Xbox ya empezó a cortar contratos y proveedores externos de cara al cierre de su año fiscal, la antesala de la mayor ola de despidos masivos en sus 25 años de historia. Tranquilos: el catálogo de Game Pass no está en la lista.

La encendió Jason Schreier, el periodista de Bloomberg que casi siempre tiene razón cuando se trata de lo que pasa puertas adentro de la industria. En un posteo en Bluesky contó que Xbox arrancó a rescindir contratos y a reducir la cantidad de vendors (proveedores de servicios externos) antes de los despidos masivos que se vienen, previstos para después del cierre del año fiscal de Microsoft, el 30 de junio de 2026. Justo cuando la marca está por soplar sus 25 años, el clima adentro no podría ser más distinto al de festejo.
Despidos masivos en Xbox: qué dijo Jason Schreier
El dato puntual de Schreier fue claro y deja poco margen para la duda (lo traducimos del inglés):
Los despidos masivos de Xbox no van a pasar hasta que termine el año fiscal, pero la compañía ya está terminando contratos y recortando proveedores.
No es un detalle menor. Lo que se viene sería la mayor tanda de despidos en una sola movida desde que existe la marca, con cientos de puestos en juego y hasta posibles cierres de estudios sobre la mesa. Llega después de un 2025 durísimo para Microsoft Gaming (miles de despidos y estudios apagados) y con la presión de recuperar los márgenes tras la compra de Activision Blizzard. En ese contexto, los aumentos de precio en las consolas y los recortes son dos caras de la misma moneda: bajar costos como sea.

¿Qué son los vendors y por qué se cortan?
Acá está la confusión que conviene aclarar de entrada: cuando se habla de contratos con third-party o vendors, no estamos hablando de los juegos de otras editoras ni de los acuerdos para sumar títulos a Game Pass. Se trata de proveedores externos que le dan servicios a la marca (prensa, marketing, soporte, control de calidad, agencias). Gente que no figura en la nómina de Microsoft pero que labura para Xbox bajo contrato. Esos son los primeros en caer cuando una empresa enorme decide apretar el cinturón.
¿Qué pasó con Assembly?
El caso que más circuló fue el de Assembly, la agencia de relaciones públicas que acompaña a Xbox desde hace años. En un primer momento se ató sus despidos a la reestructuración de la marca, pero el propio Schreier salió a corregirse (también en traducción):
Los despidos de hoy en Assembly fueron parte de una reorganización interna de la agencia y no tienen que ver con que Xbox termine contratos. Echaron a gente que trabajaba en la cuenta de Xbox, pero la agencia sigue trabajando con la compañía.
O sea: hubo despidos en Assembly, pero no por orden directa de Xbox. Un matiz importante para no mezclar las cosas, aunque el saldo para los que trabajaban en la cuenta termina siendo el mismo.
¿Cómo afecta esto a los juegos y a Game Pass?
Vamos a la pregunta del millón, porque es justo donde más se confunde la cosa. Hoy, de manera directa, no cambia nada para vos: el catálogo de Game Pass sigue intacto, no hay bajas de títulos anunciadas y no tocan ni tu suscripción ni la calidad del servicio. Los contratos que Xbox está cortando son con proveedores de servicios (prensa, marketing, soporte), no los acuerdos que meten juegos de otras editoras dentro de Game Pass. Son dos cosas distintas que el inglés embolsa bajo el mismo third-party, y de ahí salió todo el malentendido.
Ahora viene la letra chica. Este recorte de proveedores es la antesala de los despidos de empleados propios, y ahí sí aparece el costado que toca a los juegos. Según los informes, sobre la mesa habría incluso cierres de estudios, y un estudio que cierra es, tarde o temprano, un juego que no sale o un exclusivo menos. Nada de eso está confirmado todavía (Xbox no anunció absolutamente nada), así que va como riesgo a futuro y no como un hecho. Pero el patrón se repite siempre: cuando una compañía empieza a apretar por los costados, lo que sigue suele ser la pata de desarrollo.
El precio es la otra vía por la que podrías sentir el ajuste. Xbox ya venía tensando la cuerda con la suba del precio de Game Pass, y una empresa en modo recorte rara vez abarata: lo más lógico es que el ahorro de costos no se traduzca en un servicio más barato. En resumen, lo de hoy está a salvo (el catálogo, los juegos que ya tenés, tu sub), pero el Xbox del año que viene (exclusivos, estudios y precios incluidos) depende de cómo termine esta reestructuración.
¿El recorte de Xbox afecta al catálogo de Game Pass?
No. El recorte apunta a proveedores de servicios externos, no a los acuerdos con editoras ni a los juegos que están dentro de Game Pass. El catálogo sigue igual y no hay ningún anuncio de bajas de títulos ligado a esta movida.
¿Cuándo serían los despidos masivos en Xbox?
Según Schreier, recién después de que termine el año fiscal de Microsoft, que cierra el 30 de junio de 2026. Los recortes de contratos y proveedores ya empezaron; los despidos de empleados llegarían en las semanas siguientes.
¿Por qué Xbox está recortando contratos?
Para bajar costos y recuperar márgenes después de un período de gasto enorme, que incluyó la compra de Activision Blizzard. Es la continuación de los recortes que ya había aplicado a lo largo de 2025 y que ahora apuntan, primero, a los gastos en proveedores externos.
Por ahora todo se mueve en terreno de informe y rumor: falta la palabra oficial de Xbox, que difícilmente confirme números antes de tiempo. Lo que sí parece firme es la dirección: una marca apretando gastos justo cuando prepara su próxima consola. Seguimos de cerca cómo sigue la novela.
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