Hace poco menos de un mes que los celulares ya no tienen aranceles a las importaciones Sin embargo, los precios todavía no cambiaron como se esperaba. ¿Conviene seguir comprando en Argentina o en el exterior?

Desde el mes pasado, el gobierno eliminó los aranceles a las importaciones de teléfonos celulares. Esta medida, que forma parte del Decreto 333/2025 publicado en mayo de 2025, busca fomentar la competencia, facilitar el acceso a los smartphones y reducir la brecha de precios con el exterior. Sin embargo, hasta el momento, la cosa no cambió mucho.
Si bien se esperaba que, tras la eliminación de este arancel, los modelos que no se fabrican ni se ensamblan en Argentina bajaran sus precios en el país, había cosas a tener en cuenta. En enero les contábamos que la reducción de valores no iba a ser inmediata, ya que primero se tendría que liquidar la mercadería existente con los costos anteriores. Pero también hay otra problemática que influye directamente en los precios: la escasez de memorias RAM en el mercado, que está perjudicando a toda la industria desde hace meses.

Aquellos que no tenían en cuenta estos factores y pensaron que los valores de los celulares iban a bajar rápidamente, probablemente pensaron que comprar un producto tecnológico en el exterior sigue siendo la mejor opción. Pero como en todo, hay pros y contras. Sí, puede tener un precio inicial menor, pero también hay riesgos y desventajas a tener en cuenta.
Diferencias entre comprar en Argentina y en el exterior
Empecemos con el factor que, en general, más le importa a la gente: el precio de los celulares. Uno de los principales atractivos de adquirir hoy un producto tecnológico traído del exterior es que, en la mayoría de los casos, puede encontrarse más barato. Sin embargo, este tipo de compra suele requerir el pago del monto total en una sola vez, ya que los importadores generalmente no ofrecen modalidades de financiación.

En contraste, al comprar un producto en el mercado local, los consumidores pueden acceder a planes de financiación y a fechas comerciales que ofrecen grandes promos y rebajas, como el Black Friday o Cyber Monday. Además, marcas como Samsung también suman descuentos de hasta 20% por pago contado, lo que permite reducir considerablemente el precio final del dispositivo.
Otra ventaja que ofrecen muchas marcas son los programas de recambio, los cuales nos dejan entregar el celular anterior como parte de pago. Además, las compañías en la argentina tienen ek Plan Canje que, en ocasiones, permite ahorrar hasta un 40% en el precio final del producto.
A todo esto se suma la posibilidad de acceder a 6, 9, 12 y, en algunos casos, hasta 18 cuotas sin interés, algo que es importante en un contexto de alto costo del crédito. Es más, para quienes no cuentan con dólares disponibles o prefieren no inmovilizar liquidez, esta condición puede pesar más que una diferencia de precio nominal.

¿Qué pasa con el software?: Local vs comprado afuera
Pasemos a otro punto clave: el software. Los equipos adquiridos en el exterior no siempre cuentan con la misma configuración que los fabricados o comercializados localmente y pueden no estar 100% homologados para Argentina. Esto puede generar incompatibilidades con determinadas aplicaciones o servicios. Sin embargo, al comprar en el país, te aseguras de la correcta homologación de tu dispositivo por lo que será 100% compatible con tus otros equipos, (smartwatch, auriculares, parlantes) y apps (Google, boletos electrónicos como SUBE, etc) y mas que nada, las bandas en las que funciona la red.
Otro factor que no muchos tienen en cuenta es la garantía. Si bien algunos fabricantes ofrecen cobertura de fallas de origen aun cuando el producto se compró en el exterior, hay veces que su alcance suele ser más limitado que el de la garantía local. Es más, no siempre se garantiza disponibilidad inmediata de repuestos ni tiempos de reparación previsibles. En cambio, tener garantía oficial se permite que los técnicos certificados en el país reparen el producto defectuoso sin cargo alguno, durante el plazo de vigencia de la garantía y si fallase en situaciones normales de uso.

Este factor también viene de la mano de lo que pasa con las reparaciones y servicio post-venta. Como sabrán, muchos dispositivos importados no cuentan con los mismos componentes que los modelos comercializados localmente. Esto puede dificultar o impedir la reparación por falta de repuestos. Los equipos fabricados y vendidos en el país, en cambio, sí disponen de repuestos y, en caso de no haber stock, la marca tiene la obligación de responder a favor del cliente, ofreciendo una solución adecuada.
Entonces, si bien en el exterior hay factores que pesan mucho, como un precio más atractivo, comprar un celular en el mercado local ofrece un esquema más previsible y seguro, con factores que reducen la exposición a contingencias. Sin embargo, repetimos: ambas opciones presentan pros y contras. La decisión final siempre dependerá del comprador y de los aspectos económicos y de servicio que les resulten más relevantes a cada uno.
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