Alisa es un survival horror que dice beber mucho del Resident Evil, con gráficos de la primera PlayStation y la dificultad de los Dark Souls o del Bloodborne. Combo demoledor.
Hay algo entre las sombras. Pequeñas piezas de relojería que se articulan para darle forma a las peores pesadillas. En Alisa, esa es la premisa, y las habilidades que tienen los diferentes enemigos solo tienen una solución: un cambio de look de nuestro personaje, con diferentes prendas y trajes que nos van a otorgar las habilidades necesarias para derrotar a todos en PC, Mac o Linux.
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Alisa es una agente de elite de la realeza, que tiene como misión encontrar a un criminal muy peligroso. Para esto, la investigación la lleva hasta una mansión gigante donde habitan muñecos mecánicos y otros dispositivos humanoides, todos ellos con una hostilidad avanzada que son quienes nos van a complicar nuestra tarea, sobre todo porque los propios desarrolladores dicen que Alisa va a ser un juego muy difícil.
Por suerte, y como hicimos mención en un principio, diferentes trajes, prendas e incluso armaduras van a estar a nuestra disposición para ir probando cuál nos conviene usar dependiendo de los stats del enemigo que tenemos en frente. Cada “cambio de look” que hacemos nos genera diferentes habilidades y eso, junto a las armas que vamos a ir encontrando en el camino, terminará siendo la clave para salir airosos de este desafío desarrollado y editado por la gente de Casper Croes.
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Alisa, que nació como un Kickstarter, se vende como un clásico survival horror, con mucha reminiscencia a Resident Evil y gráficos de PS1, intentando emular la nostalgia de aquellos viejos tiempos. El juego se sitúa alrededor de 1920, tiene fondos pre renderizados como los primeros Resident Evil de Capcom y se aferra a su dificultad como plato fuerte, haciendo una mención comparativa con los Dark Souls y el Bloodborne.