El brutal y sanguinario Slayer vuelve a la carga en Doom: The Dark Ages. Una precuela de la recordada Doom del 2016 y que nuevamente propone interesantes cambios en sus mecánicas de juego. Leé todos los detalles, ¡en esta Review!

Es el turno de Doom: The Dark Ages. Mas de cinco años han pasado desde la mítica Doom Eternal, un titulo que de por sí ya presentaba un cambio interesante con respecto a la entrega del 2016. El titulo paso por varios cambios, desde el uso del dash y doble salto, añadiéndole mas verticalidad y agilidad a la hora de volar por el escenario, en comparación con el juego horizontal y la esquiva constante. Un dinamismo en el movimiento que significo un cambio muy sustancial con respecto a la manera de jugar con Doom.
Ahora el equipo de id Software y Bethesda Softworks arrojan por la ventana todo lo aprendido en Doom y Doom Eternal y lo transforman en una nueva experiencia, bajo la frase, Plantate y Lucha.

Doom: The DArk Ages – la nueva manera de jugar
Unas simples palabras que expresan muy bien la estructura de la nueva propuesta de juego dentro de Doom: The Dark Ages. Pues ahora se terminaron los esquives y el movimiento desenfrenado por las amplias arenas de combate, ya no más los dobles saltos y juego vertical. Ahora se debe aprender a bloquear, contraatacar y sobre todo a utilizar el escudo.
Doom: The Dark Ages es un titulo que pertenece al genero de FPS o shooter en primera persona con unas buenas dosis de violencia y acción. Un titulo desarrollado por id Software y producido por Bethesda Softworks para la Xbox Series X/S, PlayStation 5 (consola en la que lo jugamos) y PC, a través de las plataformas Steam, Windows y Battlenet. Con lanzamiento previsto el día 15 de mayo y que también formara parte del repertorio del Game Pass de Microsoft.



El forastero que se volvio Centinela de la Noche
El arco argumental que expone Doom: the Dark Ages se encuentra cronológicamente ubicado durante el desarrollo de las llamadas eras oscuras. Época que narra los enfrentamientos entre la coalición de los Centinelas de la Noche y la invasión demoniaca sobre los mundos de Argent D’Nur. Eventos narrados a través de los diferentes códices del Doom del 2016 y Doom Eternal.




Al ser los demonios una facción destructiva y dedicada a la conquista dentro del universo de Doom. Los Maykr, una avanzada raza de seres tecnológicamente avanzados y de inteligencia colectiva, se ven obligados a desplegar el arma de destrucción masiva mas mortal que poseen, el Slayer.
Luego de que los Maykr notaran la ferocidad y coraje del Slayer en el campo de batalla, durante la época en el que fue un refugiado de los Centinelas de la Noche. Este fue dotado con energía divina a través del uso de un artefacto ancestral. De esta manera el Slayer seria conocido como el arma de los dioses.
Antes de ser un héroe, el Slayer era el arma de los dioses, aun así, siempre sobresalió por ser el terror de los demonios
Estos poderes o mejor dicho divinidad otorgada no fue un mero regalo. Ya que a partir de aquel momento el Slayer tendría que luchar bajo el estandarte Maykr, defendiendo sus intereses a lo largo de toda Argent D’Nur.

El mision crucero de los Maykr
La operación Maykr se encuentra liderada por el recién nombrado obispo, Kreed Maykr, quien reporta directamente a la recordada Khan Maykr. Y es este Kreed Maykr quien ordena desplegar al Slayer sobre el campo de batalla con la finalidad de equilibrar la balanza, controlar a los demonios y así asegurar el flujo de Energía Centinela, recurso de vital importancia para la raza Maykr.
Durante cada combate, el Slayer se encuentra bajo el dominio del Kreed Maykr, quien es quien controla su voluntad y poder. Tornando sus ojos bajo un resplandeciente tono amarillo, el slayer cumple con sus misiones sin titubiar, como si de un arma viviente se tratase. Asi, el Slayer forma parte del principal activo y arma del colectivo Maykr.




Angeles, demonios y fantasia oscura
El entorno retro futurista que propone Doom: The Dark Ages, es muy similar a lo visto anteriormente en Doom Eternal. Pero elevado a su máxima potencia. Basta tan solo con ponerse detrás de los controles por unos minutos para poder sentir una atmosfera mucho más oscura y salvaje.
Aunque el título presenta instalaciones e infraestructura futurista, aun predomina la presencia de castillos y construcciones de corte gótico. Con amenazantes estatuas y arquitectura tanto tosca como burda.
La estética medieval no solo se representa a través de los emplazamientos y escenarios. Pues este apartado dentro de Doom: The Dark Ages también se encuentra representado a través de las armas. Estas ya no solo se limitan a rifles o ametralladoras de corte balístico y/o energético. Ahora el titulo presenta un mayor repertorio de armas de cuerpo a cuerpo.

