Más problemas relacionados al ChatGPT y OpenAI. Si bien hace unos días que Italia prohibió este chatbot por supuesta recopilación ilícita de datos personales, ahora parece que otros países de Europa estarían analizando seguir los mismos pasos. Lee más ¡acá!

Otra vez ChatGPT en el ojo de la tormenta. Recientemente les contamos que este chatbot de OpenAI está citando estudios y artículos que nunca fueron publicados, es decir inventando información. Pero ese no es su único problema. A fines de marzo, Italia había comunicado la decisión de prohibir (momentáneamente) este servicio por supuesta recopilación ilícita de datos de sus usuarios. Ahora, tras reuniones e investigaciones, otros países de Europa podrían ir por el mismo camino.
¿Qué pasó con Italia? En caso de que no te hayas enterado, el 30 de marzo el Garante para la Protección de Datos Personales (GPDP) de Italia ordenó la limitación temporal de la popular herramienta ChatGPT por supuesta recopilación ilícita de datos personales por parte de OpenAI. El GPDP aseguró que la empresa carece de una base jurídica que justifique “la recopilación y el almacenamiento masivos de datos personales para entrenar los algoritmos de ChatGPT”.
Este bloqueo por parte de Italia es temporal, ya que el GPDP aclaró que ChatGPT podría volver a funcionar en el país si cumple (antes del 30 de abril) con nueve medidas establecidas por la SA italiana. Estos cambios que pide Italia están relacionados a la transparencia con la información, el derecho de los interesados y la protección de los menores, la base legal del procesamiento para el entrenamiento algorítmico basado en los datos de los usuarios, entre otras cosas.
Tras esta decisión de Italia, otros países europeos están atentos a los movimientos de OpenAI e investigan su popular herramienta. Es más, los Garantes europeos de privacidad, reunidos en el Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB), lanzaron esta semana un grupo de trabajo en ChatGPT. ¿Para qué? Para “promover la cooperación y el intercambio de información sobre posibles iniciativas para la aplicación del Reglamento Europeo llevadas a cabo por las Autoridades de Protección de Datos”.

Como este grupo es reciente, se espera que las medidas que tomen tanto los países europeos como OpenAI tarden en llegar. Sin embargo, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya tiene abierta una investigación sobre ChatGPT y, si lo considera oportuno, también puede tomar la decisión de bloquear el acceso del chatbot en el país. Aunque lo más probable es que espere a la decisión en conjunto de Europa.
Si bien OpenAI todavía no tiene filial en Europa (cosa que podría favorecerlos para que no los multen por no respetar el Reglamento General de Protección de Datos – RGPD), en su política de privacidad marca que VeraSafe (de Irlanda) es su representante de protección de datos para la Unión Europea y Reino Unido. Así que si esta compañía reconoce el RGPD, ChatGPT debería cumplir con el correcto tratamiento y circulación de los datos de sus usuarios.
Otro tema que preocupa a los países europeos es que OpenAI no tiene servidores en esa región. Esto implica que cada vez que alguien usa ChatGPT está mandando datos a Estados Unidos. Esto podría controlarse cuando la justicia europea ratifique el tercer tratado Privacy Shield entre EE.UU y Europa. Este acuerdo serviría para amparar el flujo de datos.
Hasta el momento, ni Argentina ni otro país latinoamericano tomó alguna medida similar. Sin embargo, lo que decida el Comité Europeo de Protección de Datos en el nuevo grupo de trabajo en ChatGPT podría influenciar a otras regiones. También habrá que ver si el chatbot de OpenAI cumple (antes del 30 de abril) con los cambios que pidió Italia para así volver a funcionar con normalidad en el país.