En diálogo con Cultura Geek, el músico e ingeniero en sonido argentino Máximo Abraham contó cómo es realmente trabajar dentro de Hollywood y qué hay detrás del sonido de algunas de las franquicias más grandes del mundo.

Cuando pensamos en Hollywood, solemos imaginar alfombras rojas, celebridades y producciones multimillonarias. Pero detrás de cada película o serie hay cientos de personas trabajando para que todo funcione. Y entre ellas está Máximo Abraham, un músico e ingeniero en sonido argentino que, después de estudiar en Berklee College of Music y mudarse a Los Ángeles, terminó formando parte de algunas de las producciones más importantes de la industria audiovisual actual.
Desde agosto de 2021, Máximo trabaja en Igloo Music, una reconocida casa de grabación galardonada con premios Grammy. Desde allí participó en proyectos vinculados a gigantes como Marvel, Disney, Pixar, Netflix y Warner Bros., incluyendo títulos como X-Men ’97, Inside Out 2, Your Friendly Neighborhood Spider-Man, la nueva Superman, Devil May Cry y Leo, entre muchísimas otras producciones.




Su trabajo dentro de estas franquicias se mueve principalmente en el área de sonido, especialmente en procesos de ADR, doblaje, grabaciones de voz y mezclas internacionales para distintos idiomas. Aunque muchas veces pasa desapercibido para el público, este trabajo resulta fundamental para que películas y series puedan adaptarse correctamente a mercados de todo el mundo sin perder calidad ni intención artística.
En el caso de Disney, por ejemplo, Abraham participó en mezclas musicales de bandas sonoras para películas como Wish, Mufasa: The Lion King, Moana 2 y Snow White. También trabajó en mezclas de score para producciones destacadas de Hollywood como A Complete Unknown, The Diplomat y KPop Demon Hunters.




Sin embargo, lejos de la imagen glamorosa que suele asociarse con Hollywood, Abraham asegura que lo que más lo impactó al llegar a ese nivel de la industria fue otra cosa: el nivel de compromiso humano y profesional detrás de cada proyecto.
“Una de las cosas que noté cuando comencé a trabajar en producciones de este calibre fue el nivel de detalle, atención, comprensión de lo que se está grabando e intencionalidad en la mayoría de los proyectos”, explicó. “En la vasta parte de mis experiencias, pude trabajar a la par de personas que están dispuestas a dar lo mejor de ellas para contribuir a un resultado más positivo”.

¿Cómo funciona el detrás de escena del sonido en Hollywood?
Aunque muchas veces el trabajo de sonido pasa desapercibido para el público, en grandes producciones puede convertirse en una pieza fundamental para construir emociones, escenas de acción o incluso la identidad de personajes icónicos.
En el caso de Máximo Abraham, gran parte de su trabajo se desarrolla en áreas como ADR y grabaciones de voz, procesos utilizados para reemplazar o mejorar diálogos durante la postproducción. Según contó, el nivel técnico requerido en estas producciones es enorme y cada detalle importa.
“Para las grabaciones de Voice Over o ADR utilizamos una variedad de micrófonos, entre ellos Neumann U87, Sennheiser MKH 50 y DPA LAV, además de distintos preamplificadores análogos y digitales”, detalló. “La parte creativa quizá entra más en juego en el conocimiento técnico y en cómo utilizarlo para lograr la mayor calidad de grabación de la actriz o actor que está realizando su ‘performance’”.

Ese nivel de detalle se vuelve todavía más importante en franquicias gigantes como Marvel o DC, donde una mínima modificación en el sonido puede cambiar por completo el impacto de una escena. Desde diálogos hasta ambientación o interpretación vocal, cada elemento pasa por múltiples procesos técnicos antes de llegar a la versión final que aparece en cine o streaming.
Esa combinación entre precisión técnica y creatividad es algo que, según Abraham, atraviesa tanto a Hollywood como a otros sectores de la industria musical y audiovisual. “En mi experiencia, estos mundos que pueden parecer lejanos, en su interior son muy parecidos. La visión y el deseo de plasmar en algo tangible el desarrollo de una idea es un factor que he notado muy presente a lo largo de los proyectos”.

La realidad detrás del mito de Hollywood
Trabajar en películas y series que van a ver millones de personas alrededor del mundo podría sonar intimidante, pero Abraham asegura que intenta no pensar demasiado en eso mientras trabaja. “La idea de pensar que algo que estoy trabajando lo va a ver mucha gente no ha sido parte de mi proceso”, explicó. “La exigencia propia está más ligada a dar la mejor versión de mi día a día, sin hacer diferencia de proyecto y proyecto”.
Para él, la verdadera diferencia de Hollywood no está necesariamente en el glamour, sino en el nivel de profesionalismo que exige la industria. “El trabajo en Hollywood requiere un nivel muy elevado de profesionalidad”, contó. “Desde llegar a horario (muchas veces antes del horario pactado), preparar lo necesario para la sesión con anticipación, chequear toda la parte técnica, hasta mantener una comunicación constante con el equipo y prestar atención a cada pauta requerida por las producciones”.
Y agregó: “Hay una curva de aprendizaje muy grande, y cuanto más esfuerzo se dedica, mejores y más rápidos son los resultados. Luego de todos estos requerimientos, se encuentra la parte de apreciación del trabajo que uno ha hecho y tener la oportunidad de verlo en el cine o en plataformas de streaming”.

Mantener la identidad argentina en medio de Hollywood
Además de su trabajo en cine y televisión, Abraham también participó en producciones musicales muy importantes, incluyendo álbumes de Fito Páez como Los Años Salvajes, Novela y la regrabación de El Amor Después del Amor, proyectos que incluso le dieron reconocimientos vinculados a los Latin Grammy.
Paralelamente, continúa desarrollando sus propios proyectos musicales, como las bandas Four Yoko, Falso Orsai y Unos Pares, mientras trabaja en su primer disco solista inspirado en su experiencia mudándose a Estados Unidos, atravesando la pandemia y construyendo una nueva vida en Los Ángeles.
Y aunque hoy forme parte del detrás de escena de algunas de las franquicias más grandes del entretenimiento, asegura que su mirada como argentino sigue siendo parte importante de su identidad dentro de la industria. “Creo que la formación en Argentina, más el vivir en Boston y rodearme de personas de todo el mundo, me ha influenciado a tener una mirada más amplia sobre las diferentes culturas”, reflexionó. “Más allá de la cultura laboral, esta mirada influye en mi entendimiento y conciencia a nivel humano respecto de las diferentes personas con las que trabajo día a día”.
