Pudimos poner a prueba el Logitech G Pro X2 Superstrike, el nuevo mouse inalámbrico de la marca, y te contamos todo lo que tenés que saber ¡En esta nota!

Uno de los mercados dentro del mundo de los periféricos que viene evolucionando todos los años es el de los mouse gamers, ya que cada vez tenemos modelos con sensores más precisos, pesos más reducidos y mejores frecuencias de respuesta que llegan para sacar diferencias de milisegundos. Pero pocas veces aparecen dispositivos que realmente quieran cambiar la experiencia de uso desde algo tan básico como el clic, pero esto es algo que el Logitech G Pro X2 Superstrike viene a proponerte. Este modelo agarra lo mejor de la línea de Logitech y le suma una tecnología completamente nueva basada en sensores inductivos y respuesta háptica. Pudimos ponerlo a prueba y a continuación de contamos todo lo que tenés que saber.
Diseño del Logitech G Pro X2 Superstrike: desde lejos no se ve
Este modelo mantiene prácticamente la estética del G Pro X Superlight 2. Es decir, tenemos un mouse con un juego de blanco y negro, medio deportivo, liviano y orientado al gaming competitivo, aunque no significa que no lo podamos usar si somos jugadores más de ocio. Pesa tan solo 61 gramos y apunta directamente a los jugadores que quieren movimientos rápidos y precisos sin sentir resistencia en la mano. Su diseño es minimalista, como ya dijimos, sin RGB ni líneas agresivas. El combo blanco y negro se llama color Eclipse Lunar y le da un toque bastante prémium que puede pasar desapercibido en un escritorio de oficina.



En cuanto a la forma, se mantiene como una de las cómodas que Logitech desarrolló, funciona especialmente en agarres tipo garra o con la punta de los dedos, aunque también se puede adaptar a usuarios con agarre híbrido. Y acá te sumamos lo mismo de siempre en nuestras reviews: como somos zurdos, vas a perder el uso cómodo de los botones laterales (se extrañan esos mouse que venian en ambos lados). El tamaño compacto hace que sea muy ágil para shooters como Counter-Strike 2, Valorant o Call of Duty y por qué no otro shooter o extraction shooter que te guste. No incorpora texturas de goma, algo que puede preocupar, pero la superficie tiene una terminación suave que ofrece buen agarre. Además, Logitech incluye grips adhesivos opcionales en la caja para quienes prefieran un tacto más firme o mayor control durante partidas intensas.
Dos detalles que vale mencionar para los más detallistas y pros. Primero, los skates (o pies del mouse, como vos le digas): el Superstrike viene con patas UHMWPE en lugar de las PTFE que traía el Superlight 2c, que eran bastante elogiadas en la comunidad competitiva. Logitech justifica el cambio por mayor durabilidad y menor peso, pero para muchos usuarios es un paso atrás en cuanto a deslizamiento. Nosotros no notamos una diferencia sustancial con otros mouse que probamos, pero acá ya estamos en un terreno demasiado específico.
Otra cosa a notar, y que es tendencia en mouse ligeros de 2026, es que el botón físico de cambio de DPI desapareció. Si lo usaban en otros de la línea Pro, acá van a tener que asignarlo a una combinación de botones desde el software. ¿Es terrible? no, pero se extraña.

Características y tecnología H.I.T.S.
La gran novedad de este mouse es su sistema H.I.T.S, que reemplaza el sistema de clic tradicional por una solución háptica inductiva basada en sensores inductivos y respuesta háptica. Pero ¿qué significa esto? Que ya no tenemos un punto físico fijo de activación. Si tenés ganar de ser super técnico, podés ajustar el punto exacto donde el clic se activa, algo similar a los sistemas de activación ajustable que se popularizaron en teclados gaming de gama alta. Gracias a este sistema podemos configurar distintos niveles de sensibilidad, desde clics ligeros hasta configuraciones que requieren una presión más marcada.
El sistema permite elegir entre diez distancias de activación distintas, que van de 0.1mm hasta 0.6mm. Parece un detalle menor pero no lo es: la diferencia entre el nivel mínimo y el máximo se siente como usar dos mouses completamente distintos. En el ajuste más agresivo, casi no hace falta presionar nada para registrar el clic. Esto está bueno, y es un cambio notorio.
Otro punto que merece atención aparte es el Rapid Trigger. A diferencia de lo que pasa con un switch mecánico tradicional, donde el botón tiene que volver físicamente a su posición de reposo antes de poder registrar otro clic, acá el sistema detecta el segundo clic en el momento exacto en que empezás a levantar el dedo. En juegos donde spammear el botón rápido importa (pensá en disparos automáticos), esto no es cosmético: es una ventaja real.
Al principio, la sensación puede resultar extraña porque cuando el mouse está apagado es como que los botones parecen no funcionar porque no ofrecen ningún tipo de resistencia. Esto cambia completamente cuando lo prendemos, porque la respuesta háptica recrea la sensación táctil del clic de manera muy convincente. No se siente igual que un switch mecánico tradicional, pero después de un rato nos acostumbramos. Pero lo más interesante es que realmente se siente la velocidad. En configuraciones de activación mínima, con tan solo apoyar el dedo podemos disparar en Call of Duty. Esto hace que el mouse se sienta más responsivo, en especial en juegos donde milisegundos marcan la diferencia. Según Logitech, el sistema puede reducir la latencia de clic entre 9 y 30 ms respecto a soluciones tradicionales.
Por último, tenemos el sensor Hero 2 que acompaña perfectamente toda la propuesta. Tenemos hasta 44.000 DPI, velocidad máxima de 888 IPS, aceleración de 88G y tasa de sondeo de hasta 8000 Hz mediante la conexión Lightspeed inalámbrica mediante un dongle USB. En términos de tracking, el desempeño es impecable y se mantiene entre los mejores sensores del mercado actual y no vas a notar diferencia con otros mouse de los mejores del mercado.

