Review The Crew 2: De NY a San Francisco sin cargar nafta ni bajar al baño

Casi 4 años atrás Ubisoft lanzó The Crew, un multijugador de carreras bastante particular. Ahora, Ivory Tower volvió con The Crew 2 y en Cultura Geek lo jugamos. ¡Estas son nuestras impresiones!

The Crew tenía una propuesta única cuando lanzó hace unos cuantos años, y es que era un juego de carreras en mundo abierto, pero donde el campo de juego era un mapa a escala de los Estados Unidos. Disponíamos de la recreación de los puntos más emblemáticos de las ciudades del país del norte. Además, el juego nos daba una excusa para explorarla toda vía coleccionables. Una historia policial se desenvolvía entre las calles al mejor estilo Rápido y Furioso, Driver, o algunos títulos de la saga Need For Speed. Y lo más interesante, nos proponía jugar con amigos, o extraños, para formar nuestro propio equipo (crew).

The Crew no logró despegar del todo y las ventas fueron bastante pobres, aunque mucha gente se acercó cuando el juego estuvo disponible gratis, y por ello Ubisoft apostó por una segunda entrega. The Crew 2 salió a la venta el 29 de Junio pasado y desde Cultura Geek pudimos probarla.

Para la secuela el equipo de desarrollo decidió cambiar muchas cosas, aunque otras quedaron “iguales”. Se volvió a utilizar el “mismo” campo de juego que su predecesor, solo que más grande, salvaje, y más “juego”.

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El escenario es un festival a escala nacional que nos hace cuestionar la sanidad mental del funcionario público que autorizó tamaño evento. Con riesgo para los peatones, saltos imposibles, y rampas hasta en los techos. Esta segunda entrega parece tomar la posta de “The Crew wild run” (DLC) y elevarlo a su máxima potencia. Inevitablemente se siente algo de juegos como Motorstorm, Split Second, y Dirt, por nombrar algunos. El juego nos ofrece un entorno en el cual carreras callejeras, off road, carreras de lanchas, motos y aviones, nos permiten olvidarnos de todo y entregarnos a la velocidad.

Uno de los aspectos en que esta secuela se despega de su predecesor es en la historia, donde se descartó cualquier tipo de campaña policial. En su lugar se optó por una serie de cortos que cuentan genéricamente el progreso hasta la fama (7 por familia), los cuales se van desbloqueando al completar actividades de una lista, como las misiones de la primer entrega. Se eliminó además un protagonista definido. Comenzamos nuestra carrera como un piloto novato que debe conseguir la popularidad suficientes para ganarse su lugar en este mundo. Esta vez podemos elegir uno de entre varios avatares.

La empresa ficticia LIVE propone un evento monumental en el que los Estados Unidos se convierten en un campo de juego para diversas disciplinas, y esto nos lleva al segundo gran punto en que se diferencia de The Crew. No se limita solo a las carreras en tierra firme, sino que lleva la adrenalina al agua, y a los cielos.

Ni bien comenzamos disputamos una carrera del primer evento de LIVE Extreme, carrera que solamente tenemos que finalizar, y que consta de una porción de carrera callejera, otra de lanchas, y finaliza con una carrera aérea. Al finalizar el evento se nos abre el mapa, lo que nos da total libertad para movernos por todo el país o elegir con que familia comenzar.

The Crew 2 está dividido en 4 familias que comprenden diferentes disciplinas (las cuales vamos a ir desbloqueando). La de Pro racing, los Freestylers, la de Street racing, y la de offroad. Al alcanzar los niveles más altos podremos competir mano a mano con los lideres de cada familia por la fama y la gloria.

Al finalizar los tutoriales, vamos a tener un avión, un vehículo de calle, y un offroad para comenzar, los cuales podemos ver en nuestro piso franco en Miami. Y, si son aquellos veteranos que participaron de la primer entrega van a poder recolectar un premio muy especial dentro del departamento. Una Ferrari 458 Speciale nos va a estar esperando para quemar caucho en el pavimento.

