El Club Atlético Brown de Adrogué inauguró la primera sede de Drone Soccer en Argentina. Cinco contra cinco, drones a 50 km/h y un aro colgado a tres metros del piso: así se juega.

¿Un deporte que cruza fútbol y drones en Argentina? Sí. El Club Atlético Brown de Adrogué inauguró la primera sede oficial de Drone Soccer del país, y con eso desembarca acá una disciplina que mezcla pilotaje, estrategia, trabajo en equipo y tecnología.
La presentación fue en la sede de Cerretti 868, en el partido bonaerense de Almirante Brown. Es el punto de partida del proyecto que impulsa Drone Soccer Argentina, la organización que busca desarrollar la disciplina en el país formando pilotos, armando equipos y organizando los primeros torneos nacionales.
En la lista de objetivos también entran la educación tecnológica y el trabajo colaborativo, con una propuesta pensada para que se pueda sumar gente de distintas edades.
¿Qué es el Drone Soccer?
Nació en Corea del Sur y se expandió rápido por Asia, Europa y Estados Unidos. El Drone Soccer enfrenta a dos equipos que manejan drones metidos adentro de una esfera resistente, y hay que meter gol atravesando un aro suspendido en el aire.
La clave está en que el drone hace las veces de pelota. No se patea nada: el que anota es el propio aparato, cruzando el arco a toda velocidad mientras los rivales intentan sacarlo de curso.

Además de la parte deportiva, la disciplina se apoya en programas educativos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para acercar la tecnología al público. La idea es que el que entra a jugar termine metiéndose también en la electrónica y la programación que hay detrás de cada aparato, algo que ya pasa con otros desarrollos de robótica que se volvieron vidriera.
¿Cómo se juega al Drone Soccer?
Cada equipo lleva cinco pilotos, que es el formato que adoptó Drone Soccer Argentina (el reglamento internacional admite de tres a cinco). Solo uno, el striker o goleador, puede sumar puntos atravesando el aro rival. Los otros cuatro se reparten entre defender el propio arco y complicarle la vida al goleador de enfrente.
Los partidos se disputan en una cancha cerrada con redes de protección y constan de tres rounds de tres minutos. Gana el que convierte más goles. Si un drone toca el suelo durante una ronda, queda fuera de juego hasta el reinicio.
El aro cuelga a unos tres metros de altura, y los drones llegan a los 50 km/h. De ahí que las esferas protectoras sean obligatorias y estén homologadas: absorben los golpes sin que la aeronave se haga pedazos.

Los pilotos manejan por radio y, en muchas competencias, con sistemas FPV (First Person View o vista en primera persona), que transmiten en vivo lo que capta la cámara del propio drone.
¿El Drone Soccer tiene mundiales oficiales?
Sí, y con reconocimiento institucional. La Federación Aeronáutica Internacional lo incorporó como deporte aéreo oficial en 2019 y, desde 2022, el deporte tiene federación propia: la FIDA, que hoy reúne a 24 países miembros.
Corea del Sur sigue siendo el gran referente, aunque también pisa fuerte en Estados Unidos y Japón. Es una de las competencias tecnológicas que más creció en los últimos años.

Su crecimiento también está atado a la educación: hay escuelas y centros tecnológicos que lo usan para enseñar robótica, electrónica, programación y pilotaje de drones por la vía de la competencia deportiva.
El objetivo: expandir el Drone Soccer por Argentina
Con la apertura de la sede de Brown de Adrogué, Drone Soccer Argentina busca que el deporte deje de ser una curiosidad tecnológica y pase a tener presencia en todo el país.
El plan pasa por crear equipos nuevos, sumar clubes y escuelas, organizar torneos nacionales y preparar a los primeros representantes argentinos para competir afuera. Sería el mismo camino que ya recorrieron los esports argentinos hasta meterse en la elite mundial, pero con aparatos que vuelan.
¿Dónde se puede jugar al Drone Soccer en Argentina?
Por ahora, en la sede del Club Atlético Brown de Adrogué, en Cerretti 868, partido de Almirante Brown. Es la primera del país y funciona en etapa de aprendizaje y entrenamiento, abierta a quien quiera probar antes de que arranquen las competencias oficiales.
¿Hace falta saber pilotear drones para empezar?
No. La etapa inicial del proyecto está pensada para la formación de pilotos desde cero, con el equipamiento homologado que exige la disciplina. Las esferas protectoras están justamente para que los choques del aprendizaje no terminen en un drone roto.
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