Investigadores del Media Lab del MIT compartieron un estudio que reveló que el uso de ChatGPT y la inteligencia artificial puede afectar negativamente a las personas, reduciendo un 55% la actividad cerebral y perjudicando la memoria.

Parece que cuanto más se usa la inteligencia artificial, más perjudicado se ve el pensamiento crítico. Esto, junto con otros resultados preocupantes para la actividad cerebral de quienes usan ChatGPT, llegaron de la mano de un estudio realizado por investigadores del Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).
¿Qué reveló el estudio sobre el uso de ChatGPT?
Según este experimento del MIT, el uso de ChatGPT tiene un gran impacto en el pensamiento crítico de quienes lo usan. Para llegar a esa conclusión, el estudio dividió a 54 voluntarios (de 18 a 39 años) en tres grupos y les pidió que escribieran varios ensayos del SAT (examen estandarizado para el ingreso a universidades). Un grupo usó la IA de OpenAI, otro el motor de búsqueda para buscar información y el otro lo hizo sin ayuda. Todo esto mientras estaban conectados a sensores EEG (que registran las ondas cerebrales).

Los resultados mostraron patrones de actividad cerebral muy diferentes entre los métodos de escritura de los tres grupos. Los participantes que usaron ChatGPT o IA mostraron el nivel más bajo de participación cerebral y un rendimiento inferior a nivel neuronal, lingüístico y conductual. Es más, todos se parecían bastante. Incluso, en algunos aspectos, tenían alrededor de un 55% menos de actividad cerebral en comparación con los que escribieron de forma independiente. Estos últimos demostraron mayor conectividad cerebral y más actividad neuronal asociada con la creatividad y memoria, mientras que el grupo que usó el motor de búsqueda quedó en el medio de los dos.
Pero esto no es todo. El grupo que usó IA también mostró problemas de memoria: más del 83% de los participantes que escribieron con ChatGPT no pudieron recordar ni una oración de su ensayo minutos después de escribirlo. En comparación, alrededor del 11% de los que escribieron sin ayuda tuvieron dificultades para recordar su texto.

Después de esta prueba, el estudio les pidió a los participantes que reescribieran el texto sin IA o un motor de búsqueda, a excepción del grupo que no había tenido ayuda para escribir el ensayo. Esto dio como resultado que los que lo habían hecho con ChatGPT en primera instancia tuvieran dificultades y no recordaran mucho de lo planteado.
En cambio, los que pudieron sumar IA a su trabajo demostraron mejor conectividad en todos los niveles de frecuencia neuronal, demostrando que el uso de ChatGPT puede optimizar el aprendizaje en los casos en los que se use como herramienta de apoyo y no como fuente principal.

Si bien esta investigación es preliminar, ya que todavía no fue revisada por pares y se trató de una tarea de escritura específica, los resultados preocuparon a varios. La autora principal del estudio, Nataliya Kosmyna, consideró importante publicar los hallazgos para advertir sobre la creciente dependencia de la sociedad de los LLM y las consecuencias en el desarrollo cerebral que puede traer a largo plazo.
“Lo que realmente me motivó a publicarlo ahora, antes de esperar una revisión completa por pares, es que temo que en 6- 8 meses, algún legislador diga ‘Pongamos GPT en un jardín de infantes’. Creo que eso sería desastroso y perjudicial porque los cerebros en desarrollo son mucho más vulnerables y son los que corren mayor riesgo”, comentó Kosmyna a Time.

El estudio concluye: “En esta encrucijada tecnológica, resulta crucial comprender el espectro completo de consecuencias cognitivas asociadas con la integración del LLM en contextos educativos e informativos. Si bien estas herramientas ofrecen oportunidades sin precedentes para mejorar el aprendizaje y el acceso a la información, su impacto potencial en el desarrollo cognitivo, el pensamiento crítico y la independencia intelectual exige una consideración minuciosa y una investigación continua”.
