Usuarios de TikTok empezaron a meterse corriendo en edificios de la Iglesia de la Cienciología en Estados Unidos para ver hasta dónde llegan. El fenómeno, llamado “Scientology Run”, se volvió viral… y ya genera polémica.

Un nuevo trend de TikTok está dando que hablar —y no precisamente por las mejores razones. Se trata del llamado “Scientology Run”, una tendencia viral en la que usuarios se filman entrando corriendo a sedes de la Iglesia de la Cienciología para ver hasta dónde logran llegar antes de ser detenidos.
La movida, que empezó principalmente en Los Ángeles, funciona casi como un “speedrun” en la vida real: los participantes activan la cámara, cruzan la entrada del edificio y avanzan lo más profundo posible —pasillos, oficinas o lobbies— hasta que seguridad o empleados los frenan.
De un trend de TikTok a un fenómeno fuera de control
Todo comenzó a fines de marzo, cuando un creador de contenido conocido en TikTok como Swhileyy publicó un video grabado con gafas inteligentes Meta Ray-Ban en el que mostraba su intento por avanzar dentro de uno de estos edificios. El clip explotó: alcanzó millones de visualizaciones y se volvió el punto de partida del trend.
Ese primer clip inspiró a otro creador, conocido como isdurpyy en TikTok, quien realizó su propia versión en solitario. Poco después, incluso le propuso a Swhileyy repetir la experiencia juntos. Esa colaboración fue clave para que el fenómeno terminara de despegar.
A partir de ahí, cada vez más personas empezaron a subir sus propias versiones, intentando superar la “marca” del original o hacer recorridos más extremos.
Pero con la viralización llegaron también los excesos. Algunos grupos empezaron a llevar el trend mucho más lejos de lo que parecía inicialmente. Uno de los casos más comentados, y el que llevó a que la policía de Los Ángeles investigara, fue el de un grupo de adolescentes que irrumpió en un edificio de la Cienciología en Hollywood usando máscaras y bocinas de aire comprimido, generando disturbios e incluso empujando a un empleado al suelo.
Otro episodio, en Palm Springs (Florida), terminó con un arresto luego de que uno de los participantes rompiera una ventana con una pistola de balines durante la “carrera”.
Con el fenómeno fuera de control, el propio Swhileyy salió a despegarse de las versiones más extremas, asegurando que algunos lo llevaron “demasiado lejos”. El joven le dijo a THR: “Nunca, ni en ningún video ni en comentarios, promoví que la gente intentara batir mi récord”. Además, sostuvo que su intención nunca fue generar problemas: “No justifico lo que hice, pero tampoco infringí ninguna ley. Solo exploré el edificio. Nunca me pidieron que no volviera a las instalaciones”.
Por ahora, el trend sigue circulando y acumulando millones de visualizaciones. Pero con el aumento de casos y la escalada de los videos, la tendencia puede volverse un problema con consecuencias reales muy rápido.
