La NASA está entusiasmada por el descubrimiento de rocas con manchas de leopardo en Marte. Estas son la señal más clara hasta la fecha de posible vida pasada en el Planeta Rojo.

Esta semana, los científicos de la NASA compartieron una interesante noticia: encontraron unas rocas en Marte que podrían contener la “señal más clara” hasta el momento de posible vida en el planeta Rojo. ¿Qué tienen de particular esas rocas? Unas marcas, apodadas manchas de leopardo, que podrían haberse producido por reacciones químicas asociadas con antiguos microbios marcianos.
Si bien los científicos aclararon que los minerales encontrados en las rocas también pudieron producirse por procesos geológicos naturales, la NASA agregó que los hallazgos son lo suficientemente significativos y que necesitan extender su investigación para determinar su origen.

El administrador interino de la NASA, Sean Duffy, dijo en una conferencia de prensa que los científicos de la agencia espacial examinaron los datos durante un año. ¿Y qué conclusión sacaron? “No podemos encontrar otra explicación, por lo que esto muy bien podría ser la señal más clara de vida que hayamos encontrado jamás en Marte, lo cual es increíblemente emocionante”, contó.
“Nunca tuvimos algo así antes, así que creo que es lo importante”, dijo el profesor Sanjeev Gupta, científico planetario del Imperial College de Londres y uno de los autores de un estudio del tema publicado en la revista Nature. “Encontramos características en las rocas que, si se vieran en la Tierra, podrían explicarse por la biología, por procesos microbianos. Así que no decimos que hayamos encontrado vida, sino que realmente nos da algo que buscar”.
¿Cómo y cuándo encontraron estas rocas en Marte?
Según describieron, la muestra (conocida como Sapphire Canyon) la recolectó el rover Perseverance, el vehículo explorador de la NASA en Marte, de una roca llamada Cheyava Falls. Esto fue en julio del año pasado mientras el rover exploraba la formación Bright Angel, un conjunto de afloramientos de rocas en los bordes norte y sur de Neretva Vallis. Este está ubicado en un antiguo valle fluvial de 400 metros de ancho tallado por el agua que se precipitaba dentro del cráter Jezero hace más de 3000 millones de años.
El conjunto de instrumentos científicos del rover descubrió que las rocas sedimentarias de esta formación están compuestas de arcilla y limo, los cuales, en la Tierra, son excelentes conservantes de la vida microbiana pasada. También son ricas en carbono orgánico, azufre, hierro oxidado (óxido) y fósforo, según informaron desde NASA.
Las manchas de leopardo llevaban la firma de dos minerales ricos en hierro: vivianita (fosfato de hierro hidratado) y greigita (sulfuro de hierro). La vivianita se encuentra con frecuencia en la Tierra en los sedimentos, las turberas y alrededor de la materia orgánica en descomposición. Del mismo modo, ciertas formas de vida microbiana en la Tierra pueden producir greigita.
La combinación de estos minerales es una posible señal de vida microbiana. Sin embargo, como mencionamos, estos minerales también se pueden producir sin necesidad de reacciones biológicas, como altas temperaturas sostenidas, condiciones ácidas y la unión por compuestos orgánicos. Pero cabe aclarar que las rocas en Bright Angel no muestran evidencia de que experimentaran altas temperaturas ni condiciones ácidas

Aunque la muestra está segura y guardada en Marte, los científicos necesitan analizar las rocas en la Tierra para confirmar si los minerales fueron creados por microbios. Sin embargo, parece que no será tan fácil. El presupuesto científico de la Agencia Espacial Estadounidense se enfrenta a importantes recortes, previstos en el presupuesto de 2026 del presidente Donald Trump.
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