Para los que las nuevas disciplinas no los convencen del todo. Podemos aclarar que lo único que se necesita para desbloquear los vehículos son seguidores. Por ejemplo si queremos el “monstertruck” solo tendemos que alcanzar el nivel de popularidad “famoso” ir al HQ correspondiente, y desbloquear la disciplina. Eso sí, en ningún momento es necesario utilizar un tipo de vehículo o disciplina determinados, aunque si queremos progresar en la historia de cada familia será necesario completar las actividades de cada disciplina. Además, los eventos LIVE Extreme (como la carrera tutorial) sí comprenden mezclas de disciplinas siendo este el único caso en que se nos “obliga”.

Otra de las diferencias es que se eliminó el sistema de radares para desbloquear viajes rápidos y revelar actividades. Está vez a medida que desbloqueamos disciplinas accedemos a vehículos nuevos que nos habilitan nuevos eventos para competir y en todo momento podemos realizar viajes rápidos a cualquier punto del país sin restricción alguna. Además mientras navegamos libremente por el país podemos cambiar el tipo de vehículo (lancha, avión, o coche) con solo presionar el stick derecho y seleccionar el que queramos.

El mundo es un lugar muchísimo más grande que en la primer entrega, lo que significa que algunas cosas se ven diferente. El diseño y la calidad de algunas edificaciones desentonan bastante con la calidad general de otros escenarios, aunque es algo que se entiende por las dimensiones que maneja el juego. Los aspectos que más destacan en el apartado gráfico son la vegetación y el agua, aunque las regiones desérticas y nevadas no se quedan atrás.

Respecto al progreso se reemplazó la experiencia ganada por “followers”, que al alcanzar el numero necesario nos asciende en popularidad. Cuando alcanzamos un nuevo nivel podemos ir a los HQ de cada familia y desbloquear nuevas disciplinas. Por ejemplo si queremos acceder a las carreras de Touring tenemos que alcanzar el nivel de popularidad “popular” y desbloquear la disciplina correspondiente en el HQ de Pro racing. Los seguidores se obtienen realizando acciones, ganando carreras, o cumpliendo objetivos para LIVE, en solitario o como miembro de un crew.

Esta vez el nivel de personalización es mucho mayor. No solo podremos elegir que componentes pondremos en nuestros vehículos, y diferentes partes para la carrocería, sino que además podremos personalizar nuestras calcomanías.

A lo largo del país hay oportunidades de fotografía, las Photo op, con composiciones especificas, por ejemplo la vista aérea de un circuito, un puente, o capturar en foto a un animal. Estas imágenes se capturan con el nuevo modo de edición (Track), y por las cuales nos recompensan con seguidores y moneda del juego. Y como ocurría en el primer juego hay pequeños eventos, o acciones, a realizar diseminados por todo el mapa.

Además de los objetivos propuestos por el juego podemos hacer uso del editor para capturar nuestras propias imágenes, y editarlas a gusto consiguiendo resultados bastante variados.

En cuanto a los aspectos negativos que encontramos en el juego, el voice acting deja mucho que desear y se vuelve algo molesto. Aunque para ser honestos es probable que sea a propósito, y es que uno de los NPC nos informa que sabe que no lo escuchamos pero nos va a hablar igual (Cosa que ocurrió varias veces en el juego). Notamos también cierto grado de downgrade en algunas áreas, aunque es compensado por el trabajo realizado en los entornos rurales. Por otro lado, el formato de la carrera y la libertad de uso de los viajes rápidos puede desalentar a algunos jugadores a la exploración del mapa, aunque el juego nos invita con las cajas de LIVE diseminadas por el mapa.

En conclusión, el nuevo título de Ubisoft es un juego que no se toma demasiado en serio y deja todas las excusas de lado para ofrecernos una divertida caja de juguetes y un patio grande. Ofrece una amplia variedad de disciplinas y vehículos, y por supuesto un alto contenido social como su predecesor para que juguemos. Es por eso que arrancamos esta review diciendo que The Crew 2 es más grande, salvaje, y más juego.

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