Emilia Clarke reflexionó sobre la mala recepción de Secret Invasion, Solo: A Star Wars Story y Terminator Génesis. La actriz reconoció que ninguno de esos proyectos tuvo la recepción que esperaba.

Después de convertirse en una estrella mundial gracias a Game of Thrones, Emilia Clarke parecía destinada a conquistar algunas de las franquicias más importantes de Hollywood. Sin embargo, la realidad fue bastante diferente. En una reciente entrevista, la actriz repasó sus trabajos en Marvel, Star Wars y Terminator y habló de la mala recepción que tuvieron entre los fans.
Entre los proyectos mencionados aparecieron Secret Invasion, la serie de Marvel estrenada en Disney+; Solo: A Star Wars Story, el spin-off centrado en Han Solo; y Terminator Génesis, la película en la que interpretó a Sarah Connor junto a Arnold Schwarzenegger. Ninguno de ellos logró generar el entusiasmo que sus respectivos estudios esperaban.

“No creo que a nadie le haya gustado”
Una de las declaraciones más comentadas de la entrevista con Variety llegó cuando Emilia Clarke recordó su paso por Secret Invasion, una de las producciones más cuestionadas de la etapa reciente del Universo Cinematográfico de Marvel. “No creo que a nadie le haya gustado esa serie. Lo siento”, dijo la actriz.
Pero eso no fue todo. Clarke también recordó su participación en el spin-off de Han Solo y Terminator Génesis, dos producciones que tampoco convencieron al público. “¿’Star Wars’? No les gustó. ¿’Terminator’? Eso nunca debería haber pasado. Pero fueron trabajos a los que dije que sí”.
A pesar de las críticas, la actriz aseguró que nunca se tomó esas recepciones negativas como algo personal. “Entré en franquicias que ya existían, así que cuando no funcionan, no es algo personal“, señaló.

De los tres casos, probablemente el más reciente sea también el más recordado por los fans. Estrenada en Disney+ en 2023, Secret Invasion llegó con la promesa de adaptar una de las historias más populares de los cómics de Marvel con un elenco encabezado por Samuel L. Jackson, Ben Mendelsohn, Olivia Colman, Kingsley Ben-Adir y la propia Clarke. Sin embargo, la serie no solo registró cifras de audiencia por debajo de las expectativas, sino que además terminó convirtiéndose en una de las producciones peor valoradas del MCU reciente, con un 53% de aprobación de la crítica y apenas un 43% de la audiencia en Rotten Tomatoes.
La situación de Solo fue diferente. Esta precuela recibió críticas mixtas y, aunque recaudó cerca de 393 millones de dólares en todo el mundo, quedó muy por debajo de las expectativas para una producción de Star Wars con un presupuesto de 275 millones de dólares. Para muchos, fue uno de los primeros grandes tropiezos comerciales de la franquicia en la era Disney.

Por su parte, Terminator Génesis llegó en 2015 con la intención de revitalizar una de las franquicias más importantes de la ciencia ficción. Aunque recaudó cerca de 440 millones de dólares a nivel mundial, la película recibió críticas mayormente negativas y no logró generar el entusiasmo necesario para sostener los planes de una nueva trilogía.
Fracasos que cambiaron la carrera de Emilia Clarke
La actriz también reconoció que estas experiencias la llevaron a ser más selectiva con los proyectos que elige. Según contó, durante años empezó a rechazar más propuestas mientras buscaba “la indicada”. “Dije que no a muchas cosas. Necesitaba esperar por lo correcto”.

Con el tiempo, sin embargo, Emilia Clarke llegó a una conclusión diferente: el proyecto perfecto probablemente no exista. Por eso, hoy intenta aceptar trabajos simplemente porque cree que va a disfrutarlos y no por cómo podría reaccionar la audiencia. “Mi conexión con un proyecto termina cuando dicen ‘fin del rodaje’. Porque no me corresponde decidir qué va a pensar la gente de él”, explicó.
