La Entertainment Software Association (ESA) criticó un proyecto de ley impulsado en California que obligaría a las compañías a mantener accesibles sus videojuegos online tras el cierre de servidores.

El debate sobre qué pasa con los videojuegos online cuando sus servidores se apagan volvió a tomar fuerza en Estados Unidos. La Entertainment Software Association (ESA), organizadores de la mítica E3, y organización que representa a la industria del gaming, salió a rechazar públicamente un proyecto de ley impulsado en California que busca que las compañías ofrezcan alternativas antes de dejar inutilizable un juego online.
La iniciativa cuenta con el apoyo de Stop Killing Games, una campaña que desde hace tiempo presiona para que las compañías ofrezcan alternativas cuando deciden apagar los servidores de un juego.

Qué propone el proyecto de ley AB 1921
El proyecto, conocido como AB 1921 y presentado por el asambleísta californiano Chris Ward, obligaría a las empresas a ofrecer al menos una solución cuando un videojuego online deje de operar. Además, exigiría que las compañías comuniquen con al menos 60 días de anticipación el cierre de servidores a quienes compraron el juego.
Entre las opciones contempladas aparecen lanzar una versión del título que pueda funcionar sin conexión a los servidores oficiales, publicar una actualización o parche que permita seguir jugando o realizar un reembolso completo a los usuarios.
La medida apunta especialmente a juegos que dependen totalmente de servicios online y que, tras el cierre de servidores, quedan imposibles de jugar incluso para quienes los compraron legalmente.

La ESA rechaza el proyecto y Stop Killing Games responde
Desde la ESA cuestionaron duramente la propuesta y aseguraron que el proyecto “no refleja el funcionamiento actual de los videojuegos”. Según el medio ABC10, la organización sostuvo que muchos juegos dependen de tecnologías cambiantes, sistemas online complejos y licencias que no pueden mantenerse indefinidamente.
Según la entidad, aprobar la ley podría obligar a los estudios a destinar tiempo y recursos a mantener sistemas antiguos en lugar de desarrollar nuevos proyectos, funciones y tecnologías. “Este proyecto de ley establece reglas estrictas que, en última instancia, podrían traducirse en menos experiencias nuevas e innovadoras para los jugadores”, declaró la ESA.

Desde Stop Killing Games rechazaron esas críticas y defendieron el proyecto como una forma de establecer un “marco justo” tras el cierre de servidores de videojuegos online. Además, remarcaron que la propuesta no pretende obligar a mantener servidores activos indefinidamente, sino evitar que los usuarios pierdan acceso completo a productos que compraron legalmente.
Un debate que crece dentro de la industria
La discusión alrededor de la preservación de videojuegos viene creciendo en los últimos años, especialmente con el aumento de títulos que requieren conexión permanente a internet y juegos como servicio. Cada vez que una empresa cierra servidores, muchos juegos desaparecen por completo o pierden funciones esenciales, algo que genera críticas tanto de jugadores como de sectores vinculados a la preservación digital. Esto se vio en casos recientes como Concord y Highguard, títulos online que fueron retirados rápidamente del mercado y quedaron inaccesibles poco tiempo después de su lanzamiento.
Mientras la ESA argumenta que mantener infraestructura antigua puede resultar inviable, iniciativas como Stop Killing Games buscan abrir un debate más amplio sobre los derechos de los consumidores y el futuro de los videojuegos digitales. Por ahora, el proyecto todavía no fue aprobado y continúa avanzando dentro del proceso legislativo de California. Sin embargo, el debate ya expone una tensión cada vez más fuerte dentro de la industria: qué responsabilidad tienen las compañías cuando un videojuego digital deja de existir.
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