Tras varias teorías, se confirmó de manera oficial que la estatua misteriosa de Keighley no tiene nada que ver ni con Diablo ni con God of War.

Geoff Keighley volvió a demostrar que no descansa. Tras coquetear mucho con la posible llegada de Half-Life 3, esta vez publicó una sugerente imagen de una estatua en el medio del desierto, adelantando otra supuesta bomba para el nuevo evento de The Game Awards. Y, acto seguido, también se dieron a conocer las coordenadas específicas de la misma. A raíz de esto, de una exhaustiva búsqueda por parte de la comunidad, y tras varias especulaciones y alocadas teorías en cuanto a lo que esta estatua misteriosa representa, finalmente tenemos al menos, algunas confirmaciones. Y, aunque nos gustaría tener total certeza en sobre a que hace referencia, ahora sabemos que no tiene nada que ver ni con Diablo 4 ni con God of War.
Ni Kratos ni las hordas demoniacas de Diablo
Si seguíste las novedades en torno a The Game Awards y a Geoff Keighley durente los últimos días, seguramente seas de aquella personas que continuan intentando resolver el misterio en torno a la mencionada oscura y misteriosa estatua. Y, siguiendo este contexto, tras las oscuras criaturas que hacen aparición, o en torno a la armadura del centro, dos de las teorías más mencionadas por los fanáticos giraban en torno a un DLC de Diablo 4 o a una nueva epopeya de Kratos en un nuevo God of War.
Al final, según fuentes oficiales, parece ser que no tiene nada que ver con ninguna de las dos IP.

¿Qué dijeron los responsables de God of War y Diablo?
Por el lado de God of War, aunque se rumoreo mucho en torno a un remake de la primera entrega de PlayStation 2 o a una saga ambientada en Egipto, según Cory Barlog, uno de los máximos responsables de la franquicia y de Santa Monica, la estatua no tiene ningún tipo de relación con la saga de Kratos y compañía. O al menos, eso fue lo que dijo en un chat con el streamer Luke Stephens.
“Cory Barlog estuvo en el chat de mi stream y confirmó que esto no está relacionado con God of War”, dijo el streamer en cuestión, publicando además, la conversación.

Si hablamos de la franquicia de Diablo, esta teoría en realidad fue desmentida a secas por Jason Schreier, uno de los periodistas con más autoridad de Bloomberg.
Schreirer, afirmó que la estatua no tiene nada que ver con una expansión de Diablo 4 ni con nada relacionado a la franquicia, y que esta, en realidad, tiene relación con una “una buena idea”. Si, parece que a Jason no le gustó para nada la cuarta entrega numerada de Blizzard.

Ahora, las teorías que más persisten giran en torno a la nueva entrega de The Elder Scrolls. Otras, aunque no tan reiteradas, apuntan a un nuevo Doom o al próximo Tomb Raider de mundo abierto. ¿Vos qué pensás?. Sea como sea, habrá que esperar a The Game Awards para tener una respuesta concreta.