Plantate y Lucha
Con respecto a las mecánicas de combate en Doom: The Dark Ages ahora propone el uso del escudo como eje central del combate. El escudo cambia notablemente la experiencia de juego, ya que evita que el jugador busque esquivar los disparos y ataques enemigos y opte por bloquearlos.
Una mecánica que a primera impresión parece fácil, pero para quienes vienen de jugar las entregas anteriores les costara un tiempo dominar. Ahora es necesario cubrirse para avanzar, cubrirse atacar y cubrirse para contratatacar.

Esto último mediante la técnica del parry, pues ahora el Slayer debe detener cada ataque enemigo haciendo un uso preciso del escudo. Permitiendo que el enemigo reciba daño y posteriormente quede vulnerable a un contraataque. Una mecánica ya conocida dentro del mundo de los videojuegos que encaja perfectamente dentro de esta nueva propuesta de las mecánicas de Doom.
El uso del escudo también permite poder abalanzarse contra un enemigo previamente seleccionado. Así como también poder lanzarlo para hacer daño, inmovilizar o alcanzar algunas salientes dentro del mapa. Una mecánica muy intuitiva que reemplaza el uso del gancho y combina de manera inteligente la defensa y el ataque.
Mas adelante en la historia se irán desbloqueando mejoras adicionales para el escudo, lo que permitirá sacarle provecho doble a cada una de sus funciones. Así poder combinar y alternar entre el equipo de ataque a distancia y los modos de lucha cuerpo a cuerpo.




El aporte RPG
Si en las anteriores entregas de la saga Doom, solo bastaba con atacar a los demonios y avanzar para progresar en el juego. Ahora en Doom: The Dark Ages esta mecánica cambia. El titulo presenta ahora enemigos con una barra indicadora de moral, la cual evita que el enemigo pierda salud hasta haber diezmado a todos los demonios de menor jerarquía a su alrededor. Así poder lastimarlo y eliminarlo. Una mecánica que también propone la variante de hordas interminables poder abatir al sub jefe del área. Sin duda que este último par de mecánicas dan una interesante vuelta de tuerca y proponen una especie de RPG, reinventando de manera ingeniosa este mítico shooter.

Los instrumentos de tortura
Con respecto al repertorio armamentístico, este va desde la mítica escopeta y rifle de plasma, hasta un lanzador de clavos, estacas. E inclusive una trituradora de huesos. Cada una de estas armas cuenta con variantes mucho más poderosas, como es el caso de la super escopeta, el arma empaladora, o la aceleradora de plasma.
De esta manera el Slayer puede portar un arma y poder acceder a su variante tan solo con pulsar un botón, sin duda una mecánica mucho más rápida durante el combate, en comparación con tener que acceder a la rueda de selección en medio de una contienda.

Manguales, porras, escudos con sierra y una empaladora, la edad media en su máximo esplendor
Otro detalle con respecto a las armas radica en los ataques cuerpo a cuerpo. Doom: The Dark Ages propone un repertorio de equipo para poder alternar entre las armas a distancia. Estos ven desde un guante, un mangual o lucero del alba y una porra, una serie de armas que pueden complementarse al uso de el escudo de una forma muy orgánica. Esto permite poder alternar entre ataques de cerca a lejos, abrir brechas entre el ejercito demoniaco, e inclusive ejecutar demonios de un solo golpe o patada.






Los Santuarios y las mejoras
Al igual que las anteriores entregas de la saga, cada una de las armas de las que dispone el Slayer podrán ganar características y habilidades que incrementen su capacidad de daño. Esto se puede llevar a cabo accediendo a los diferentes Santuarios Centinelas que se encuentren dentro del mapa de cada capítulo de los que componen la aventura. Para ello se emplea el oro, rubies y piedras precisas que se encuentran en el mapa.
Muy joven para morir
Para quienes recuerden las opciones de dificultad en el Doom clásico recordaran las ingeniosas frases con respecto a cada nivel de dificultad elegible. Pues ahora Doom: The Dark Ages no solo propone hasta seis diferentes niveles de dificultad, sino también presenta una gran cantidad de opciones de accesibilidad. Estas van desde los clásicos apoyos visuales hasta el poder modificar la asistencia en el combate del Slayer. Sin lugar a dudas un amplio repertorio de ayudas opcionales que quedan al final a libertad del jugador si las utiliza o si no.

