Como si estuviera sacado de una película de ciencia ficción, un paciente de Neuralink contó que juega World of Warcraft con la mente gracias al implante cerebral que le hicieron hace 100 días.

¿Se imaginan jugar a un juego como World of Warcraft sin teclado o mouse? Bueno, esto es lo que está haciendo Jon Noble, veterano del ejército británico y paciente de Neuralink. Gracias al implante cerebral que le hicieron hace 100 días, Noble estuvo disfrutando de una experiencia de juego fluida controlada por su cerebro.
100 días con el implante Neuralink N1: ¿Cómo fue el proceso para Jon Noble?
Esto lo compartió el mismo Jon Noble en una publicación de X, donde contó su experiencia con la interfaz cerebro-computadora (BCI). “Me cuesta creer que ya hayan pasado 100 días desde que recibí mi implante Neuralink N1. Mirando hacia atrás, todo el proceso parece ciencia ficción que, de alguna manera, se ha convertido en mi realidad cotidiana”.
Según contó el veterano del ejército británico, la cirugía fue “sorprendentemente sencilla”: una anestesia general, una pequeña incisión y el sistema robótico se encargó de colocar los 1024 hilos ultrafinos del N1 en su corteza motora. La recuperación, según contó Noble, fue rápida. Pudo irse a su casa al día siguiente de la cirugía y, dos días después, ya se sentía mucho mejor. Es más, a la semana, la cicatriz en su cabeza ya empezaba a desvanecerse.
Mover el cursor, escribir y jugar World of Warcraft con la mente
“La verdadera diversión comenzó en la segunda semana” cuando conectó el Neuralink a su MacBook. Una vez completadas las sesiones de calibración, Noble pudo mover el cursor sólo con el pensamiento y, para la tercera semana, ya lo hacía de forma natural. “Desplazarme, hacer clic, escribir: todo controlado por la mente”, contó.

Pero como si eso fuera poco, para el día 80 Jon Noble ya estaba listo para las grandes ligas, es decir jugar World of Warcraft con control mental puro. “La primera incursión se sintió torpe, pero una vez que mi cerebro y la interfaz cerebro-computadora se sincronizaron, fue pura magia. Ahora participo en incursiones y exploro Azeroth a toda velocidad sin usar las manos: sin mouse, sin teclado, sólo con la intención. Es sencillamente genial. La libertad es adictiva”, contó el paciente de Neuralink, quien forma parte de un grupo reducido de participantes en los primeros ensayos clínicos de la empresa de Elon Musk.
Al igual que otros pacientes, Jon Noble sufre parálisis del cuello para abajo tras una lesión medular. El implante N1 está diseñado para traducir señales neuronales en comandos digitales, lo que permite a los usuarios con discapacidades motoras graves controlar dispositivos mediante el pensamiento.

Si bien los ensayos de Neuralink todavía están en sus primeras etapas, con un número reducido de participantes en condiciones controladas, el implante parece ser un antes y un después en la vida de los pacientes. “Llevo 100 días usándolo y ya no me imagino la vida sin él. El N1 no solo me dio una nueva forma de usar un ordenador, sino una nueva forma de vivir. Tengo muchas ganas de ver qué me deparan los próximos 100 días”, contó Jon Noble.
