El desarrollador argentino Bratax lanzó junto al estudio independiente Krigott Proyecto Huemul, un survival horror en primera persona inspirado en una historia real de Argentina.

Un desarrollador argentino convirtió uno de los episodios más misteriosos de la historia científica del país en un survival horror en primera persona. Proyecto Huemul, desarrollado y publicado por el estudio independiente Krigott, ya está disponible en Steam y propone explorar instalaciones subterráneas abandonadas mientras el jugador intenta descubrir qué ocurrió realmente debajo de la superficie.
Un videojuego argentino inspirado en el verdadero Proyecto Huemul
En 1951, el gobierno argentino anunció al mundo que había conseguido producir energía mediante fusión nuclear en la Isla Huemul, ubicada en el lago Nahuel Huapi, en Bariloche. El proyecto estaba dirigido por el físico austríaco Ronald Richter y contaba con el respaldo del entonces presidente Juan Domingo Perón.
La historia, sin embargo, terminó de una manera muy diferente. Una comisión científica integrada, entre otros, por el físico argentino José Antonio Balseiro inspeccionó las instalaciones en 1952 y concluyó que no existían evidencias científicas de que Richter hubiera conseguido una reacción termonuclear controlada. El episodio terminó convirtiéndose en uno de los capítulos más llamativos de la historia de la ciencia argentina y, además, dejó una huella importante en el desarrollo de lo que después sería el Instituto Balseiro.

Ese escenario es el punto de partida de Proyecto Huemul, aunque el videojuego lleva la historia hacia el terreno de la ficción y el terror. La descripción oficial imagina qué podría haber ocurrido si aquel experimento que supuestamente fracasó hubiera dejado algo enterrado bajo la isla.
El juego propone recorrer instalaciones subterráneas abandonadas, administrar recursos limitados y evitar aquello que permanece oculto en sus túneles.
Un survival horror donde no todo se resuelve peleando
La propuesta apuesta por una fórmula clásica del género: pocos recursos, exploración, sigilo y una amenaza que obliga al jugador a pensar antes de avanzar.
El sonido y los movimientos tienen un papel importante, mientras que las instalaciones abandonadas buscan construir una atmósfera opresiva. En lugar de depender únicamente de los enfrentamientos, Proyecto Huemul apuesta por la tensión de saber que hay algo acechando y que no siempre será posible enfrentarlo directamente.
La investigación también forma parte de la experiencia. La historia se cuenta a través de los escenarios, documentos y pistas que el jugador encuentra durante la exploración, mientras intenta reconstruir qué ocurrió con el proyecto.
Además, el juego incluye múltiples finales, distintos niveles de dificultad y un modo Nightmare con muerte permanente, para quienes quieran una experiencia todavía más exigente.

Un juego desarrollado prácticamente por una sola persona
Detrás de Proyecto Huemul está Bratax, un desarrollador argentino que decidió retomar su sueño de crear su propio videojuego después de haberlo dejado de lado por cuestiones personales y laborales.
En 2026, cuando decidió volver al ruedo con Proyecto Huemul, Bratax tenía la idea de hacer un juego corto, siguiendo uno de los consejos más habituales para quienes empiezan en el desarrollo indie: hacer un primer proyecto pequeño antes de intentar algo demasiado grande.

La inspiración para crear el videojuego apareció mientras investigaba historias relacionadas con los túneles de Monte Grande, de donde es oriundo. “Estoy familiarizado con la historia de los túneles que existen en la zona, así que decidí basarme en ellos para crear el juego. Mientras investigaba para desarrollar la idea descubrí la historia del Proyecto Huemul, que me llamó muchísimo la atención, y decidí fusionar ambas cosas para crear la historia del juego”, nos contó Bratax.
El proceso, sin embargo, no fue fácil, especialmente si tenemos en cuenta que el desarrollo fue prácticamente un trabajo en solitario. Bratax tuvo que aprender y encargarse de distintas áreas del proyecto: desde los modelos 3D y la creación de escenarios hasta la edición de audio, el diseño del juego y la difusión en redes sociales.
Aunque tiene un secundario técnico en programación, buena parte del proceso implicó aprender herramientas y disciplinas nuevas sobre la marcha.

De mirar a otros jugar a crear su propio indie
La motivación para volver a desarrollar un videojuego también estuvo relacionada con algo bastante común entre los jugadores: ver a streamers y creadores de contenido jugar títulos independientes. “Eso me hizo pensar que yo también quería crear algo que pudiera llegar a otras personas y que alguien pudiera disfrutar jugando”.
Bratax también nos contó que no esperaba que Proyecto Huemul tuviera tanta visibilidad incluso antes de su lanzamiento. “Todo el apoyo y la repercusión que tuvo me motivaron muchísimo a seguir mejorándolo, agregarle cosas nuevas y continuar trabajando en nuevos proyectos”.
Después de todo ese proceso, Proyecto Huemul finalmente llegó a Steam y convirtió una de las historias más curiosas de la ciencia argentina en un survival horror de producción independiente.
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