es que no necesitaba ser más ágil ni avocarse a una jugabilidad tan arcade cuando su última entrega fue tan especial. Da para preguntarse si, siendo que ni siquiera los maestros del género quieren seguir haciendo “soulslikes” y que su próxima obra The Duskbloods parece vibrar en la misma línea, si aún queda algo por descubrir.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 30 de mayo de 2025 |
| DESARROLLADOR | From Software |
| DISTRIBUIDOR | Bandai Namco |
| PLATAFORMAS | PC / Playstation 4-5 / Xbox One Series S-X / Switch |
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