El tiempo de respuesta para el parry y esquives perfectos pueden extenderse desde el menú de opciones en cualquier momento
Con respecto a la asistencia en el combate, esta opción permite el modificar la ventana de tiempo para la ejecución de los parry. También una serie de mejoras en el apuntado y ataque durante las escaramuzas de esta arma viviente bendecida por los propios dioses.
Del Panzer dragon al Pacific Rim
Como pudo verse a través de los distintos trailers que componen el arco argumental de Doom: The Dark Ages, ahora el Slayer podrá hacer uso de un enorme y llamativo mecha llamado Atlan y que permitirá hacerles frente a los ataques de nefastos y destructivos titanes, Y también el poder montar un amenazante tecno dragón llamado Serrat. Ambas monturas no solo representan un mero tramite dentro de la aventura, pues también presentan cambios sustanciales de la mecánica de combate.
En el caso de Atlan se cambia en parry por la esquiva perfecta. Acción que ralentiza el tiempo y permite asestar un contrataque. Y en el caso de Serrat el parry permite cargar el ataque y destruir objetivos que bajo circunstancias opuestas no podrían destruirse.



Esto ultimo cambia el ritmo de juego, debido a que mientras con el pesado Atlan se sienten los golpes a través de los combates cuerpo a cuerpo, con Serrat toman protagonismo los asaltos aéreos a toda velocidad, las maniobras de esquiva e intrusiones en picada.
Si se extrañan los esquives de Doom Eternal, ahí están Atlan y Serrat, apartados interesantes que cambian el ritmo de juego.
Ambos apartados jugables, tanto Atlan como Serrat le aportan un gran dinamismo y emoción a cada una de las secuencias narrativas de la historia. Desde la destrucción de titanes en desérticos parajes hasta los acorazados infernales a través de los cielos. Todo se siente agitado y novedoso sin perder ese aire a Doom que lo caracteriza.




Un motor de sangre y tripas
Con respecto al apartado técnico, esta nueva entrega de la saga Doom demuestra que el equipo domina de una manera notable el IdTech Engine, motor grafico desarrollado por la propia Id Software que ya se encuentra en su más reciente versión.
El manejo de los colores, la iluminación, así como el uso de las partículas, fragmentación y desmembramientos de enemigos, demuestran que tanto el motor como el propio núcleo del diseño de Doom: The Dark Ages se evidencia en su mayor parte muy estable y con resultados técnicos satisfactorios dentro del estándar grafico actual.
Es interesante ver y sentir la animación de las armas durante cada disparo, así como sus impactos en los enemigos, desmembramientos de demonios, explosiones y ejecuciones. Detalles muy atractivos visualmente y sobre todo impactantes.
Cada golpe y disparo repercuten en el demonio, desde la sangre hasta los desmembramientos, cada ataque en realidad duele.
Con respecto a las ejecuciones, Doom: The Dark Ages ha retirado muchas de ellas y solo se ha limitado a utilizarlas en los subjefes del capítulo. Y aunque en cierto modo se extrañan, la carencia de ejecuciones se compensa con los ataques de escudo y set de movimientos cuerpo a cuerpo del Slayer.

Conclusión: el shoter en primera persona por excelencia, el cual tenés que probar al menos una vez en la vida
No cabe dudas que Doom: The Dark Ages demuestra una vez más que el equipo de id Software reinventar las mecánicas de juego de cada nueva entrega sin alterar esa identidad brutal y demoniaca que caracterizo a esta franquicia de culto durante el año 1993. Es un titulo que propone una curva de aprendizaje muy generosa para quienes vienen de Doom Eternal y que aun así no deja de sorprender por la gran variedad de armas y mecánicas que presenta.
El arco narrativo de Doom: The Dark Ages ahora cuenta con una mayor profundidad y se dedicara a recrear una guerra que solo fue narrada en Eternal a través de documentos.

Se dice muchas veces que mas es menos, sin embargo, en el caso de Doom: The Dark Ages, el mayor repertorio de armas y mecánicas de combate tanto a distancia como cuerpo a cuerpo complementan significativamente la experiencia de juego.
Aun así, el punto negativo se encuentra en su propia naturaleza, pues Doom: The Dark Ages, no deja de ser un Doom puro y duro, donde la mejor solución se encuentra en eliminar demonios y avanzar recolectando coleccionables y cumpliendo desafíos hasta el final.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 15 de mayo de 2025 |
| DESARROLLADOR | id Software |
| DISTRIBUIDOR | Bethesda Softworks |
| PLATAFORMA | PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC |
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