Metal Gear Solid Delta nos vuelve a presentar la icónica aventura de Snake antes de convertirse en Big Boss en una versión remake. ¿Deberías jugarla? Sí, y te contamos por qué acá.

Es 2004 y la PlayStation 2 está en su mejor momento, con juegos que no paran de sorprender, y Hideo Kojima está construyendo su leyenda. Para esto necesita el toque de gracia tras el brillante Metal Gear Solid y el incomprendido pero futurista y espectacular Metal Gear Solid 2 con su final abierto que nadie sabía a dónde llevaría. En este marco, decide poner pausa y crear una secuela combinando su saga con elementos de James Bond y películas de espías en una obra maestra que cambiaría el mundo para siempre. Esta misma obra, ahora llega recreada cuadro por cuadro en Unreal Engine 5 como Metal Gear Solid Delta… y demuestra que Kojima estaba 20 años adelantado porque sigue siendo una experiencia que no se parece a nada.
Metal Gear Solid Delta: Snake Eater es una recreación del juego original Metal Gear 3, similar a Demon’s Souls de PS5 o The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered. Con lanzamiento en PC, PlayStation 5 (donde lo jugamos nosotros) y Xbox Series X|S, esta no es una modernización, actualización o port HD (que ya hay varios, y algunos muy buenos) sino una versión en Unreal Engine 5 creada desde las bases para preservar tanto jugabilidad como estética en un formato que el apartado gráfico sea compatible con los juegos que lanzan hoy. Esto es algo que logra, y lo logra bien – pero hay un par de asteriscos.
De qué se trata Metal Gear Solid Delta: Snake Eater
Este juego narra uno de los hechos clave en la franquicia Metal Gear: cómo el icónico Big Boss pasó de ser un soldado de la unidad de espionaje Foxhound a la legendaria figura guerrillera cuyas acciones impactan toda la saga. Es el primero en la cronología y el más fácil de simplemente jugar sin contexto. Así, en formato juego de sigilo en tercera persona, nos infiltraremos en la ficcional jungla rusa, una cadena montañosa y bases soviéticas en una misión a todo o nada donde deberemos recuperar misiles nucleares, destruir un tanque enemigo, matar a un líder insurgente ruso y confrontar y eliminar a nuestra mentora, que traicionó a Estados Unidos para unirse a este grupo. Lógico, nada es lo que parece y es mucho más complicado de esto.
Decir que Metal Gear Solid 3 es una obra maestra es quedarse corto. El juego es de esas fijas que aparecen cada vez que se habla de los mejores videojuegos de la historia, que figura en todos los top de PS2, y cuyo legado es doble. Por un lado, es una de las piedras angulares fundamentales que forjó la leyenda de Hideo Kojima entre el gran público, y por otro es también la inspiración de muchísimas sagas de o con sigilo que la siguieron. Assassin’s Creed, The Last of Us, Batman: Arkham, las versiones modernas de Thief, Deus Ex, Sniper Elite, todas tienen mecánicas de sigilo que retrotraen de algún modo a Metal Gear, el primero que hizo sigilo bien.
Por un lado, es una de las piedras angulares fundamentales que forjó la leyenda de Hideo Kojima entre el gran público, y por otro es también la inspiración de muchísimas sagas de o con sigilo que la siguieron.
Metal Gear Solid 3 era un combo perfecto. Por fuera de tener una trama adulta a la vez, con momentos épicos, tensos, graciosos, increíbles o emocionantes, tiene sistemas que son sorprendentemente originales aún hoy en 2025. Por ejemplo, Snake puede cambiar su atuendo para camuflarse y reducir el rango desde donde los enemigos lo ven, a la vez que podés usar tomas de combate CQC, armas de fuego, dardos tranquilizantes y más estrategias para sacártelos de encima. Bombas, lanzacohetes, pistola tranquilizante, usar el ambiente con abejas para que huyan despavoridos, todo es válido y usualmente si podés pensarlo, podés hacerlo. El nivel de detalles no tiene precedentes y es genial la libertad que tenés en cada escenario.




Una recreación cuadro por cuadro
Metal Gear Solid Delta: Snake Eater es una actualización que sólo toca lo gráfico. Lo primero que tenés que saber es que la recreación es fiel, terriblemente fiel. No hay menúes modernizados y simplificados, sino que tenés el mismo sistema de sostener el d-pad a la derecha para elegir armas o izquierdo para elegir items en una grilla, tenés que seguir yendo a un menú para cambiar tu camuflaje, y se sigue manejando a nivel control exactamente como se manejaba – tosco, icónico, hermoso. Incluso cosas que en un juego moderno no pasarían siguen siendo como antes. Por ejemplo, nuestro editor de Cultura Geek está hiperfijado con que los cuerpos en el piso de los enemigos no se mueven cuando les pasas por arriba. Y, no, hermano.
El sonido es el mismo remasterizado, no regrabado – son los actores de 2004. El mismo Snake, David Hayter, le contó a Cultura Geek que nadie regrabó ninguna línea – solo la actriz de Para-Medic Heather Halley para explicar alguno de los controles nuevos en el códec. Los personajes tienen los mismos looks. Incluso se respetaron las físicas, las proporciones de los escenarios, las capturas de movimiento y todo lo que se te ocurra. Es, literalmente, el mismo juego que ya jugaste hasta en detalles como las formas extra de eliminar a The End adelantando el reloj de tu consola, a The Fear con una stun grenade y la AK47, y más. Nada es por error, todo es por diseño.
Es, literalmente, el mismo juego que ya jugaste hasta en detalles como las formas extra de eliminar a The End adelantando el reloj de tu consola, a The Fear con una stun grenade y la AK47, y más. Nada es por error, todo es por diseño.
Entonces, ¿qué cambió?
Esto es más fácil responder: ahora el juego corre en Unreal Engine 5 (el mismo que Silent Hill 2 de Konami y Bloober, por ejemplo) lo que permite que los ambientes tengan más detalles, que los modelos se vean mejor y que las texturas se rompan menos. A nivel artístico podemos comentar que se nota menos el efecto de “filtro” viejo que tenía el anterior, donde parecía que se veía entre verde y marrón, y ahora se ve más color. A la vez, con el cambio de motor, momentos como la batalla con The Fury que era en la oscuridad ahora es bastante más sencilla porque podés ver más lejos. Como contraparte, The Fear y The End se camuflan bastante mejor a menos que los veas en movimiento. Básicamente – cambiaron los gráficos, pero no el feel general del juego.