Rendimiento
Si vamos a hablar de una de las mejores cosas, tenemos que hablar del rendimiento. El G Pro X2 Superstrike se destaca en juegos competitivos donde la sensación de respuesta inmediata se nota más de lo esperado. En juegos como Counter-Strike 2 o Call of Duty no es que tenemos magia ni nos convertimos en los mejores, sino que tenemos una percepción de mayor conexión entre la mano y lo que pasa en la pantalla. Lo más interesante es cómo ayuda a reducir la tensión al hacer clics rápidos. Como requiere menos recorrido y menos fuerza, es más fácil mantener la estabilidad en la puntería durante ráfagas rápidas, algo que en partidas largas se aprecia porque es un mouse cómodo que no cansa la mano. Pero para esto vas a tener que entrenarte a para no apretar igualmente demás y no perder la precisión.
El sensor Hero 2 es uno de los mejores del mercado y responde sin problemas en cualquier tipo de superficie: precisión pixel perfect, sin saltos ni aceleración indeseada. El deslizamiento (con los skates que te contamos más arriba) es suave, lo que para la mayoría de los jugadores competitivos va a ser exactamente lo que buscan. En productividad o juegos casuales funciona bien y vas a tener todo lo que buscás, pero seamos honestos: no es ahí donde este mouse brilla. La verdadera razón para comprarlo es tener uno de los más destacados para el gaming competitivo y esa búsqueda constante de ganar aunque sea unos pocos milisegundos… dando a entender que la tecnología está en los más minimos detalles para alcanzar una ventaja.
En algo que tenemos que ser sinceros es que la respuesta háptica no es un reemplazo exacto de un switch mecánico. Hay una sensación totalmente distinta en el golpe de cada clic que, si venís de años con un mecánico tradicional, al principio se nota. No es malo, es diferente y quizás no te acostumbrás o no es de tu gusto. Después de unos días de uso ya no lo pensás, pero si esperaban que fuera idéntico a un Omron de toda la vida, no lo es para nada.
Sistema inalámbrico y batería
ElG Pro X2 Superstrike funciona mediante conexión Lightspeed de 2.4 GHz (cómo te contamos) o cable USB-C. No viene con Bluetooth, algo que puede ser una limitación, pero se nota que priorizaron la menor latencia posible por encima de versatilidad. La tasa de sondeo puede configurarse hasta 8000 Hz, aunque sinceramente en el uso real la diferencia no es tan revolucionaria como sí lo es la nueva tecnología de clics. Donde realmente se nota el cambio es en la velocidad de activación de los botones y no tanto en la tasa de sondeo.
En lo que es la autonomía, Logitech promete hasta 90 horas de batería según la intensidad de los efectos hápticos. En nuestras pruebas, el consumo fue muy bueno incluso en configuraciones bastante altas y nunca llegamos a tener que cargarlo siquiera entre sesiones (acordate de cargarlo, de vez en cuando, eso si). También hay compatibilidad con PowerPlay que viene en la caja, así que los que tienen mousepad con carga inalámbrica de Logitech pueden olvidarse de cargar el mouse.

Software y personalización
Como pasa con el resto de los periféricos de la marca, toda la configuración va a estar en Logitech G Hub. Es simple y completo, nos permite modificar DPI, tasa de sondeo, macros, perfiles y asignar botones de forma muy intuitiva. Aunque puede que la zona más llamativa sea la dedicada al sistema H.I.T.S., donde podemos ajustar el punto de activación como la intensidad de la respuesta háptica. También, como te contamos, está Rapid Trigger, una función que está presente en teclados gaming con activación ajustable que permite reiniciar el clic cuando soltamos el botón. Además, el software permite configurar distintos perfiles según el juego o incluso cambiar comportamientos específicos para evitar errores accidentales, como tocar la rueda sin querer durante una partida.
Conclusión
El Logitech G Pro X2 Superstrike es uno de esos periféricos que realmente intentan hacer algo distinto en una categoría donde en la gama más alta casi todo se siente igual si no sos un profesional supertécnico para entenderlo. La tecnología H.I.T.S. funciona, se nota y aporta una sensación diferente a cualquier otro mouse gamer actual. No es un producto para cualquiera ya que las mejoras pueden ser una curva de aprendizaje para los gamers más casuales. Aunque quieras lo último como en un mouse como este, y no te vamos a juzgar en tus compras, es ideal tener una justificación para sacarle el jugo.
Y obviamente está el precio, porque el que quiere lo último, lo va a tener que pagar. En la tienda oficial de Logitech Argentina está $ 453.199, además de que sacrifica funciones como Bluetooth o botones extra para enfocarse en ser un mouse para competir.
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