Xbox reconoció que subir el precio de Game Pass fue un error. Ahora apuesta a exclusivos como Gears of War. ¿Alcanzará para recuperarse?.

La industria de los videojuegos se mueve rápido, y sobre todo en estos tiempos, ni siquiera las grandes firmas están exentas de cometer errores de cálculo que les cuesten millones de usuarios. Dicho esto, en el marco del evento The Game Business Live durante el reciente Summer Game Fest, un alto directivo de Xbox rompió el silencio y blanqueó una situación que el sector ya venía madurando: la agresiva política de precios implementada hace unos meses hirió de gravedad el rendimiento de su producto estrella. Lejos de esquivar el bulto, la compañía ya puso en marcha un plan de contingencia. ¿Querés saber más detalles? ¡Te contamos todo en esta nota!.
Los números en rojo que encendieron las alarmas
El epicentro del conflicto se originó a fines del año pasado. Bajo las directrices de la gestión anterior, la firma aplicó un violento incremento del 50 % en la cuota de su servicio de suscripción. La respuesta de la comunidad fue negativa casi al instante. Todo esto, terminó por traducirse en una oleada de usuarios que quisieron bajarse del barco, colapsando incluso los servidores de soporte.
Si bien la nueva cúpula comandada por Asha Sharma intentó frenar esta tormenta de bajas implementando un cambio con los montos y quitando pesos pesados (como los estrenos de Call of Duty) de la oferta inicial, las aguas no volvieron a su cauce y los desertores no regresaron de forma automática.

Una nueva identidad basada en el catálogo propio
Para compensar está gigantesca baja de suscriptores, la mesa chica de la compañía entendió que no podía apostar todas sus fichas a una sola carta. Por eso, en este contexto, Matthew Ball, director de estrategia de la firma, adelantó que el futuro inmediato de la marca no va a depender únicamente de los servicios mensuales, sino de devolverle el valor al hardware a través de un flujo constante de desarrollos propios. “Queremos dejar en claro que los títulos que no salen en otros lados son vitales para el crecimiento y la identidad de nuestra plataforma“, aseguró el ejecutivo.
Esta nueva hoja de ruta implica que los próximos títulos que agarren la bandera dentro de la empresa no serán excepciones a la regla. Proyectos de la talla de Gears of War: E-Day y Clockwork Revolution se perfilan como la punta de lanza de un catalogo diseñado específicamente para mimar al usuario histórico y retenerlo dentro del ecosistema de la consola.

El fin de la dependencia absoluta
En definitiva, es el panorama actual el que obliga a Xbox a pensar cada uno de sus pasos y a diversificar sus fuentes de ingresos. Al admitir que la jugada tarifaria de Game Pass fue un dolor de cabeza, la empresa abandona la idea de sostenerse sobre un único pilar comercial. La estrategia actual apunta a un equilibrio mucho más sano y tradicional: ofrecer un servicio de suscripción más accesible y competitivo, pero complementado con un arsenal de juegos exclusivos de peso que justifiquen, de una vez por todas, la compra de la consola.