Por otro lado, tampoco cambia la cámara para hacerla más moderna estilo Resident Evil 4, todo se conserva como estaba. Donde sí hay mejoras de calidad de vida, y estas son muy apreciadas, es que ahora al sostener el D-pad inferior tiene como un “discado rápido” para comunicarte con tus aliados (podés seguir entrando al menú viejo para “sintonizar” como antes) y el superior te permite cambiar tu camuflaje a alguna de tus configuraciones previas sin tener que ir a un menú aparte. Se aprecia, está bueno, y no cambia el juego – exactamente como debería ser.
Lo que sí nos imaginabamos que podía llegar a cambiar es de algún modo tratar de “borrar” a Kojima tras su comentada salida de Konami tras P.T. No solo esto no pasó, sino que el juego le demuestra muchísimo cariño nombrándolo prominentemente como escritor y director original, y creador de la saga. Literalmente, no hay nada de qué quejarse porque se nota que está hecho por gente que participó en el original o lo aman desde siempre, y les llena de orgullo cada frame, cada secuencia, cada momento que hay en el original. Ni entrando con mala leche vas a encontrar de qué quejarte – si te gusta el original, te gusta este.
No hay nada de qué quejarse porque se nota que está hecho por gente que participó en el original o lo aman desde siempre, y les llena de orgullo cada frame, cada secuencia, cada momento que hay en el original.
En cuanto a contenido nuevo, poco y nada. Por ejemplo, en la versión PlayStation tenés el modo Snake Vs. Monkey donde tenés que ir por la selva encontrando monitos, y en la versión Xbox tenés un modo exclusivo de Bomberman que es más o menos igual. Malísimo que estén separados por plataforma, pero bueno, tampoco aportan tanto más allá de algún trajecito desbloqueable con un uso super situacional. Por otro lado, sumaron un coleccionable nuevo parecido a los sapitos kerotan – unos patitos que se activan exactamente iguales, cuando los atacas. No tenemos ni idea qué desbloquean porque aún no los encontramos a todos.

Pero, ¿hacía falta?
Establecido el hecho de que el original es una obra maestra y posiblemente uno de los títulos más influyentes de la historia, ¿qué tan necesario era un remake? Esa es una pregunta para cada uno. Hoy en día ya podías jugar MGS3 en versión HD como parte de la colección Metal Gear Vol. 1 junto con MGS1, MGS2 y los clásicos de 8 bit, y esta versión casi que no tiene contenido nuevo a destacar. Entonces, ¿se justifica haberlo hecho de nuevo, más cuando el original realmente se sigue viendo bien, no tiene nada de malo y tiene todo de bueno? Y la respuesta, por más tibia que sea, es que depende.
No tiene nada de malo querer quedarse con la versión original, o los ports en HD si te gustan esas versiones. Se siguen viendo y jugando espectacular – pero este es un update gráfico que respeta tanto al original que vas a creer que siempre se vio así de bien, y técnicamente corre como los dioses. Esto no es como Silent Hill 2 que podías discutir si los cambios estaban mejor o peor – Delta es igual al de MGS3 de PS2, pero se ve mejor, punto. Los detalles, texturas, y cómo se ve en movimiento son todos tan naturales que te generan la sensación de que siempre se vio así. Salvo que seas un loquito de los gráficos, no había necesidad de hacerlo – pero si sos fan de MGS3 y querés la mejor forma de jugarlo, vas a agradecerlo aunque cueste $70 rúculas.
Este es un update gráfico que respeta tanto al original que vas a creer que siempre se vio así de bien, y técnicamente corre como los dioses.
En conclusión: la mejor forma de jugar un juego legendario
Ya seas alguien que disfrutó MGS3, seas un loquito que lo juega una o dos veces por año, o lo estés por descubrir, es difícil no recomendar esta versión como la definitiva. Es la más completa, la más linda, la que mejor se ve, y la que vas a jugar más cómodo. Podrías criticarle que no hace nada nuevo, pero eso tampoco es justo – MGS3 ya de por sí es uno de los juegos más originales de la historia, por lo que una versión igual a rajatabla es por descarte casi igual de original. No hacía falta inventar la rueda, porque este juego de 2004 se mantiene igual de especial que cuando salió porque nadie lo pudo imitar.
Metal Gear Solid Delta es una adición digna a la saga que demuestra que la fórmula de Kojima y Konami sigue vigente, que todavía puede pasar por juego nuevo, y sigue siendo uno de los mejores de la historia. Ahora y en 2004, eso es una bomba nuclear.

| FECHA DE LANZAMIENTO | 28 de agosto de 2025 |
| DESARROLLADOR | Konami, Virtuos |
| DISTRIBUIDOR | Konami |
| PLATAFORMAS | PC / Playstation 5 / Xbox Series X|S |
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