A casi dos años de la impactante muerte de Matthew Perry, uno de los médicos implicados aceptó un acuerdo con la fiscalía y se declarará culpable en el caso que terminó con la vida del actor de Friends.

Si bien Matthew Perry, famoso por interpretar al querido Chandler Bing en Friends, había hablado públicamente sobre sus problemas de adicción, su muerte a los 54 años conmocionó al mundo del espectáculo en 2023. En ese entonces, muchos creían que había sido un accidente por ahogamiento, pero poco tiempo después descubrieron una red de distribución ilegal de ketamina que involucraba a médicos, traficantes y hasta el propio asistente personal del actor.
Este caso, que ya lleva casi dos años, derivó en cinco detenciones en agosto de 2024. A medida que pasaba el tiempo y avanzaba la investigación, los involucrados fueron reconociendo su participación en la muerte de Matthew Perry. Y esta semana se sumó uno más: Salvador Plasencia, uno de los médicos acusados de proporcionar ketamina al actor que aceptó declararse culpable de haber suministrado la droga.

Plasencia, de 43 años, era un profesional reconocido en Malibú que manejaba una clínica privada donde ofrecía supuestos tratamientos alternativos para la ansiedad y la depresión. Entre sus pacientes se encontraba Perry, quien desde hacía años luchaba contra un historial de adicciones. Según la fiscalía, Plasencia y el resto de la red clandestina de vendedores y proveedores de drogas responsable de darle ketamina al actor, se aprovecharon de esto e hicieron un negocio.
En caso de que no recuerden, Perry consumía ketamina bajo supervisión médica como parte de sesiones de terapia contra la depresión que sufría. Sin embargo, cuando este anestésico legal se consume descontroladamente y bajo el cuidado de médicos “sin escrúpulos“, como describieron los investigadores del caso, puede terminar en tragedia.

Plasencia enfrenta una sentencia máxima de 40 años, tres años de libertad supervisada y una multa de 2 millones de dólares o el doble de la ganancia o pérdida bruta derivada de los delitos, la que sea mayor. Todo esto se sumaría a una evaluación especial obligatoria de 400 dólares, según informó la Fiscalía Federal del Distrito Central de California.
En el acuerdo de Plasencia con la Fiscalía, el médico “admite que su conducta estuvo por debajo del nivel adecuado de atención médica y que las transferencias de viales de ketamina a la víctima M.P. [Matthew Perry] no tenían una finalidad médica legítima”. Se espera que presente su declaración oficial en las próximas semanas.
El negocio de dos médicos, traficantes y el asistente de Matthew Perry

Como les decíamos, Salvador Plasencia no es el único involucrado en el caso de Matthew Perry. Este médico sería el cuarto acusado en declararse culpable en el caso, los demás fueron: Mark Chavez (médico), Kenneth Iwamasa (asistente personal del actor) y Erik Fleming (dealer). La acusada faltante es Jasveen Sangha, apodada “la Reina de la Ketamina”, quien habría sido la que coordinaba parte del circuito de entrega ilegal de medicamentos.
En el acuerdo de culpabilidad, Plasencia admitió que trabajó con el Dr. Mark Chavez, con quien se puso de acuerdo no solo para lucrar con la adicción de Perry sino también para administrarle la droga al actor. Es más, la investigación realizada por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Fiscalía de Los Ángeles reveló mensajes entre ellos donde dejaban en claro que se aprovechaban de que el actor estaba dispuesto a pagar grandes cifras por la ketamina.


En uno de los mensajes de septiembre de 2023, un mes antes de la muerte del actor, Plasencia escribió: “Me pregunto cuánto pagará este idiota”. Esto siguió hasta convertirse en cadena de suministro a altos precios. Para que se den una idea, las autoridades habían dicho antes que los frascos de ketamina costaban alrededor de 12 dólares para los médicos involucrados, pero ellos se lo vendían a Perry por “2.000 dólares”.
Entonces, a través de Jasveen Sangha y el dealer Erik Fleming, ambos médicos comenzaron a conseguir grandes cantidades de esta sustancia que suministraban a Matthew Perry. Según el acuerdo de culpabilidad, Plasencia vendió “20 viales de ketamina de 5 ml, menos de un paquete completo de pastillas de ketamina y jeringas” a Kenneth Iwamasa, entre el 30 de septiembre de 2023 y el 12 de octubre de 2023.


Si bien Plasencia iba personalmente al domicilio de Perry a inyectarle ketamina, el médico también le enseñó al asistente del actor cómo inyectarle la sustancia. Es más, fue el mismo Iwamasa quien le administró una última dosis a Matthew Perry la noche de su muerte, el 28 de octubre de 2023. Luego, el actor pidió que le prepararan el jacuzzi, donde lo encontraron sin vida horas más tarde. Según el informe forense, Perry falleció debido a los efectos agudos de la ketamina y al ahogamiento posterior.
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